Daguerrotipos durante la Gran Crisis

Arthur Mulligan

  1. La izquierda

Largo Caballero como fondo Velazqueño.

El gran historiador francés Élie Faure, para advertirnos de los rasgos decadentes e intolerantes de la España del siglo XVII, escribía: “El mundo en el que vivió Velázquez era triste. Un rey degenerado, infantes enfermizos, imbéciles, enanos, tullidos, bufones monstruosos disfrazados de príncipes, todos ellos mantenidos unidos por la etiqueta, el complot, la mentira, por la confesión y por el remordimiento”.

En aquella época era muy habitual que caballeros privados o enviados del rey se presentaran en los dantescos manicomios de la época para comprar algunos de los desdichados que habían acabado allí dentro y de este modo los escogidos se descubrían subidos a un ascensor social que, de los infiernos, les catapultaría a un hermoso mundo, bajo las luces de la vida cortesana. Sigue leyendo

Rey emérito, república y país (y III)

Juanjo Cáceres

El pasado 28 de julio presentábamos la segunda entrega de esta trilogía de reflexiones monárquicas. Casi dos meses después, con todo lo transcurrido desde entonces, puede resultar cansino volver sobre el tema: en julio no se había producido todavía la marcha de Juan Carlos de Borbón, ni habíamos asistido a ese alud de respuestas políticas a la misma, ni tampoco a la resurrección del mensaje republicano que la huida ha suscitado. Pero sí que resulta útil relacionar ese terremoto político con la robustez de la monarquía constitucional: ¿ha supuesto ese escándalo algún cambio en la agenda política del país o ha hecho vislumbrar algún nuevo horizonte? La respuesta es negativa y las causas son más que evidentes.

El fuerte blindaje de la Constitución del 78, difícilmente abordable mediante la fórmula reivindicada las últimas semanas de convocar un referéndum para decidir entre monarquía y república, no se ha visto ni mínimamente alterado. Mientras los partidos de un signo cerraban filas con la Familia Real, los de otro signo decían aquello de que “España, mañana, será republicana”, subrayando después: “Pero no hoy”. Los tiempos de Covid-19 no han propiciado manifestaciones masivas impugnatorias de la monarquía y tampoco es evidente que, en caso de darse un contexto sanitario más propicio, estas hubieran superado los compartimentos ideológicos habituales en este tipo de pronunciamientos. Sigue leyendo

La Reconstrucción a través de lo Público: de parecernos lo natural a hacerlo posible

Lluís Camprubí

Dentro de la desolación por las crisis sanitaria, humana, económica, ambiental y social, parecería que un ligero optimismo estratégico nos recorre. Hay una intuición extendida que esta vez las cosas pueden ser diferentes y que, lo que a muchos nos parece natural y lógico -que la salida a las crisis sanitaria y económica sea con mayor rol de lo público- podría ser posible. Pero vayamos por partes.

Esta vez podría ser diferente

Por primera vez desde muchos ámbitos –con un consenso creciente entre economistas de distintas tradiciones- se plantea una salida a la crisis económica diferente al esquema habitual seguido desde las crisis de los 70s y se apuesta por políticas contracíclicas, de inversión vía la movilización de recursos públicos. Sigue leyendo

Otoño covid

Marc Alloza

Desde siempre para mi el otoño empezaba el primer día de clase en el colegio, por lo que llevo unos días más que el resto que siguen el calendario a rajatabla. Así pues, en mi otoño está la apertura de colegios, vuelta masiva a trabajar… También está el afilar el currículum, ya que como popularmente se cita en los albores del cada verano, “en septiembre se activa la cosa”. Bueno para algunos se activa y para otros se desactiva pero entonces se dice popularmente, “bueno a ver si en Navidad se activa un poquillo la cosa”. El caso es seguir.

Los que para este otoño tan temido en primavera, especularon o predijeron que podría haber rebrotes, hay que tristemente felicitarles porque acertaron. No sólo hay rebrotes si no que hay lo que le llaman “segunda ola”. España es el país de Europa(sin contar a Rusia) con más contagiados totales de Covid-19. Por lo visto ya hace tiempo que dejamos atrás a la “alocada” Italia por lo que ya no sale tanto en las noticias pero bueno siempre hay países que están peor. Sigue leyendo

Tropezando siempre con la misma piedra

drodrialbert

Cuando la pandemia llegó a España, el principal error que cometió España fue tomar medidas demasiado tarde, iniciando el confinamiento en el momento en el que los contagios ya se estaban disparando. Algunos países lo hicieron mejor, pero hubo otros que se dedicaron a negar la evidencia, con consecuencias desastrosas. El gobierno español actuó de forma bastante razonable hasta el mes de junio, colocando la salud pública en el centro de sus políticas y provocando la disminución progresiva de la famosa curva. Hasta que llegó el mes de junio.

La economía había sufrido lo que no está escrito, y ciertos sectores convencieron a Pedro Sánchez de adelantar el levantamiento del estado de alarma, que debía prolongarse hasta primeros de julio y finalmente finalizó de manera abrupta diez días antes. El motivo: abrir las fronteras para aliviar al sector turístico. En algunas Comunidades Autónomas, como Cataluña, la fase tres duró menos de un día, con las fiestas de Sant Joan de por medio. Los efectos también son conocidos: rebrotes, limitaciones para venir a España y el hundimiento progresivo de gran parte del turismo. El afán por obtener beneficios a corto plazo se vio de sobras penalizado por todas las pérdidas generadas debido a la precipitación. Sigue leyendo

Sanos y cuerdos

Carlos Hidalgo

Cuando empezó la pandemia y nos tocó recluirnos en nuestras casas, con todo un panorama desconocido por delante, una persona muy especial para mí me dijo: vamos a intentar salir de esta sanos y cuerdos.

Sanos y cuerdos. Dos cosas que cada día se hacen más cuesta arriba. Sanos, porque tras un buen resultado del primer confinamiento, la llamada “desescalada” se hizo sin ton ni son, atendiendo a orgullos regionales y tratando de remontar una temporada turística que ya estaba perdida sin remedio. Tras nuestra estricta reclusión, los no tan estrictos criterios económicos han hecho que la enfermedad no se termine de ir. Especialmente en la comunidad autónoma donde todo se disparó y que ahora vuelve a encabezar los contagios. En España y en Europa. Madrid. Sigue leyendo

Negacionistas

Alfonso Salmerón

Trump y Bolsonaro han abanderado en el mundo la oposición a las medidas para combatir la COVID 19. Por esa razón se les ha tildado de negacionistas. Se han comportado como unos terribles insensatos que no han tenido reparo en poner en riesgo la salud de su gente. Narcisistas y arrogantes, han desafiado a la comunidad científica internacional a la vez que iban subiendo las cifras de contagios y fallecimientos. Me compadezco de brasileños y norteamericanos. Una desgracia tener mandatarios así en un momento como éste. Suerte de nosotros que vivimos en Europa. Aquí es otra cosa. Estamos en buenas manos. Todo está bajo control.

En nuestro país ningún gobernante de ninguna comunidad autónoma ha menospreciado el virus. Ni tampoco nunca hemos escuchado decir a ningún responsable político que esto del coronavirus era poco más o menos como una gripe, afirmando que lo que estaba pasando en China o Italia era imposible que ocurriera aquí. En España hemos tenido desde el principio a todos los partidos políticos trabajando codo con codo. Nadie ha intentado sacar tajada de los errores del otro. Las decisiones se han tomado siempre con el mayor rigor científico, dejando a un lado otras consideraciones. Si había algún conflicto político pendiente como era el caso de Catalunya, nuestros líderes supieron llegar a acuerdos para buscar un lugar en la agenda de manera que no afectara a la estrategia contra la COVID 19. Lo mismo ha ocurrido con la aprobación de los presupuestos. Aquí, salvo Miguel Bosé, nadie frivolizó nunca con la salud. Nuestra manera de afrontar la crisis está siendo modélica. Y no hablemos del comportamiento de la ciudadanía. Seguramente por ello, los rebrotes han sido la excepción y afrontamos la segunda ola en unas condiciones inmejorables. Sigue leyendo

Saint-Gobain, Bosch y el casino más grande de Europa

Pedro Luna Antúnez

Apenas hay unos ocho kilómetros entre el municipio tarraconense de l’Arboç y el núcleo de Sant Marçal del termino municipal de Castellet i la Gornal, anclado en la provincia de Barcelona. Ambos municipios, el primero perteneciente a la comarca del Baix Penedès y el segundo a la del Alt Penedès, han sido noticia los últimos días por sendos conflictos laborales que afectan a empresas radicadas en la zona desde la década de los setenta y que, más de cuarenta años después, protagonizan un nuevo episodio en el proceso de desindustrialización de Catalunya. Y como ya sucedió en el conflicto de Nissan, no sólo están en peligro los puestos de trabajo directos sino también los indirectos de las empresas auxiliares. Según fuentes sindicales, entre Saint-Gobain, la empresa ubicada en l’Arboç dedicada a la producción de vidrio para el sector del automóvil, y la planta de Bosch de Castellet i la Gornal, especializada en motores de los limpiaparabrisas, podrían perderse más de un millar de empleos.

La multinacional francesa Saint-Gobain llegó a l’Arboç en 1973 con el nombre de Cristalería Española, para pasar a llamarse Saint-Gobain Cristalería en 2000. Con el tiempo la empresa se dividiría en dos, la división Glass, centrada en la producción de vidrio para la construcción, y Sekurit, más orientada hacia el vidrio para la automoción. Actualmente tanto Glass como Sekurit de dedican exclusivamente al vidrio para la industria del automóvil. Glass produce el vidrio plano que Sekurit procesa como producto final. Sin embargo hace unas tres semanas, Saint-Gobain anunció al comité de empresa su intención de cerrar la división Glass, lo que dejaría en la calle a 122 trabajadores. La reacción sindical fue la de iniciar una huelga indefinida a partir del 6 de septiembre. Dos días después la dirección de la empresa registró el ERE para despedir a la totalidad de la plantilla. Desde el inicio de la huelga los trabajadores de la división Glass de Saint-Gobain no han parado de luchar por sus puestos de trabajo; manifestándose a las puertas del Parlament de Catalunya, realizando cortes de carretera en la Nacional 340, bloqueando la salida de material del almacén logístico que la empresa posee en el polígono industrial de Bellvei a unos cinco kilómetros de l’Arboç y emplazando a las diferentes administraciones a posicionarse a favor de la continuidad de la actividad laboral de Saint-Gobain Glass. Sigue leyendo

Hoy me proponía no hablar de IDA

Carlos Hidalgo

De verdad, que quería hacerlo. Porque España es mucho más -y mucho mejor actualmente- que Madrid. En Asturias la pandemia se mantiene bajo un estricto control, en Andalucía las cifras no son tan temibles como se pensaba. Canarias, viniendo de décadas de destrucción y venta a pedazos de la sanidad pública, está lidiando con todo admirablemente bien y lo mismo puede decirse de Valencia. Aragón parece que va domando el rebrote brutal que experimentó y en Extremadura la atención primaria se ha reforzado, como primera barrera que es ante cualquier problema sanitario.

Nos quedan Cataluña y Madrid como faros de lo que no ha de hacerse. Ambas comunidades tienen gobiernos regionales que se precian de no obedecer la autoridad del Gobierno de España, ambas tienen partidos conservadores hegemónicos que han sido condenados por financiación ilegal, por conceder a dedo muchas cosas a unas pocas empresas. Y ambas tienen en su presidencia a políticos que mezclan la chifladura con la violencia y la xenofobia más repugnante en sus discursos. En ambos casos, además, criticar a esos partidos corruptos se quiere equiparar a insultar al conjunto de los habitantes de sus pobres territorios. Y en ambos casos, se apoyan para gobernar en gente que mitifica la violencia, la xenofobia y, en general, montar numeritos a medio camino entre una algarada futbolera y un desfile de camisas pardas. Sigue leyendo

Ocupas denuncian al dueño que reocupó su propia casa

Senyor G

El título de mi post de hoy era el titular del suplemento VIVIR en Barcelona del 05/09/2020 de La Vanguardia, ya de por sí suficientemente llamativo, pero el subtítulo era aún más impactante: “Un vecino recupera su piso en Mataró al ver que los moradores que impedían su entrada estaban de vacaciones en Eivissa”. Todo esto en un verano donde las noticias sobre ocupaciones siguen acompañando las publicidades de las alarmas de seguridad que venimos padeciendo desde hace mucho tiempo.

No voy a negar que haya problemas de ocupaciones, personalmente lo vivo en mi edificio con diversos intentos que nos destrozan la fachada, pero en este caso concreto mío el problema es el SAREB que es el propietario y no lo pone en el mercado ya sea de alquiler o de venta a un precio razonable y nos retornase socialmente lo puesto impositivamente, porque el SAREB también somos todos. En cualquier caso tendríamos que ver cómo discernir entre lo anecdótico y los casos que nos explican las situaciones políticas y económicas que vivimos y cómo lo afrontamos como sociedad. Respecto a la vivienda, como sociedad ¿cuál sería el principal problema que tenemos? ¿La pobreza y el derecho a la vivienda o el derecho a su propiedad? Sigue leyendo