Arthur Mulligan
Callejeando por las zonas más antiguas de Palma de Mallorca me encuentro con un cartel de Francina Armengol descolorido y arrancado por su mitad que afea notablemente a la fracasada candidata. El sol, la lluvia, el viento de tramontana y los votos han sido implacables con esta mujer. Fue la única Presidenta de una Comunidad Autónoma en apoyar a Sánchez y la melancolía que se desliza entre los pliegues irregulares de lo que queda del cartel hacen inevitable pensar que el mismo destino espera a Pedro Sánchez el 21 de Julio.
Ya hemos hablado aquí en varias ocasiones de la extraña personalidad de este presidente tan divisivo y su mezcla de populismo y autoritarismo.
En dos entrevistas sucesivas puede decir lo uno y su contrario. Creyéndose de verdad un resistente se ha entrenado especialmente para pegarnos unas palizas insoportables tirando de argumentario que no consigue, de momento, convencer de aquello que hizo obligado por las circunstancias normales en el ejercicio de cualquier cargo político, entre otras, pacificar Cataluña después de que el gobierno de Mariano Rajoy fuera incapaz de parar un referéndum claramente ilegal, etc. Sigue leyendo