Fuera fascistas de nuestras fábricas

Pedro Luna Antúnez

“El genio ya no está en la botella” declaró Simon Kaupert, secretario de comunicación del sindicato de extrema derecha Zentrum Automobil. Nos hallamos en mayo de 2018 y en Alemania se celebran elecciones sindicales para elegir la composición de más de 28.000 comités de empresa en todo el país. Zentrum Automobil, sindicato fundado en 2009 como el brazo sindical del partido neonazi Alternativa para Alemania (AfD), ha conseguido representación en siete comités de empresas del sector de la automoción como BMW, Porsche, Opel, Siemens o Daimler Mercedes-Benz, con más del 10% de los votos en algunas de esas empresas. En la planta de Daimler en Stuttgart Zentrum Automobil consiguió seis delegados en el comité de empresa siendo uno de los centros de trabajo con mayor presencia sindical de la extrema derecha. Oliver Hilburger es uno de los delegados derechistas en Daimler. Conocido en Alemania por haber sido activista de la extrema derecha y guitarrista del grupo musical neonazi Noie Werte, fue uno de los fundadores de Zentrum Automobil y es hoy uno de los dirigentes más visibles del sindicato. Sigue leyendo

Las cosas de la prensa

Carlos Hidalgo

Escribo esto en plena polémica porque Podemos, el partido del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias Turrión, está en plena campaña de acoso contra la prensa desafecta y además promocionando su medio de partido, un desastroso panfleto digital.

La prensa española, acostumbrada al maltrato y escasamente solidaria, se encuentra dividida. Periodistas y columnistas de medios a los que el panfleto de Podemos viene a hacer la competencia, salen en tromba a decir que la prensa puede estar sujeta a crítica y que cuando algunos de sus héroes particulares del periodismo fueron señalados por Vox, nadie se solidarizó con ellos. En el bando contrario, de la prensa llamada conservadora, se enfatiza que esta no es la primera vez que Podemos quiere coaccionar a periodistas que no se limitan a hacerles la pelota con descaro y que los modos y expectativas de los seguidores de Iglesias Turrión rayan peligrosamente en lo dictatorial.

Ambos tienen razón. Sigue leyendo

20 años del asalto al local AEP y uno de la confesión

Senyor G

Presentación del Anuario de Media.cat 2019 (11/03/2020).

Allí estábamos Massagran y yo en la sede del colegio de periodistas de Cataluña, otra vez como mecenas del anuario que desde Media.cat hacen cada año como observatorio de los medios que operan en el ámbito lingüístico del catalán. El subtítulo del anuario lo dice todo: “una mirada crítica a los silencios y ruidos de los medios de comunicación”. Desgraciadamente no me suena que haya algo parecido en el resto de España.

Eran días extraños, en los que uno no sabía del todo a qué acabar de atenerse con el COVID, justo tres días antes del estado de alarma y el confinamiento en que todo nos iba a quedar mucho más claro. Así que mientras seguíamos la presentación de los temas hojeábamos nuestro ejemplar. Me pareció ver las siglas de AEP, en un gráfico con errata, 1999: Santiago Royuela (uno del los herederos) dice haber formado parte aquel año del asalto a la sede de l’Associació d’Estudiants Progressistes (AEP). Codazo a Massagran para contrastar y flipar en común; nos conocimos en aquella asociación allí en los 90’s, añadiendo más sensación de alucinación a aquellos días de mediados de marzo. Sigue leyendo

Elecciones en Galicia y País Vasco

LBNL

¿No tienen la sensación de que hace mucho que no hay elecciones? Seguramente no ha pasado tanto tiempo desde las últimas (las generales fueron en noviembre de 2019 y las locales y autonómicas en mayo) pero sí tantas cosas… El caso es que el próximo domingo tenemos elecciones gallegas y vascas, siempre tan específicas y tan predecibles: en aquellas siempre gana el PP, en estas, el PNV. Lo que volverá a ser el caso, con probable mayoría absoluta de Feijóo en Galicia y el apoyo socialista al PNV en el País Vasco a cambio de unas pocas consejerías, facilitando también el apoyo del PNV al PSOE en Madrid. En fin, lo de siempre.

¿Por qué comentarlo entonces? Porque es significativo. Para empezar, tanto el PP gallego como el PNV son la demostración de que, salvando las distancias, es posible ser conservador no recalcitrante y defensor de la idiosincrasia local propia. Ciertamente el PNV tiene los esqueletos de Sabino Arana y el Plan Ibarretxe en el armario pero en los últimos años viene dando muestras de responsabilidad de Estado que ya las querría yo no solo para Cataluña sino a veces para Madrid. Tampoco está enteramente libre de pecado el PP gallego dada su afinidad pasada con el franquismo, el caciquismo y la connivencia con el contrabando y el narco, pero quién no querría la sensatez del PP gallego otra vez imperando en Génova… Además hay algunas variables a despejar. Sigue leyendo

El collar de la Reina

Arthur Mulligan

Aunque no lo echaba de menos, pensaba que había desaparecido como género. En el origen de mi antipatía por los espadachines están las trapezoidales vestimentas de los mosqueteros, sus botas con tacones imposibles hasta la cadera, sus sombreros emplumados, sus cabellos o pelucas acaracoladas, que por sí mismas constituían un horror para la vista, una falta de seriedad y predisposición para la aventura. Con esos tipos perdí al bueno de Alejandro Dumas por el camino. La furia creció en intensidad hasta el ridículo máximo, una Pimpinela Escarlata que coronaba el género.

Pues bien, cuando parecía que todo había terminado definitivamente aparece un culebrón con todos los ingredientes novelescos: un asunto que se quiere privado (amoríos espasmódicos) termina por cobrar relevancia pública mediante intrigas que afectan a la política de la época por la notoriedad de uno de sus integrantes. La importancia transvaginal del asunto -algo racial por lo visto – es señalada con alborozo por la abogada Marta Flor, íntima a su vez de un brillante fiscal que se esconde bajo el nombre de Ironman. Sigue leyendo

Septiembre caliente en las escuelas catalanas

drodrialbert

Este lunes se produjo una comparecencia conjunta entre el vicepresident de la Generalitat, Pere Aragonés, el conseller d’educació, Josep Bargalló, y la consellera de sanitat, Alba Vergés, para informar de las pautas básicas para la apertura de centros educativos en Catalunya el curso que viene. La rueda de prensa se realizó tras suspender las reuniones con los sindicatos y, por tanto, sin el consenso con los mismos.

La conselleria de Sanitat parte de la base de que la infancia no contagia el virus, como si ésta fuera una evidencia científica contrastada, cuando desgraciadamente todavía no lo es. De hecho, el mismo día de la rueda de prensa, la Asociación Española de Pediatría ha afirmado que se desconoce cómo será la interacción del coronavirus con la gripe en los próximos meses. Sigue leyendo

Piedras, pedradas y ser más tonto que una piedra

Carlos Hidalgo

Los de Vox han hecho su particular campaña en el País Vasco. Y lo han hecho, como era de esperar, buscando bronca. Lo cual ya es condenable. Pero no es menos condenable que la encontraran. Aficionados locales a la bronca fueron a apedrear a los simpatizantes del partido de ultraderecha y a sus estrellas invitadas. Con el resultado de que la diputada Rocío De Meer se fue con una pedrada en la ceja. Y los locales que gustan de llamarse “antifascistas” se fueron a casa contentos y los de Vox también, convencidos unos y otros de que se habían salido con la suya. Y el ambiente político se quedó un poco más encabronado y envilecido de lo que ya estaba.

Como mi mente vaga por senderos curiosos -señal, tal vez, de que soy más tonto de lo que parezco-, todo esto me recordó al gag de los Monty Python acerca de un Hitler disfrazado que se presenta a las elecciones de North Minehead. Hitler y sus colaboradores apenas disfrazan sus nombres y se hacen llamar “Hilter”, “Bimmler” o “Ron Vibbentrop”. Los nazis intentan hacer propaganda electoral en bicicleta, gritando a calles vacías y ofrecen un mitin de “Hilter” desde un balcón que tiene como espectadores a tres perplejos niños y al tonto del pueblo. Y me da por pensar que ojalá las cosas hubieran sido así este fin de semana. Porque si tan poca gente simpatiza con ellos, es mil veces mejor la imagen de unas calles y unos mítines semivacíos, que lo que hemos visto este fin de semana. Sigue leyendo

Control al Gobierno

Julio Embid

Cuando uno entra en el mausoleo de Mao situado en el centro de la Plaza de Tiananmén de Pekín tiene la sensación de entrar en otra época. Es como una puerta del Ministerio del Tiempo. Para empezar tienes que dejar las llaves, el móvil y las mochilas y todo lo demás en unas taquillas situadas enfrente al otro lado de la calle. Y entrar con la documentación justa, el pasaporte y el visado y vale. Tras hacer una larga cola llena de jubilados con pins con la bandera o la hoz y el martillo, recibes un cacheo a fondo y pasas al recinto. A la izquierda hay un puesto de flores amarillas, donde puedes comprar un ramo para depositar a los pies del fundador. Y una vez que entras en el mausoleo, unos soldados armados con gabardinas verdes y cara seria te exhortan a que pases lo más rápido posible. Sin pararte y por supuesto sin echar fotos porque tuviste que dejar todo en las taquillas. Ves de reojo a Mao de cuerpo presente embalsamado custodiado por cuatro soldados en gabardina verde y cuando te das cuenta ya has salido del recinto, que parece por dentro un tanatorio y te encuentras en la calle mirando a la puerta de Quianmen rodeado de tiendas de recuerdos de Mao. Bolis, mecheros, estatuas, pisapapeles, llaveros, banderines, cintas para colgar en el retrovisor del coche, ajedreces con las figuras con la cara de Mao y dulces con su retrato en el costado. Y es que ahí se acaba el comunismo porque han convertido a Mao en la Virgen del Pilar. Sigue leyendo

La nueva normalidad política

Juanjo Cáceres

La pandemia de la Covid-19 ha transformado sustancialmente el terreno de juego de la política, tanto en los contenidos, porque ha modificado profundamente la agenda política mundial, como en las formas, porque conviven tanto aproximaciones mucho más colaborativas entre partidos como dinámicas de alta tensión política en un ambiente de graves acusaciones cruzadas.

Esas dinámicas de tensión se están visibilizando mucho más que las colaborativas y el impacto que ello pueda estar teniendo sobre la percepción de la ciudadanía no deja de ser preocupante. Más cuando se trata de una ciudadanía traumatizada por los efectos de la pandemia y del confinamiento, así como inquieta por el futuro de sus puestos de trabajo y de la economía en general, lo que sin duda tiene consecuencias sobre sus condiciones materiales y sobre su estado psicológico. Sigue leyendo

¡Alto, policía!

Carlos Hidalgo

Llevamos ya unas cuantas semanas con los disturbios y protestas provocados por la muerte de George Floyd a manos de policías estadounidenses. Como mi estancia en los Estados Unidos fue ya hace demasiado tiempo y mi trato con la policía fue distante, pero en general positivo, he querido enterarme un poco más del tema.

Como uno nunca sabe bien por qué bibliografía empezar, me hice con “Homicidio: un año en las calles mortales”, de David Simon, el ex-periodista del Baltimore Sun que estuvo un año incrustado en la unidad de Homicidios de la policía de Baltimore. Simon acumuló tanta experiencia con aquello, que no sólo le dio para escribir este libro sino que el libro se convirtió en una serie de televisión (también llamada “Homicidio”) y luego en otra, llamada “The Wire”, que es por todo el mundo conocida. Sigue leyendo