LBNL
La cosa se está poniendo fea, así que hablemos claro: Cataluña no va a independizarse de España en los próximos meses o años. La independencia no tiene un apoyo suficiente y, si llegara a tenerlo, que está por ver, se enfrentaría a fuerzas muy poderosas que no la consentirían. Queda por ver qué precio adicional tendremos que pagar en términos de energía y tiempo perdidos, deterioro democrático, daños económicos, encarcelamientos y, a lo peor, sangre. Porque en ocasiones, estas tensiones degeneran en un conflicto civil. Y no olvidemos que no hablamos de Suecia o Suiza sino de España, donde tenemos una lamentable experiencia en matarnos unos a otros. No pretendo dramatizar ni mucho menos amenazar, pero si abrir los ojos a todos los que alegremente se han subido al carro de la independencia en los últimos tiempos, en parte convencidos de que es posible. Tienen que tener claro que Cataluña no va a ser independiente. Y que puede haber muertos si persiste el desafío independentista. Esperemos que no sea así y que estemos padeciendo un episodio de borrachera colectiva cuyos detalles nos cueste recordar después tanto como que Ibarretxe convenciera a tantos de que la independencia del País Vasco era inevitable e inminente.