James Bond y la intervención del Estado

Carlos Hidalgo

No es ningún secreto a estas alturas que siento una culpable predilección por las novelas de James Bond. Las novelas escritas por el aristócrata, machista y borrachín Ian Fleming tienen algo que me engancha. Ya sea su atención por los detalles o su capacidad para describirte cómo es bajar del avión en Jamaica en los años 50. Muchas de las cosas que en su día describió, como un deportivo Aston Martin lleno de accesorios como un localizador, han pasado de fantasía de espías a ser tecnología habitual. Tanto que Aston Martin ha aprovechado para lanzar una edición especial de su modelo DB5 con los mismos accesorios que en la película de Goldfinger. Incluido un localizador de GPS. Lo que usamos para rastrear móviles perdidos rutinariamente.

Pero hay otras cosas, dentro de las sádicas fantasías de Fleming que también han terminado por hacerse realidad. Por ejemplo, en la novela “Moonraker”, un magnate llamado Hugo Drax, que compró el título de “Sir” a golpe de billetes, decide poner en marcha su propio programa de cohetes, pagado de su bolsillo, desarrollado por sus técnicos y bendecido por el Gobierno de Su Majestad tras una exitosa campaña de relaciones públicas. Curiosamente, hoy hay tres personas – de momento – con su propio programa de cohetes privado: Elon Musk, con Space X, Jeff Bezos, con Blue Origin y Richard Branson, con Virgin Galactic, el menos exitoso de los tres. Sigue leyendo

Recomendaciones insuficientes

drodrialbet

Durante las semanas que llevamos de esa ‘nueva normalidad’ decretada por el gobierno español, hemos visto cómo se insiste a la población en que para nada conviene relajarse, en que el virus sigue presente, que la distancia de seguridad se mantiene como un factor clave, que el uso complementario de la mascarilla es necesario, que se han de continuar con las medidas de higiene, que deben evitarse las aglomeraciones, etc. Todo un conjunto de recomendaciones que debían facilitar el tránsito hacia una situación con el menor número de rebrotes y el mayor control de los mismos.

Nada más lejos de la realidad. La desobediencia de una parte importante de la población ha sido palmaria, rayando en el exhibicionismo del incumplimiento. Paseos sin mascarilla, protecciones mal puestas, terrazas con distancias de seguridad inexistentes, fiestas con alcohol y sin ningún respeto a directriz alguna, en definitiva, una larga lista de barbaridades que han generado sorpresa en muchas personas, indignación en parte de las autoridades sanitarias y ciertas reprimendas por parte de las autoridades. Sigue leyendo

Desigualdades sociales en salud y COVID-19

Lluís Camprubí

Mucho se ha dicho que el SARS-CoV-2 y la COVID-19 no entienden de clases sociales y qué todos somos vulnerables. Siendo eso relativamente cierto, la evidencia nos demuestra que las desigualdades sociales en salud respecto a la COVID-19 existen, tanto en la susceptibilidad a ser infectado como a la severidad del pronóstico en caso de contagio.

Desigualdades sociales en salud que se expresan en los distintos ejes de desigualdad (clase social, genero, edad, territorio…) y que aparecen siempre que las podemos analizar, viendo además como los distintos ejes interseccionan y se amplifican, en lo que algunos epidemiólogos sociales han venido a llamar una “Sindemia” (de la sinergia entre la pandemia, los determinantes sociales y las condiciones previas de salud). Sigue leyendo

Tiempo para rectificar

Alfonso Salmerón

Hace apenas dos semanas que entramos en la nueva normalidad y ya se multiplican los focos activos. El Ministerio de Sanidad tiene localizados 67 nuevos brotes. El de Mariño y el del Segrià son los que más preocupan. Se han detectado más de mil casos nuevos desde el 1 de julio en Catalunya, casi la mitad en la provincia de Lleida, que ha requerido el confinamiento de más de 200.000 personas.

Es difícil no pensar que hay cosas que no se están haciendo del todo bien. El Govern de Catalunya exhibió muchas prisas por recuperar el mando de la crisis y pisó el acelerador rumbo a la verbena de Sant Joan. La Fase 3 duró apenas unas horas. El 19 de junio, en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos en la nueva normalidad en Catalunya. Una decisión que pilló con el pie cambiado a propios y extraños. Sigue leyendo

Fuera fascistas de nuestras fábricas

Pedro Luna Antúnez

“El genio ya no está en la botella” declaró Simon Kaupert, secretario de comunicación del sindicato de extrema derecha Zentrum Automobil. Nos hallamos en mayo de 2018 y en Alemania se celebran elecciones sindicales para elegir la composición de más de 28.000 comités de empresa en todo el país. Zentrum Automobil, sindicato fundado en 2009 como el brazo sindical del partido neonazi Alternativa para Alemania (AfD), ha conseguido representación en siete comités de empresas del sector de la automoción como BMW, Porsche, Opel, Siemens o Daimler Mercedes-Benz, con más del 10% de los votos en algunas de esas empresas. En la planta de Daimler en Stuttgart Zentrum Automobil consiguió seis delegados en el comité de empresa siendo uno de los centros de trabajo con mayor presencia sindical de la extrema derecha. Oliver Hilburger es uno de los delegados derechistas en Daimler. Conocido en Alemania por haber sido activista de la extrema derecha y guitarrista del grupo musical neonazi Noie Werte, fue uno de los fundadores de Zentrum Automobil y es hoy uno de los dirigentes más visibles del sindicato. Sigue leyendo

Las cosas de la prensa

Carlos Hidalgo

Escribo esto en plena polémica porque Podemos, el partido del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias Turrión, está en plena campaña de acoso contra la prensa desafecta y además promocionando su medio de partido, un desastroso panfleto digital.

La prensa española, acostumbrada al maltrato y escasamente solidaria, se encuentra dividida. Periodistas y columnistas de medios a los que el panfleto de Podemos viene a hacer la competencia, salen en tromba a decir que la prensa puede estar sujeta a crítica y que cuando algunos de sus héroes particulares del periodismo fueron señalados por Vox, nadie se solidarizó con ellos. En el bando contrario, de la prensa llamada conservadora, se enfatiza que esta no es la primera vez que Podemos quiere coaccionar a periodistas que no se limitan a hacerles la pelota con descaro y que los modos y expectativas de los seguidores de Iglesias Turrión rayan peligrosamente en lo dictatorial.

Ambos tienen razón. Sigue leyendo

20 años del asalto al local AEP y uno de la confesión

Senyor G

Presentación del Anuario de Media.cat 2019 (11/03/2020).

Allí estábamos Massagran y yo en la sede del colegio de periodistas de Cataluña, otra vez como mecenas del anuario que desde Media.cat hacen cada año como observatorio de los medios que operan en el ámbito lingüístico del catalán. El subtítulo del anuario lo dice todo: “una mirada crítica a los silencios y ruidos de los medios de comunicación”. Desgraciadamente no me suena que haya algo parecido en el resto de España.

Eran días extraños, en los que uno no sabía del todo a qué acabar de atenerse con el COVID, justo tres días antes del estado de alarma y el confinamiento en que todo nos iba a quedar mucho más claro. Así que mientras seguíamos la presentación de los temas hojeábamos nuestro ejemplar. Me pareció ver las siglas de AEP, en un gráfico con errata, 1999: Santiago Royuela (uno del los herederos) dice haber formado parte aquel año del asalto a la sede de l’Associació d’Estudiants Progressistes (AEP). Codazo a Massagran para contrastar y flipar en común; nos conocimos en aquella asociación allí en los 90’s, añadiendo más sensación de alucinación a aquellos días de mediados de marzo. Sigue leyendo

Elecciones en Galicia y País Vasco

LBNL

¿No tienen la sensación de que hace mucho que no hay elecciones? Seguramente no ha pasado tanto tiempo desde las últimas (las generales fueron en noviembre de 2019 y las locales y autonómicas en mayo) pero sí tantas cosas… El caso es que el próximo domingo tenemos elecciones gallegas y vascas, siempre tan específicas y tan predecibles: en aquellas siempre gana el PP, en estas, el PNV. Lo que volverá a ser el caso, con probable mayoría absoluta de Feijóo en Galicia y el apoyo socialista al PNV en el País Vasco a cambio de unas pocas consejerías, facilitando también el apoyo del PNV al PSOE en Madrid. En fin, lo de siempre.

¿Por qué comentarlo entonces? Porque es significativo. Para empezar, tanto el PP gallego como el PNV son la demostración de que, salvando las distancias, es posible ser conservador no recalcitrante y defensor de la idiosincrasia local propia. Ciertamente el PNV tiene los esqueletos de Sabino Arana y el Plan Ibarretxe en el armario pero en los últimos años viene dando muestras de responsabilidad de Estado que ya las querría yo no solo para Cataluña sino a veces para Madrid. Tampoco está enteramente libre de pecado el PP gallego dada su afinidad pasada con el franquismo, el caciquismo y la connivencia con el contrabando y el narco, pero quién no querría la sensatez del PP gallego otra vez imperando en Génova… Además hay algunas variables a despejar. Sigue leyendo

El collar de la Reina

Arthur Mulligan

Aunque no lo echaba de menos, pensaba que había desaparecido como género. En el origen de mi antipatía por los espadachines están las trapezoidales vestimentas de los mosqueteros, sus botas con tacones imposibles hasta la cadera, sus sombreros emplumados, sus cabellos o pelucas acaracoladas, que por sí mismas constituían un horror para la vista, una falta de seriedad y predisposición para la aventura. Con esos tipos perdí al bueno de Alejandro Dumas por el camino. La furia creció en intensidad hasta el ridículo máximo, una Pimpinela Escarlata que coronaba el género.

Pues bien, cuando parecía que todo había terminado definitivamente aparece un culebrón con todos los ingredientes novelescos: un asunto que se quiere privado (amoríos espasmódicos) termina por cobrar relevancia pública mediante intrigas que afectan a la política de la época por la notoriedad de uno de sus integrantes. La importancia transvaginal del asunto -algo racial por lo visto – es señalada con alborozo por la abogada Marta Flor, íntima a su vez de un brillante fiscal que se esconde bajo el nombre de Ironman. Sigue leyendo