Brexit: esta semana no saldremos de dudas

LBNL

El tiempo se acaba porque en principio Reino Unido abandonará la Unión Europea el 29 de marzo pero, pese a lo que dicen los diarios, esta semana no se va a resolver nada. Los previsibles votos sucesivos en el Parlamento británico de mañana martes, miércoles y jueves no aclararán el panorama. En el Parlamento británico sigue sin haber mayoría sobre alguna de las cuatro opciones posibles: salida sin acuerdo, salida con el acuerdo ya negociado entre Londres y Bruselas, negociación de un nuevo acuerdo para que Reino Unido salga de la Unión pero permanezca en el mercado único, o segundo referéndum que plantee la opción de no salir de la Unión Europea. Así las cosas, lo más probable es que el Consejo Europeo de finales de la siguiente semana (20 y 21 de marzo) se limite a aceptar la prórroga hasta mediados de mayo, que previsiblemente Reino Unido pedirá a finales de esta semana. La Premier May confía en que de aquí a mayo habrá conseguido que los Comunes den su brazo a torcer y acepten el acuerdo ya negociado, que ya rechazaron hace un par de semanas y que seguramente rechazarán de nuevo mañana martes. La presión entonces será máxima, porque otra prórroga no será ya posible por no haberse celebrado elecciones europeas en Reino Unido. De tal forma que un tercer rechazo en mayo provocaría irremisiblemente la salida de la Unión sin acuerdo porque, según la doctrina de la Corte de Justicia de Luxemburgo, si Reino Unido retira su petición de salida no podría volver a plantearla. Pero volvamos a lo que va a pasar esta semana.

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Venezuela pinta fatal

LBNL

Tiene toda la pinta de que va a acabar muy mal. El sábado se evitó la tragedia por pelos, con unos pocos muertos, un par de decenas de armados venezolanos desertando y un par de centenares de heridos en los disturbios que tuvieron lugar en las fronteras colombiana y brasileña. La situación en el interior de Venezuela es desesperada por falta de todo. Los servicios básicos, educación incluida, han quebrado y el hambre es ahora algo común en un país de impresionantes reservas de petróleo y gas, a decir de las principales ONGs humanitarias, que no han dudado en desmarcarse de la “invasión humanitaria” de este fin de semana. Cuando empezó a violar su propia Constitución “bolivariana”, Maduro perdió toda legitimidad democrática. Solo hay una salida sin sangre: elecciones presidenciales – y quizás también parlamentarias – con garantías internacionales. Pero la oposición se ha venido arriba con el apoyo de Trump, Duque, Piñera, Macri y Bolsonaro y el régimen se ha enrocado todavía más. Hoy se reúnen todos ellos en Bogotá, con Guaidó reconocido como Jefe de Estado, todos atentos a lo que el Vicepresidente Pence tenga que decir. Una posible invasión de los marines “yankees” es la clave. Si alguien pudiera garantizarme que echando a Maduro por la fuerza llegaría la paz y la democracia a Venezuela firmaría encantado. Pero Venezuela no es Panamá y a diferencia de Noriega, Maduro cuenta con el apoyo activo de Cuba, Rusia y China. Una invasión nos llevaría más bien a un escenario como el de Libia, en la que ya son pocos los que no añoran la estabilidad de Gadafi.

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Cambio climático y la oportunidad del Green New Deal

Lluis Camprubí

El cambio climático es una realidad y unos de los retos existenciales de presente y de futuro para su mitigación y adaptación por parte de la humanidad. En definitiva, es un asunto definitorio para nuestra especie y nuestra generación. Hay urgencia para frenar su empeoramiento. Sigue leyendo

La (des) Unión Europea en política exterior

LBNL

En términos diplomáticos la UE es un “actor global” que se preocupa y actúa sobre cualquier asunto internacional, sin limitarse a intervenir exclusivamente en su vecindario, sin perjuicio de que los asuntos más cercanos sean lógicamente aquellos en los que se muestra más activa. Las capacidades de actuación de la UE en política exterior dieron un salto sustancial con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa (2009) que creó la figura de la Alta Representante de Política Exterior – que es a la vez Vice-Presidenta de la Comisión Europea – y el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), un embrión del futuro Ministerio de Exteriores europeo. A la red de 140 embajadas europeas repartidas por el mundo, en los últimos años se ha sumado un progreso sin precedentes de la dimensión de defensa y seguridad, que está llamada a desarrollarse plenamente en los próximos años. Por último, la defensa del multilateralismo, la legalidad internacional, la democracia y los derechos humanos, el libre comercio y la solidaridad internacional, hacen de la UE una referencia obligada para muchísimos países grandes, medianos y pequeños que se alinean tras las posiciones de la Unión en los foros internacionales cuando se negocia sobre el cambio climático o la lucha contra el terrorismo, por poner solo dos ejemplos. Y sin embargo, las disensiones internas y la estructura enrevesada de su proceso de toma de decisiones en política exterior, están embarrando cada vez más los pies del creciente gigante. Hoy tenemos un buen ejemplo con el reconocimiento de Guaidó como Presidente interino de Venezuela por solo una parte de los 28 Estados Miembros.

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Venezuela: ¿Nueva Crisis de los Misiles?

Magallanes

Desde que el Presidente Maduro inhabilitó en 2017 la Asamblea Nacional, donde había perdido la mayoría, utilizando al Tribunal Supremo y sustituyéndola por una Asamblea Constituyente, se abrió la veda para destruir cualquier institución de la democracia venezolana. Su discurso televisivo comentando la inhabilitación con risotadas mostrando su idea de lo fácil que es cargarse la democracia burguesa fue notable. Si además, la producción petrolera fue reduciéndose a la mitad en los últimos años y la inflación fue convirtiéndose en una hiperinflación, el terreno estaba abonado para un profundo descontento mayoritario de la población venezolana. El gobierno, después de confiscar supermercados por abuso en la subida de precios, inventó el reparto de las cajas mensuales de alimentos básicos para por lo menos seguir teniendo de su lado a las clases sociales más pobres. Sigue leyendo

Incoherencias venezolanas

LBNL

¿Queda alguien coherente opinando sobre Venezuela? El Gobierno, que empezó la semana pasada llamando a la Unión Europea a implicarse más para favorecer el diálogo y una solución política que evite un baño de sangre, pasó el viernes a liderar el frente de los que querían reconocer al Presidente del Parlamento como nuevo Presidente. Entre medias, Guadió se había ofrecido y Trump le reconoció inmediatamente, dando la impresión de una operación concertada, secundada inmediatamente también por los ultras Bolsonaro de Brasil y Duque de Colombia. Nuestras derechas, desde el centro al extremo, que venían denostando a Pedro Sánchez como cómplice de los amigos del chavismo en España – Podemos – no han sin embargo tornado sus ataques en aplausos al giro copernicano de Sánchez. Normal en política cabe pensar. Pero no deja de extrañar que los mismos que denuncian el quebranto de la legalidad en Cataluña tildando la insurreción institucional como golpe de Estado y rebelión violenta, sean los que más se desgañitan reclamando el reconomiento de Guaidó dejando de lado la legalidad. Legalidad que les trae sin cuidado también a los gobiernos autoritarios de Rusia, China, Irán o Turquía que saltaron rápidamente a renovar su apoyo al régimen para defender sus intereses económicos. Sin duda Maduro carece de la más mínima legitimidad democrática tras haberse saltado a la torera la propia Constitución bolivariana en múltiples ocasiones. Nadie sensato lo discute. Cuánto antes se pueda desmantelar el régimen bolivariano mejor para Venezuela. Es evidente. Pero una guerra civil sería todavía peor para el pueblo venezolano. Y reconocer a Guaidó no es solo una injerencia contraria al derecho internacional sino que agrava el riesgo de conflicto. Lo más democrático y sensato sigue siendo presionar al régimen diplomática y económicamente para que convoque nuevas elecciones con todas las garantías internacionales, incrementando las sanciones si es menester. No es cuestión de equidistancia entre Maduro y la oposición sino de mantener los principios democrácticos y de respeto al derecho internacional frente a los excesos de Trump y Bolsonaro y la indignidad de Putin y Erdogan.

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Apuntes sobre la Defensa Europea

LluisCamaprubí

Desde el final de la Guerra Fría la OTAN ha perdido su declarado sentido fundacional. Ignorando aquellas voces que sugerían su reformulación y transferencia en capacitación al sistema de Naciones Unidas, el hecho es que se ha vuelto cada vez más un dispositivo de la política exterior de Estados Unidos, tanto en su expansión con los nuevos miembros, como en la definición estratégica de prioridades y adversarios. Sigue leyendo