Viejo Orden

Julio Embid

Si yo fuera de extrema derecha estaría encantado con las protestas violentas que ha habido en Barcelona y Madrid con motivo, presuntamente, del encarcelamiento de Pablo Hasél. Si yo fuera accionista de Securitas Direct o de alguna otra empresa de seguridad, también. La ausencia de seguridad hace que sintamos miedo y como dijo un sabio jedi una vez: “el miedo siempre lleva al lado oscuro”. Los antiguos peperos votan a Vox, los de centro se hacen de derechas, y los de izquierdas se hacen de centro. Digan lo que digan los teóricos del marxismo, además del proletariado al que desahucian y no tiene para comer o encender la luz, que existe, y de los capitalistas que viven en mansiones de lujo, que también existen, hay una muy numerosa clase media-alta en Europa, con vivienda pagada en la ciudad y apartamento en la playa o en el pueblo, que veranea todos los años y que lleva a sus hijos al dentista y a las extraescolares y que si se acojona, prefiere voluntariamente renunciar a su libertad para tener más seguridad y los domingos poder salir con la bici.

Esta semana fui al cine a ver “Nuevo Orden”, la nueva película del director mexicano Michel Franco, recién estrenada esta semana en las salas. Y sin entrar en spoilers, podríamos decir que es la versión salvaje, ultraviolenta y brutal de “Parásitos”. Si eres de izquierdas, al acabar la película piensas en la importancia que es pagar impuestos, especialmente los de Sucesiones, Sociedades y Patrimonio y que la clase trabajadora tenga una sanidad universal y unas pensiones dignas para evitar que las guillotinas vuelvan a las plazas. Si eres de derechas, al acabar la película, te compras una ametralladora, dos pistolas del 0.45 y pones doble valla electrificada en tu casa. Securitas Direct patrocina esta película. Desde luego, no te deja indiferente. Sigue leyendo

Tres lecturas interesantes para ahora: Coscubiela, Sands y Slobodian

Lluís Camprubí

Permítanme en esta ocasión no hacer una larga tribuna. Quisiera recomendarles los tres libros que tengo ahora entre manos, en fases diferentes de lectura. Creo que les pueden resultar de interés.

Acabo de acabar el último libro de Joan Coscubiela, “La pandemia del capitalismo: Una lectura interesada de la crisis del coronavirus”. El libro es un análisis a fondo de las múltiples crisis que nos atraviesan y a la vez plantea tanto propuestas operativas como ideas de fondo para superarlas. El manuscrito tiene tanto análisis como recetas muy sugerentes, y como ya sabrán que es marca de la casa del autor, permite conectar y entrelazar perfectamente el ámbito económico y el campo político y transita con comodidad del ámbito catalán al europeo. Ayuda a pensar en y desde la complejidad.

Ando inmerso por la mitad de “The Ratline: Love, lies and justice on the trail of a nazi fugitive”, de Philippe Sands. Una maravilla. Si les gustó Calle Este Oeste (East West Street) lo disfrutarán mucho, y si no, también. Es un placer. El viaje por la Historia (también por la historia de las personas concretas). La perspectiva desde el Mal. El desarrollo y las intrigas. El decapado de los misterios. Y todo ello con la contextualización y los apuntes de un excelente profesor de Derecho Internacional que ha profundizado (en la teoría y en su práctica profesional) en los crímenes contra la humanidad y los genocidios. Un lujo toda la cobertura en Derecho y su esencia que aporta. Novela, historia e Historia que atrapan. Sigue leyendo

Tiempo de diálogo

Alfonso Salmerón

Cuando escribo esto se cumple una semana de las elecciones al Parlament de Catalunya. Una semana que al ritmo que se suceden los acontecimientos, parece más bien un año. No nos había dado tiempo de digerir los resultados, cuando en las calles se sucedían las protestas por la detención del rapero Pablo Hasel. Seis días consecutivos ya de protestas violentas con destrozos de mobiliario urbano y asaltos a comercios y entidades bancarias incluidos, en los que no han faltado desproporcionadas actuaciones de la policía autonómica, además de importantes daños al patrimonio artístico de la ciudad como es el Palau de la Música.

No me detendré a describir los hechos porque son de sobra ya conocidos, quisiera centrarme más bien en la respuesta política y en las implicaciones que a corto y en el medio plazo pudieran tener en el desarrollo de la situación política. Apuntaba con acierto Enric Juliana que el malestar que el domingo se había manifestado electoralmente en forma de abstención, empezó a expresarse el lunes en forma de protestas callejeras cuando la detención del cantante encendió la chispa. Sigue leyendo

Golpe a golpe

Carlos Hidalgo

Desde el siglo XIX hasta mediados de los años 80 del siglo XX, los generales españoles tenían la costumbre de pasar más tiempo en planificar cómo usar a los ejércitos para atacar a su propio país, antes que para defenderlo de enemigos exteriores. Aún se ven rastros fósiles de esa mala costumbre cuando uno se pone a contar los muchos tanques que España tiene, su poca capacidad de desplegarlos fuera del país y el reducido número de helicópteros de combate, por ejemplo, que nos serían de extrema utilidad para repeler a los tanques ajenos y para retomar en poco tiempo posiciones que un hipotético enemigo nos quisiera invadir y que estuvieran lejos de un aeropuerto, como Ceuta. Aún llevará décadas conseguir (y pagar) eliminar estos rastros fósiles de un diseño hecho por generales coloniales que pretendían invadir su propia patria.

Pero estoy divagando. El 23 de febrero de 1981, como todos y todas sabéis, el teniente coronel Antonio Tejero entró al Congreso de los Diputados, pistola en mano, con la intención de secuestrar al poder legislativo y acabar con la recién nacida democracia de 1978. Varios generales, destacando entre ellos el general Alfonso Armada y el general Jaime Milans del Bosch y Ussía, habían vuelto a entretenerse diseñando un blitzkrieg contra España. El golpe no salió. Entre otras cosas porque muchos otros militares no les siguieron, porque eran conscientes de que los tiempos habían cambiado, porque el Rey -entonces Juan Carlos de Borbón- les desautorizó y porque la España de 1981 ya no era la España de 1936. Sigue leyendo

90 años después

Juanjo Cáceres

El 12 de abril de 1931, Francesc Macià, acompañado de Lluis Companys, proclamaba la República Catalana. Esa proclamación pronto dejaría paso a la constitución de un Govern provisional de la Generalitat, que una vez aprobado el Estatut de Núria, sería elegido democráticamente en las elecciones catalanas del 20 de noviembre de 1932. Tanto Macià como Companys serían presidentes en el periodo republicano, ambos como miembros de Esquerra Republicana de Catalunya. Un partido que 90 años después se dispone a asumir de nuevo la presidencia de la Generalitat y que incluso podría llegar a hacerlo con motivo del 90 aniversario de aquella proclamación, ya que hay dos meses de margen desde la finalización de las elecciones para proceder a la investidura del nuevo presidente.

En un territorio donde los símbolos son importantes, no parece una cuestión menor que Pere Aragonès pueda erigirse en sucesor de Macià y Companys, ni que pueda reclamarse heredero del gobierno republicano. Creo que a pesar de lo ajustada de su victoria ante Junts, para la que ha hecho falta la competencia electoral del PDECAT sobre Laura Borràs, de la victoria de Salvador Illa, y de la fragmentación parlamentaria (ninguna fuerza dispone siquiera del 50% de los votos necesarios para establecer una mayoría absoluta), la ansiada recuperación de la presidencia por parte de ERC es un significativo logro político. Sigue leyendo

No tengo ni idea de razas

Carlos Hidalgo

Nunca pensé que en mi vida adulta vería una manifestación en España donde se dijera “la culpa es del judío”. Y menos por parte de alguien joven. Además, no entiendo nada. ¿Cómo es que todavía hay gente que culpa a los judíos de todos los males, como hace 1000 años? En cualquier caso, parece que se la han vuelto a colar al inefable delegado del Gobierno en Madrid, don José Manuel Franco, que autorizó dicha manifestación pensando que los nazis harían “lo que hacen todos los años”. ¿Y qué hacen todos los años? ¿Cosas nazis, como dicen en el gag de “Padre de Familia”?

Por otro lado, hasta donde yo sé, ser judío es practicar una religión, aunque haya gente que hable de ello en términos de raza. Y es que de razas ya sí que no entiendo nada de nada. Con la religión, con cualquier religión, me puedo meter. Los dioses y las patrias siempre exigen sacrificios sangrientos y pocas veces te prometen un mes de vacaciones pagadas en vida. Sigue leyendo

Una jornada electoral nada común. De vocal en #Eleccions14F

Senyor G

(A Zeta, el Senyoret_U y al mosso que decidió que nuestro colegio cerrase a las 20:00h)

Pues otra vez elecciones en Cataluña, autonómicas, no les puedo hacer mucho análisis de campaña ni resultados, por una parte tenía otros asuntos personales y laborales que atender durante la campaña, como tantos otros, y por otra aún no tengo muy claro como ha quedado el parlamento catalán, entre otras cosas porque ayer estuve de vocal en estas elecciones nada comunes y el lunes ha sido para la família.

Tenía prevista mi apoyo a En Comú Podem con mi voto y haciendo de apoderado. Tenía permiso en casa si me llevaba una mascarilla FFP, pero finalmente, más tarde de lo habitual, me llegó el nombramiento como vocal 1 de de la mesa electoral, así que el debate quedó zanjado. Hasta me pareció justo que en la complicada situación actual nos tocase a personas que pensábamos que se tenían que realizar estas elecciones. Precisamente por la crítica situación (al contrario que el grueso procesista) no podíamos estar con un gobierno descabezado y sin parlamento. Gobierno descabezado por la falta de cabeza de Torra, ERC y Junts per Catalunya. No, la responsabilidad no era de la JEC o los jueces: precisamente la diferencia entre el antiguo régimen y el camino de la democracia es la supeditación del poder a la ley. Pero me alejo de un tema que me va grande para volver al domingo de elección y decidir colectivamente nuestra apuesta como sociedad. Sigue leyendo

Vaya fregado

LBNL

Caben muchas cábalas a propósito de los resultados electorales de anoche en Cataluña pero pocas esperanzas de que Cataluña vaya a salir de la parálisis que sufre desde hace años tras escuchar Pere Aragonés emplazando en inglés a las instituciones europeas a implicarse en la causa del referéndum. El PSC fue el partido más votado empatado a escaños con ERC pero ganó el independentismo, tanto en escaños – 74 frente a los 70 de 2017 – como en votos – 50,9% frente al 47.5%, con un ambiguo 6,8% adicional de En Común Podemos (ligeramente inferior al 7,4% de 2017). El independentismo está tan fragmentado al menos como el constitucionalismo pero Junts perdió por fin la primacía frente a ERC, lo que facilitará que la CUP apoye la investidura de Aragonés. Tendremos por tanto tripartito pero no el cacareado por la derecha sino el peor para Cataluña. Disentirán algunos argumentando que Esquerra podrá hacer sus votos en el Congreso para conseguir mesas, indultos, referendos y hasta amnistías. Coincidirán en ello soberanistas utópicos y peperos en busca de una solución milagrosa a su debacle pero siento chafar sus ilusiones: no va a ocurrir. Porque lo que no puede ser es imposible y, además, al PSOE no le resulta indispensable.

Bravo por Iván Redondo por su idea de reemplazar a Iceta por Illa y olé a Sánchez por su audacia en seguir el consejo de su asesor aúlico: ser la fuerza más votada en Cataluña y la primera en escaños – empatada con ERC – no es moco de pavo. Bravo por Illa también presentándose como candidato a la investidura – como no se atrevió a hacer Arrimadas – si bien muy probablemente quedará como una declaración de intenciones dado que es el presidente del Parlament el que propondrá al candidato a la investidura tras una ronda de consultas. Sigue leyendo

45 años cotizados, 648 euros

Pedro Luna Antúnez

Cuando se trata de hablar de Diego Cañamero siempre me viene a la memoria una de sus anécdotas más célebres. La historia es la siguiente: hace ya unos cuantos años Diego Cañamero participaba en un piquete informativo en el transcurso de una huelga cuando el hijo de un terrateniente se presentó ante él y le apuntó con una escopeta. A cualquiera le habrían flojeado las piernas. Sin embargo, Diego sin apenas pestañear miró orgulloso al señorito y le dirigió la siguiente advertencia: “si me vas a pegar un tiro lo vas a hacer conmigo parado, porque yo no corro como un conejo”.

Hace unos días Diego Cañamero, sindicalista del SAT y cara conocida de la izquierda andaluza, anunció que se jubilaba. Lo hizo en su cuenta de Facebook en la que es especialmente activo. Después de casi 45 años cotizando a la Seguridad Social, de los cuales salvo cuatro meses estuvo dado de alta en el Régimen Especial Agrario (REASS), a Diego Cañamero le ha quedado una exigua pensión de 648 euros. Sigue leyendo

¿Facilitaría la exención de los derechos de propiedad intelectual de las vacunas COVID-19 un mejor acceso y mayor producción?

Lluis Camprubí

Fruto de la escasez de vacunas y de la urgencia con la que se necesitan, van surgiendo en el debate público ideas y propuestas sobre cómo solucionarlo. En una reciente columna planteaba la necesidad de acelerar y aumentar la producción de vacunas y, para ello, explicaba que se necesitaba que el ámbito público, de distintas maneras, promoviera, colaborara, coordinara y orientara (con) el sector privado -de forma negociada- este necesario aumento de la capacidad productiva. Otras voces, sin embargo, desde algunos movimientos sociales y algunas posiciones de izquierda, plantean la necesidad de suspender patentes o medidas equivalentes. Este es un debate importante ya que ambas vías no son compatibles a la vez. O se busca una cooperación exigente (con una condicionalidad ambiciosa) con la industria o se sigue una senda de conflicto. Por supuesto debido a la urgencia y magnitud del reto no debería descartarse a priori ninguna idea, y deberían poder valorarse y explorarse profundamente todas las propuestas. Es casi una obligación ética cuestionárselo todo para encontrar la mejor respuesta.

Lo primero que hay que señalar es que el problema objetivo es de capacidad insuficiente de producción, no se trata de prácticas especulativas o de acaparar o retener producción o de voluntad de tener capacidades ociosas. No hay motivo ahora para que las patentes sean limitantes para ampliar y acelerar producción. No se sabe de fabricantes genéricos preparados ya para la tarea, ni ha habido países que lancen licencias obligatorias a fabricantes propios. Las industrias y laboratorios con vacunas autorizadas tienen toda la predisposición a ampliar producción, y más cuando saben que no les faltará demanda y que hay voces que plantean incluso que, si hace falta, se las riegue con dinero (teniendo en cuenta los costes económicos que supone que no haya una disponibilidad masiva y global de las vacunas). En este caso su búsqueda de beneficio está alineada con el imperativo global de aumentar la producción. Sigue leyendo