LBNL
Se acaba agosto y volvemos a la normalidad: la oficina, el tráfico, la liga… Mientras nuestros hijos cumplen con la redacción tradicional en el cole contando dónde han pasado las vacaciones, los mayores haremos lo propio delante de la máquina de café o en el bar de la esquina, los más fardando de lo bien que lo han pasado y dejando de lado las incomodidades de la playa (sombrilla, arenas, quemaduras, medusas…) o la montaña (mosquitos, agujetas, mal tiempo…). Tiene que quedar claro que hemos estado en un sitio guay, a muy buen precio y lo hemos pasado fenomenal. 1Sería muy triste enfrentarse a la depresión de la vuelta al curro sin poder al menos alardear de lo bien que hemos utilizado las preciadas semanas de vacaciones estivales!