Senyor_J
Estamos en campaña y resulta casi inevitable referirse a las elecciones que la motivan. Son las elecciones más abiertas de todas las vividas desde 1978 en cuanto a combinaciones imaginables, porque por primera vez son cuatro los candidatos que se proponen como presidenciables sin que al común de los mortales se nos escape la risa floja al oírlo. Evidentemente las probabilidades no solo no son las mismas para todos, sino que existen diferencias abismales, pero hasta que la gente no acuda a votar el 20D no sabremos quiénes son los mejor situados para ponerse el traje de presidente en el año 2016. Las encuestas parecen ser claras en el reparto de porcentajes de voto, pero considerando el número de indecisos, el nivel de cocción a base de calentamiento y recalentamiento que muestran ciertas prospecciones demoscópicas y lo que las cosas pueden cambiar a lo largo de la campaña, mejor no dar nada por sentado antes de hora.