MagallanesÂ
El jueves 11 de febrero,  después de una larga y tensa reunión, y para aliviar la desconfianza de los mercados de deuda, la UE se vio obligada a declarar su voluntad de respaldar financieramente a Grecia. Sin embargo, a esta disposición le siguió el viernes la publicación de los datos relativos al crecimiento del PIB de los principales paÃses europeos en el cuarto trimestre de 2009, que han sido decepcionantes y, en consecuencia, de poca ayuda para vencer las reticencias de los mercados de deuda no sólo respecto a Grecia, sino también respecto a otros paÃses de la zona del euro.  El PIB del conjunto de esta zona creció un 0,1% en el cuarto trimestre. Sólo Francia creció algo más, un 0,6%, seguida por Holanda con un 0,3%, mientras que Alemania se mantuvo estancada (0,0%) y casi todos los restantes tuvieron tasas negativas. La capacidad, por tanto, de las principales potencias de la zona euro para ayudar a Grecia es muy limitada, dado que tienen que seguir apoyando sus demandas internas con sus propios déficit.Â
Además, se está convirtiendo en tema polÃtico interno la voluntad de ayuda. AsÃ, el domingo  pasado un periódico alemán publicó una encuesta en la que el 67% de los encuestados se pronunciaban en contra de que Alemania y la UE concedieran créditos a Grecia. En otra encuesta del canal alemán de televisión, N24, también el 71% se declaraba en contra. No hay que olvidar que en Alemania gobierna una coalición de cristianodemócratas y liberales y que los lÃderes de ambos grupos han hecho declaraciones totalmente contrarias a conceder créditos a Grecia. Arguyen que en Grecia se pueden cobrar pensiones a partir de los 63 años, mientras que en Alemania hay que esperar hasta los 67. O que el resultado de su ayuda es que los impuestos que se cobran a los ciudadanos alemanes van a ir a parar a los ciudadanos griegos. Sigue leyendo →