Lobisón
Aunque no puedo ocultar mi simpatía por Enrico Letta, no hay duda de que el impetuoso Matteo Renzi logró un avance espectacular al conseguir reformar la ley electoral mediante su acuerdo con Berlusconi. Se podría pensar entonces que a Letta le faltaba la audacia de la que ha hecho gala Renzi, pero sería una visión parcial. No se habría podido pactar con Berlusconi si el partido de éste no se hubiera roto y Letta no hubiera conseguido mantener a Angelino Alfano —toda una joya— en la fórmula de gobierno, en la que por cierto sigue ahora con Renzi. Sin los plazos cubiertos por el paciente Letta no habría habido espacio para la audacia de Letta.