Carlos Hidalgo
Como mucha gente, sufro los grupos de whatsapp. En uno de ellos donde estamos varios excompañeros de facultad, hay una persona que es la clase de persona que siempre cree en teorías de la conspiración, que adjudica segundas intenciones a otros y que cree que gritando mucho y cambiando de tema gana las discusiones. Por supuesto, esa persona es una furiosa crítica del actual gobierno, difunde falsedades a sabiendas con la alegría de un troll ruso y lanza un bulo detrás de otro, añadiendo siempre después: “y el que no quiera verlo es porque la ideología se lo impide”.
Claro, esto hace que me salten las alarmas más aún. Porque esto da a entender dos cosas: la primera es que a mi excompañera no le gusta debatir y usa argumentos bastante baratos, la segunda es que su ideología, efectivamente, le hace ciega a los hechos; como que lo suyo también es ideología y que las ideologías en sí mismas no son malas, salvo que pretendan callar a los demás como en su caso. Sigue leyendo