Dos idiotas irresponsables

Carlos Hidalgo

Como sabréis por artículos míos anteriores, siento una desconfianza y una aversión especial por los machitos millonarios de Silicon Valley. Más de una vez he dicho que son tan grotescos, tramposos, malvados y caprichosos como los villanos de James Bond, pero sin que el Estado pueda mandar a un agente Doble Cero para meterles en cintura.

Hablemos de dos de estos millonarios, Mark Zuckerberg, el creador de Facebook y dueño de su empresa matriz, Meta. Y de Elon Musk, el heredero de una mina de esmeraldas sudafricana y ahora dueño de Tesla, Space X y Twitter.

Zuckerberg, en una absurda huida hacia adelante para no afrontar su responsabilidad por la violación de la privacidad en Facebook, su uso para diseminar noticias falsas y la falta de control de sus contenidos, que ha costado (sin exagerar) miles de vidas; Zuckerberg, decíamos, en lugar de intentar arreglar Facebook metió miles de millones en llamado “metaverso”, que viene a ser reinventar internet para que sólo pueda navegarse con gafas de realidad virtual. Sigue leyendo

Tomarse un tiempo

Juanjo Cáceres

El mundo avanza con una increíble rapidez y exigencia. A menudo culpamos a ese intenso ritmo terráqueo de nuestros quebrantos. Otras veces recurrimos a variados razonamientos para explicárnoslos, entre los que pueden convivir conclusiones científicas, visiones pseudocientíficas o meras elucubraciones.

Ben Goldacre, en su popular libro Mala ciencia, se rasgaba las vestiduras ante la proliferación de «curanderos, charlatanes y otros farsantes» que colonizan nuestras percepciones y nos conducen a adoptar conductas que no van a resolver nuestros problemas. Muchos creen que son fáciles de distinguir, pero no es así. Sigue leyendo

Pedro y los lobos

Arthur Mulligan

Callejeando por las zonas más antiguas de Palma de Mallorca me encuentro con un cartel de Francina Armengol descolorido y arrancado por su mitad que afea notablemente a la fracasada candidata. El sol, la lluvia, el viento de tramontana y los votos han sido implacables con esta mujer. Fue la única Presidenta de una Comunidad Autónoma en apoyar a Sánchez y la melancolía que se desliza entre los pliegues irregulares de lo que queda del cartel hacen inevitable pensar que el mismo destino espera a Pedro Sánchez el 21 de Julio.

Ya hemos hablado aquí en varias ocasiones de la extraña personalidad de este presidente tan divisivo y su mezcla de populismo y autoritarismo.

En dos entrevistas sucesivas puede decir lo uno y su contrario. Creyéndose de verdad un resistente se ha entrenado especialmente para pegarnos unas palizas insoportables tirando de argumentario que no consigue, de momento, convencer de aquello que hizo obligado por las circunstancias normales en el ejercicio de cualquier cargo político, entre otras, pacificar Cataluña después de que el gobierno de Mariano Rajoy fuera incapaz de parar un referéndum claramente ilegal, etc. Sigue leyendo

Barcelona a dos

Senyor G

Debo ser de los pocos del espacio Común que piensan que realmente por cómo fueron las propuestas de campaña de Barcelona, e incluso si me apuran la apuesta estética, el gobierno que tenía que haber salido en esta ciudad debería haber sido uno de Trias y Collboni, y no sé si incluso con Maragall. Otra cosa sería por organizaciones y votantes, y ahí un trío PSC, BComú y Maragall era una apuesta coherente, cuanto menos porque en los tres casos había en lugares más que destacados miembros del PSC de no hace tantos años, antes del procés o antes de aquella crisis que hubo.

Situaciones complicadas que producen cosas tan curiosas como que el periodista, presentador y productor audiovisual Toni Soler echáse en cara a la diputada del PSC, que ellos (el PSC) habían creado los GAL. Tengo claro lo que pienso sobre los GAL y quién estaba con quién en el momento de su máxima expresión. Eso no evita mi sorpresa que a cuenta de la discusión de legitimidades de la alcaldía de Jaume Collboni o de Pere Aragonès en la Generalitat salga el tema GAL, y que nadie le pregunte a Maragall, que en aquellos entonces no era independentista, o por lo menos no independentista catalán, quizás metropolitano, pero sí que estaba afiliado al PSC del PSOE de Barrionuevo y Vera. De hecho no sé qué dijo en su momento sobre el tema, en su momento digo, que por lo que he leído los únicos que preguntaban eran el PCE y Bandrés, sobre todo Bandrés. Y lo que son las cosas, Bandrés era diputado por Euskadiko Ezkerra, son esas EE que ahora acompañan a la siglas del PSOE en el País Vasco, PSE-EE. ¡Qué cosas tiene la política y la vida! Sigue leyendo

Rusia ¿Y ahora qué?

Carlos Hidalgo

Este siglo XXI nos está dando algunos de los momentos más interesantes de la historia. Y eso que el listón estaba muy alto. Este mismo sábado vimos un neo-golpe de Estado en Rusia, algo inclasificable que combinaba características de insurrección armada, maratón, cierre patronal y disputa de reality show.

Evgueni Prigozhin, expresidiario, hostelero, jefe de mercenarios y examigo personal de Vladimir Vladimiróvich Putin, apareció en las redes sociales diciendo que el Estado Mayor ruso había mandado bombardear a las posiciones de su grupo de mercenarios (llamado Wagner en un nada disimulado homenaje al compositor favorito de Hitler) y que, o le servían las cabezas del ministro de Defensa o del Jefe del Estado Mayor, o enviaba una columna de blindados contra Moscú para buscarlos. De paso, tomó la ciudad de Rostov del Don, que es el equivalente a que los dueños de Prosegur tomen la ciudad de Rota y la base naval porque no están contentos con sus concesiones. Sigue leyendo

La izquierda gaseosa

David Rodríguez

La izquierda española ha transitado durante los últimos años por todos los estados de la materia, del sólido al gaseoso, pasando por el líquido. Ahora mismo nos encontramos con una izquierda prácticamente evaporada, que ha perdido sus referentes ideológicos, que ha dimitido del fortalecimiento de su organización, que ha zozobrado en el diálogo con su base social. Sufrimos de una izquierda incapaz de lanzar a la arena pública los debates que deberían ser centrales en nuestro tiempo, como el reparto de los trabajos, la forma de afrontar la emergencia climática o la manera de caminar hacia la anhelada transformación social. En definitiva, padecemos de una izquierda cuya crisis es el reflejo de la enorme crisis civilizatoria y política en la que estamos inmersos.

La izquierda reciente más cercana al estado sólido se produjo con el nacimiento y los primeros años de Izquierda Unida, fuerza constituida por diversos partidos, movimientos y personas independientes que nace al calor de la movilización contra la pertenencia de España a la OTAN. Una izquierda claramente anticapitalista, que tenía como núcleo ideológico central el PCE pero no renunciaba a las aportaciones del ecologismo, el feminismo y el pacifismo. Una izquierda más fuerte que ahora desde el punto de vista organizativo, con un funcionamiento regular de los órganos de dirección, aunque sin lograr una presencia equilibrada en todo el territorio. Una izquierda que tenía claro su programa, cuyo discurso era coherente y capaz de lanzar debates como la reducción de la jornada laboral. Sigue leyendo

Pozos de ambición

Juanjo Cáceres

Tras la polvareda electoral y constituidos ya los nuevos ayuntamientos, se ve mucho más claro el nuevo espíritu que las urnas han dado a las instituciones españolas. En el conjunto del país se ha impuesto con claridad el color azul, dejando en minoría al PSOE, que a partir de ahora contará con tan solo una decena de ayuntamientos en capitales de provincia. La conquista de la ciudad condal en tiempo de descuento representó un premio de consolación para el partido de la rosa, pero no por ello pasa más desapercibido lo mal que le han ido las elecciones al mismo. Esa consolación, además, intensifica el castigo sobre su socio en el gobierno de España, anterior titular de la alcaldía barcelonesa, quien se queda definitivamente descabalgado de todas las grandes alcaldías, excepto Zamora.

Pero también es verdad que el socio no ha sido tanto noticia por su evidente declive institucional, como por la trama venezolana en que se ha acabado convirtiendo la confección de las listas de Sumar. Una auténtica telenovela de episodios diarios, presidida por el afecto mutuo más sincero, en la que, no obstante, hay interesantes aristas.
Hemos vistos estos días presumir a Sumar del mérito que tiene integrar en una candidatura a más de una decena de organizaciones, pero lo realmente sorprendente del caso es que nadie se pregunte por qué hay tantas y qué sentido tiene seguirles dando bola montando un sistema de partidos confederal, que bien podría dar lugar al cabo de un tiempo a un débil califato y a un nuevo resurgir de los reinos de Taifa que forman, por vocación propia, la interminable lista de partidos declarados u ocultos bajo las siglas de esa coalición. O bien que nadie se cuestione si es viable convivir con quién te profesa un odio mortal y te lo declara ante todos los micrófonos que puede. Sigue leyendo

¿Llega o no llega la contraofensiva ucraniana?

LBNL

Parece que sí, a decir de algunos expertos, pero también parece que no en vista de los magros resultados hasta el momento. Pero no tiene por qué ser contradictorio. Me explico. Los ucranianos han hecho de la contraofensiva un secreto de Estado, lo cual es inteligente. Lo contrario – indicarle al enemigo cuándo y dónde van a atacar – sería propio de Gila. Pero con tanto sigilo, los demás – al menos los que trabajamos en el tema – nos pasamos el día – los días, más bien – escudriñando cada declaración, teletipo o información proveniente de fuentes rusas, americanas, o incluso británicas – Reino Unido emite un boletín de seguimiento ¡diario! – para saber a qué atenernos. Y claro, si la esperadísima contraofensiva ha empezado y los ucranianos no recuperan territorio, mal asunto. Porque está muy bien eso de desear la paz y pedir un alto el fuego inmediato para que dejen de morir más inocentes pero los que saben un poco del tema son unánimes en que sin una recuperación sustancial de territorio por parte ucraniana, no hay ninguna posibilidad para la paz. Putin lo dice muy clarito: no se dan las condiciones para una negociación. ¿En qué sentido no se dan? Pues en que Ucrania no está dispuesta a ceder la soberanía de sus cuatro regiones que Rusia se ha anexionado unilateralmente, además de Crimea. Así, con un par. Para ser objetivos, Zelensky dice lo mismo: negociaciones sí siempre y cuando Rusia retire sus tropas de Ucrania. ¿Negociaciones para qué entonces? Pues para asegurarse de que no vuelve a invadirles en el futuro, por ejemplo, que no es cuestión menor en vista de los precedentes. Sigue leyendo

Fin de ciclo

Arthur Mulligan

El 23 de julio ha intensificado de manera más sorprendente si cabe las señales de un cambio de ciclo y el país ya no confía la dirección de sus asuntos públicos a la izquierda, así, en singular. Los esfuerzos para resultar derrotados han sido constantes, insidiosos, atrabiliarios, deshonestos, histriónicos pero posibles gracias al incesante flujo de dinero propiciado por el relajamiento de las reglas fiscales y la mutualización de una parte sensible de la deuda, que han posibilitado el aumento del gasto público con un muy fuerte componente demagógico que buscaba la complicidad de los electores estables: pensionistas y funcionarios.

El silencio de Pedro Sánchez al conocerse los resultados fue innoble y su reacción una muestra de histeria. Los españoles deberían “aclarar” urgentemente si, como parecía, no valoraban todo lo que el gobierno había hecho por ellos, centrándose en especial en la transferencia de rentas. Les llamaba desagradecidos o directamente estúpidos, y después, con su brusquedad habitual, se agitó dando manotazos a los que había elegido para darle consejos que no funcionaban. A todos, propios y extraños. Y entonces, un sudor frío, un sudor familiar, el mismo que lo empapaba cuando humillado lo derrocaron en Ferraz y humedeció todo su ser reclamando venganza. Sigue leyendo

Víctimas, verdugos y transporte público

Julio Embid

En 1939, justo a punto del final de la Guerra Civil Española, el presidente de la República Española Manuel Azaña huía a Francia para pedir el apoyo de los países democráticos en su lucha contra los sublevados nacionales que contaron con el apoyo incondicional de nazis y fascistas. No le hicieron ni caso ni franceses ni británicos, que, al acabar la guerra, pronto reconocieron al Gobierno de Burgos como representante legal de España.

Hubo un gobierno, el de Lázaro Cárdenas en México, que sí hizo todo por la República Española y colaboró con los exiliados fletando barcos y otorgando salvoconductos al gobierno republicano. Cuando los alemanes entraron en Francia en 1940 y partieron el país entre la zona ocupada y la Francia de Vichy, el presidente Azaña se encontraba gravemente enfermo en Montauban, en esta segunda zona. Fue el Gobierno de México y su personal consular quién impidió que los sicarios de la Falange Exterior detuvieran y secuestraran a Azaña mientras estaba en cama como hicieron con el presidente de la Generalitat de Catalunya Lluís Companys, para después fusilarlo tras un juicio-farsa. Sigue leyendo