Melinda
La película Shame, dirigida por el director Steve Mcqueen (Londres 1969) no me pasó desapercibida cuando la estrenaron. Sabía que iba de sexo y que era dura porque eso es lo que me llegó del boca a boca de personas que la habían visto. No había leído ninguna crítica, pero incluso cuando lo hice –ayer, antes de ir a verla, – seguí sin pistas claras de la temática, aunque lo que sí leí era que Shame era una buena película sin concesiones en la que se trataba la adicción al sexo del protagonista. Me decidí a verla, primando en mi decisión una crítica que leí en Le Monde sobre Ellas, la otra película que me tentaba ayer: decía la crítica de Le monde que Ellas trataba el tema planteado con eufemismos feministas y que resultaba poco creíble, excepto desde una óptica de corrección política.