En defensa de Federico Jiménez Losantos

Ignacio Sánchez-Cuenca

 

¿Merecía Federico Jiménez Losantos (FJL) las condenas judiciales que últimamente ha recibido? En fechas recientes, dos jueces han fallado a favor de José Antonio Zarzalejos, antiguo director del diario ABC, y de Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid. Durante los próximos meses podría haber nuevas condenas.

 

Es cierto que FJL se burló, se mofó e insultó a estas dos personas. De Gallardón dijo que era un traidor dentro de su partido, que insultaba a las víctimas del terrorismo, etcétera, etcétera, etcétera. De Zarzalejos, a quien motejó “Carcalejos”, dijo que era un fracasado, que llevaba a su periódico a la ruina, que no quería saber la verdad sobre el mayor crimen terrorista de nuestra historia, etcétera, etcétera, etcétera. Por supuesto, todo eso adornado con su inimitable estilo. Por ejemplo, comparó a Zarzalejos con una escobilla de water, le llamó detritus, calvorotas, analfabeto, mentiroso, etcétera, etcétera, etcétera. A Gallardón le tocó ser lacayo de la oposición, traidor, bandido, farsante, etcétera, etcétera, etcétera.

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Máquina

Lope Agirre

Desde que el mundo sea, o es, mundo, o como se llame a esta tierra, andan sabios y no tan sabios, fuertes y débiles, duros y blandos, individuos y grupos, inteligentes y estúpidos intentando saber qué clase de misterio es ese del ser humano y buscando un poco de luz en la más obscura tiniebla. 

 

Hace poco, volví al lugar que había jurado jamás volver. No estaba, sin embargo, ni demasiado triste ni demasiado alegre, ni demasiado forzado a la estancia, ni demasiado ilusionado por la circunstancia, si todo hay que decirlo. Vínome a la mente la idea de que el azar o la suerte me llevaban cogidito de la mano, que a la postre yo no era más que una máquina que inmensas fuerzas, imposible discernir si eran cercanas o lejanas, me utilizaban a su gusto y placer, sin poder rebelarme siquiera. Sentí pánico, aquel pánico que siglos antes había experimentado Pascal: “Cuando considero la corta duración de mi vida, absorbida por la eternidad precedente y posterior (memoria hospitis unius diei preterentus), el pequeño espacio que ocupo, e incluso que veo, sumido en la infinita inmensidad de los espacios que ignoro y que me ignoran, me espanto y me asombro de verme aquí en lugar de allí, pues no hay ninguna razón para un aquí en vez de un allí, ni para el presente en lugar de para un después. ¿Quién me ha puesto aquí? ¿Por orden y decisión de quién este lugar y este tiempo me han sido adjudicados?”

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EEUU: La derecha enseña el colmillo

Barañain

Tras el paréntesis del verano olímpico, la carrera hacia la Casa Blanca regresa a la primera línea informativa, cargada de incertidumbre sobre el resultado final. La emoción, de aquí hasta el cuatro de noviembre, está servida. Los momentos estelares de la designación oficial de los candidatos por sus respectivos partidos han servido para vislumbrar algo de la estrategia o el discurso con el que los contendientes van a afrontar el tramo decisivo de una campaña que en realidad (¿quién lo diría tras la larguísima batalla de las primarias?) es ahora cuando empieza.

Suele decirse que hay una especie de “coreografía política” típica de  las elecciones presidenciales en ese país,  según la cual los candidatos  demócratas bailan al son de la izquierda durante sus primarias y después buscan el centro con vistas a las generales, mientras que los republicanos hacen el movimiento en sentido inverso. Algo de esto parece que vuelve a darse.

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Catalunya, un país conservador ¿Cuál es quién?

Pratxanda

Catalunya es un país profundamente conservador. Como en el pasado artículo justifiqué lo contrario en base a argumentos sociológicos y electorales, en el presente tendré que hacerlo en base a razones antropológicas y filosóficas.

 

Empeñarse en conservar una lengua a la que la intelectualidad española lleva tiempo dando por muerta sería un primer ejemplo de conservadurismo costumbrista, así como ponerse el anillo matrimonial en la mano opuesta al resto del estado. Nada de nuevas modas germánicas, el anillo a la romana. Del mismo modo, el país tiene especial afición a las instituciones de orígen medieval, tales como la Generalitat o la Vegueria. Sólo los británicos y su manía a circular al revés y su aversión al sistema métrico nos superan en este tipo de conservadurismo.

 

Ejemplo también de sociedad tradicional es el respeto a los ancianos y el culto a los muertos. Así, no sólo Pujol ha gobernado 23 años seguidos, Quim Nadal o Ciurana llevaban un camino igual en Girona y Lleida de no haber sido llamados a consellers. Hay más casos: Francesc Baltasar en el Prat de Llobregat. Otros alcaldes como Primitivo Forastero lo han sido con el Movimiento, la UCD y CiU. El terror al cambio lleva a que no haya habido alternancia política en las alcaldías de muchos pueblos y ciudades en 30 años. Barcelona, Girona, Badalona, Hospitalet, son un ejemplo. Por otra parte en el nomenclátor de las calles abundan los Companys, Macià, Carrasco, Taradellas, Ferrer i Guàrdia, etc. Ejemplo de culto a los muertos, más si son mártires. No en vano Catalunya tiene la primera ley del Estado para reabrir fosas comunes de la Guerra Civil. Ni los amerindios con sus cementerios alcanzan este nivel de sacralización. 

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Primeras pinceladas

Millán Gómez

 

Tras las vacaciones estivales, el curso político comienza con nuevos bríos y con la agenda política y mediática centrada en la crisis económica. Los políticos, en un modélico ejemplo de solidaridad con aquellos a los que más les afecta la actual situación, han decidido reducirse su sueldo como diputados. A pesar de ello, es más que probable que, excepción hecha de Esperanza Aguirre porque las raquetas de pádel y los perfumes de moda están muy caros, lleguen igualmente a fin de mes. Vivimos una situación complicada pero no en el peor mundo posible, como plantean algunos.

 

Como decía, nuestros representantes vuelven a su labor diaria en una coyuntura económica complicada donde los índices de crecimiento se están desarrollando por debajo de lo estimado en primera instancia. En este tipo de casos uno no sabe bien si creer que realmente nos engañaron con sus previsiones más optimistas o si simplemente la realidad tumbó unas expectativas bien fundadas. Independientemente de eso, lo que urge es que quienes tienen la responsabilidad de gestionar nuestro día a día tomen medidas para paliar las desigualdades sociales y que la moneda no caiga siempre por el lado de los sectores sociales con menos recursos.

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Eficiencia y equidad en la financiación de la educación superior

Antesala

Con motivo de la firma de la declaración de Bolonia sobre el espacio europeo de educación superior, la estructura docente de la universidad española ha experimentado una profunda transformación, orientada a cumplir con los requisitos del pacto. A pesar de que las medidas impuestas por el acuerdo de Bolonia afectan fundamentalmente a la estructuración de los estudios, las implicaciones financieras de las reformas no han pasado desapercibidas a la opinión pública, particularmente las relacionadas con la introducción de préstamos-renta para sufragar los costes asociados al estudio de los nuevos másteres oficiales, que dan continuidad a la formación de grado.

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Los juegos olímpicos

Ricardo Parellada 

 

A falta de noticias sobre el desarrollo de los juegos atléticos de los dioses en la cima del monte Olimpo, bueno será recordar los juegos atléticos de los héroes en las playas de Troya. Una vez consumido en la pira el cadáver de Patroclo, junto con bueyes, carneros, perros, bronces, mieles y los cadáveres de doce jóvenes troyanos degollados por Aquiles, comienzan los juegos funerales en honor de su amigo muerto. Aquiles organiza todo para mayor gloria de su gran compañero, pero no participa.

 

La primera competición es la carrera de carros. Aquiles sabe que en otra ocasión la habrían ganado sus caballos inmortales, pero ahora, como él, lloran a Patroclo. Aquiles dispone cinco premios y se levantan cinco héroes para competir: Eumelo, maestro en la carrera; Diomedes, con los caballos que le quitó a Eneas; Menelao, con un caballo suyo y la yegua Ete de su hermano; Antíloco, hijo de Néstor; y finalmente Meríones. Caballos y aurigas parten veloces. Al rodear el mojón y volver a la costa, las yeguas de Eumelo van en cabeza, pero con el aliento de Diomedes en el cogote. Entonces Apolo hace saltar el látigo de la mano de Diomedes, que queda rezagado. En represalia Atenea se lo devuelve y quiebra el yugo de Eumelo, que cae por tierra con sus yeguas. Diomedes llega el primero y toma la mujer y la caldera del primer premio. Antíloco llega después, tras un adelantamiento peligroso por el que protesta airadamente Menelao, que entra tercero. Luego aparece Meríones y finalmente Eumelo, tirando del carro y arreando a sus yeguas.   Sigue leyendo

Ya tocaba

Aitor Riveiro

Aunque me puedan acusar de practicar un tipo de falacia al que el ser humano es muy habitual (‘ad hominem’), he de reconocer que muchas veces espero a ver de qué bando se pone según quién a la hora de tomar yo partido.

Entiéndanme: con lo difícil que es acabar sabiendo de algo, como para proponerse uno saber de todo. Así, si resulta que Georgia y Rusia se lían a tiros el mismo día en que China inaugura unos fastuosos y propagandísticos Juegos Olímpicos, yo me espero a ver por dónde apunta la prensa anglosajona (de ambos lados del Atlántico) antes de decir nada.

No es un problema de falacias, sino de credibilidad y de experiencia. Uno sabe, a poco que se interese, que a británicos y estadounidenses no les caen muy bien los rusos (ni los de antes, ni los de ahora) y que siempre optan por el seguidismo a sus respectivos gobiernos en cuestiones internacionales, mucho más cuando en la Casa Blanca se agita la bandera de la hoz y el martillo.

Sucede lo mismo en España: los periódicos suelen tirar siempre a los mismos, hagan lo que hagan. ¿Siempre? No, un juez de la Audiencia Nacional es de las pocas personas capaces de sacar de sus casillas a tirios y troyanos, la mayoría de las veces a la vez, por un quítame allá esas diligencias.

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El nuevo curso político

Mimo Titos

 

El reencuentro con las corbatas aparcadas en el armario durante casi un mes implica irremisiblemente el fin del asueto, la vuelta al trabajo y el inicio de un nuevo curso político. Inevitablemente ayer volvieron también los atascos kilométricos a los accesos de Madrid y de otras grandes ciudades y en menos de dos semanas los autobuses escolares nos sumirán de nuevo en el tráfico caótico. Los universitarios tardarán un poco más en volver a las aulas, como las temperaturas en bajar y las calefacciones a encenderse, pero los políticos, nuestros representantes, no van a esperar tanto.

 

Zapatero anunciaba ayer su deseo de comparecer en el Congreso para debatir las imprescindibles medidas de apoyo al empleo ante una recesión en ciernes que se anticipa como la peor desde los años treinta del siglo pasado, o al menos, así la esperan los entendidos británicos. A la desbandada inmobiliaria se sumará pronto la morosidad en otras áreas de crédito que agrietará todavía más los pilares que sustentan a la banca, con todo lo que ello conlleva: nada bueno para el común de los mortales por mucha íntima satisfacción que pueda proporcionar ver a Botín perder algo de dinero. Él deja de ganar, el resto perdemos mucho, especialmente los más humildes, muchos de los cuales verán extinguirse a las empresas para las que trabajan, lo que acrecentará todavía más sus dificultades para pagar los plazos de la hipoteca, aunque baje el Euribor, e incluso la inflación, al albur de un petróleo que ya se ha visto forzado a asimilar que la crisis va a reducir sensiblemente las faraónicas previsiones de demanda de hace tan sólo unos meses.

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