Antes y después del volcán

Carlos Hidalgo

En el momento en el que estoy escribiendo esto, la isla canaria de La Palma sigue sufriendo la erupción de cinco bocas volcánicas que se han abierto donde antes no había nada. Más de 800 edificios han sido arrasados por la lava y 5.000 personas han sido desalojadas de sus casas, perdiendo absolutamente todo al paso de la roca fundida y las cenizas.

A estas alturas todavía es necesario recordar con la Isla de La Palma me refiero a la isla situada en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, no a Las Palmas, en la provincia de Las Palmas, capital de la isla de Gran Canaria. Tampoco me refiero a Palma de Mallorca, situada en las Islas Baleares, a casi 2.000 km de distancia. Que sea necesario recordar esto es porque, aunque nos acordamos siempre de Canarias al decir lo de la hora menos, realmente no pensamos mucho en las islas. Injustamente. Rara vez algo de lo relacionado con las islas llega a los diarios nacionales, absolutamente ensimismados con Madrid y Barcelona. Y es injusto. Sigue leyendo

La alternativa a la familia es el centro de acogida

Aída Dos Santos

A propósito de qué significa la familia, la RAE nos dice que es aquel conjunto de personas emparentadas que viven juntas, los afines a un linaje y la prole. También nos dice que es el conjunto de personas que comparten alguna condición, opinión o tendencia; de ahí, que, coloquialmente, digamos que hay amigos que son familia. Y que estar en familia signifique estar sin gente extraña, en la intimidad.

Familias hay muchas: funcionales -unas pocas-, disfuncionales -las que más-, estructuradas, desestructuradas, reagrupadas, monoparentales, monomarentales, numerosas o sin hijos, tíos que te dejarán en herencia empresas que cotizan en el IBEX 35, o señores que aparecen en tu casa porque tu madre rehace su vida, con maletas constantes porque tus padres se han separado, con mudanzas inesperadas porque a tu padre le ponen más pelas a 500 kilómetros del colegio al que vas desde infantil, o porque acabáis siendo víctimas de un desahucio a pesar de los esfuerzos de tus padres por ponerte un plato en la mesa mientras ellos cenan latas de atún. Pero son familias. Sigue leyendo

Veinte años

Julio Embid

Tal día como hoy, justo hace veinte años, me hice militante de mi Partido. Rellené una ficha de afiliación en la antigua sede de mi ciudad, derribada poco tiempo después y actualmente reconvertido en una biblioteca y sala de exposiciones de una caja de ahorros. Me hicieron una fotocopia del deneí y puse el número de cuenta para domiciliar la cuota. -Ya estás afiliado, pronto te llegará el carnet a tu casa compañero-. Se preguntarán ustedes como me acuerdo de esta efeméride. Es sencillo, hoy cumplo 38 años y como me dijo mi padre: -Hasta que no seas mayor de edad, yo no te permito hacerte de ningún partido-. Así pues, el mismo mes que dos aviones dirigidos por los secuaces de Bin Laden y el mismo mes que yo me marchaba a Madrid a estudiar, cumplí la mayoría de edad legal y me afilié al Partido.

Quisiera comenzar diciendo que mi Partido me ha dado mucho más de lo que yo le he dado a él y, honestamente, no creo que nunca le haya dado poco. Ya fuera en campañas electorales como aquellas autonómicas de 2003 (las del Tamayazo) donde me harté de repartir publicidad en las bocas del metro de Aluche, Lucero y Campamento y donde aprendimos todos, por las malas, que hasta el rabo todo es toro y que los tránsfugas existen, se compran y se venden. Porque queridos lectores, desafortunadamente, hijos de puta los hay en todos los lugares. Disfruté de las grandes victorias como las de 2007 (cuando molábamos) o grandes derrotas como las de 2011 (cuando dejamos de molar). Aguanté insultos cuando perdimos casi todo el voto de los jóvenes. En ese momento decidimos que los jóvenes debían aprender mejor la lección y por eso renovamos como líder cuatro años más a aquel al que los jóvenes habían rechazado aplastantemente. Vi como poco a poco, un buen número de conocidos que nos habían votado o habían incluso militado en mi Partido, renegaban de él y se marchaban poco a poco a otras latitudes más ultramontanas. Querían tomar el cielo por asalto. Sigue leyendo

El recuerdo de Ormazabal, parte 2: Gregorio Morán

Juanjo Cáceres

Algunos fragmentos de la vida de Ormazabal fueron narrados mucho antes del año de la pandemia. Una de las plumas que lo hizo fue la del periodista Gregorio Morán, autor durante décadas de las célebres Sabatinas intempestivas en la Vanguardia y en los últimos años articulista de Vozpopuli. Morán, además de periodista, ha sido un auténtico cronista del siglo XX a través de diversos ensayos. Hay al menos dos libros suyos que deben considerarse esenciales para la comprensión de la historia de la política española reciente, tanto por la hondura de su investigación periodística, como por explicar de forma considerablemente prematura hechos y actitudes sobre los que o bien resultaba difícil indagar, o bien era complicado expresarse. Uno es Adolfo Suárez: historia de una ambición, de 1979. El otro, Miseria y grandeza del Partido Comunista de España 1939-1985, publicado en 1986, año de la segunda gran victoria electoral del PSOE de Felipe González en las elecciones generales.

Los textos de Morán se caracterizan por su brillante narrativa, la profusión de detalles, la vehemencia en los juicios de valor y también por una actitud implacable contra algunos de los personajes que transitan por los mismos. Todos estos aspectos explican seguramente en parte la limitada difusión que históricamente han tenido esas dos obras: al menos, hasta la actualización de la primera en 2009 y la reimpresión con poquísimos añadidos de la segunda en 2017. Pero esa historia del PCE de Morán, con todos los matices que se le quieran poner, es un trabajo riquísimo en información, ineludible para cualquier investigador que aborde el periodo, sugerente en su enfoque y, en definitiva, una referencia imprescindible para conocer a los y las comunistas, con nombres y apellidos. Sigue leyendo

El discurso del Estado de la Unión (Europea)

LBNL

Es posible que hayan oído que el miércoles la presidenta de la Comisión Europea pronunció ante el Parlamento Europeo el discurso anual en el que anuncia las principales medidas para el curso entrante. Aquí lo tienen, transcripción escrita en español y video con subtítulos. Pierdan cuidado que no pretendo analizarlo en detalle y mucho menos resumírselo, pero si quiero hacer un par de apuntes.

En primer lugar, Úrsula von der Leyen destacó – puso en valor dirían los horteras – la gestión de la pandemia. Hace un año llovían las críticas por la falta de mascarillas y después por la falta de vacunas. La Comisión Europea lo había gestionado todo fatal por su falta de experiencia, Reino Unido iba muy por delante de la UE y tal y tal. Pues bien, la UE lidera hoy en tasa de vacunación, muy por delante de Estados Unidos y Reino Unido, y tiene cientos de millones de vacunas pre-compradas – de las buenas, de las que duran, no como la china que parece que decae rápido, ni de la rusa, todavía no aprobada por ninguna autoridad sanitaria seria – por si hace falta una tercera dosis. La pandemia es una maratón, no un sprint, dijo muy acertadamente von der Leyen. Primera en la frente. Sigue leyendo

Protocolos Covid

Marc Alloza

Durante los meses de verano hemos asistido en España al despliegue de la quinta ola de Covid. La escalada empezó en la última semana de junio y llegaba a su máximo en las dos últimas de julio. A partir de entonces, el número de contagiados ha ido decreciendo, aunque a ritmo mucho más lento al del aumento inicial. A pesar de ello, a estas alturas de septiembre, la incidencia acumulada sigue instalada en la franja de mayor riesgo con 162  casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Indudablemente las vacunas y el masivo proceso de vacunación han evitado consecuencias peores que probablemente hubieran derivado en un nuevo confinamiento.

En los últimos meses España ha consolidado, primero el suministro de los distintos tests de detección de Covid. En segundo lugar el acceso a las vacunas, contando a 6 de septiembre con un excedente de 7 millones en las neveras. En el resto del mundo, a pesar de los continuos llamamientos a no monopolizar el mercado de vacunas o suspender las campañas de las terceras dosis, la realidad es que  solo el 20% de las personas de los países de renta baja o media-baja han recibido la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus, en comparación con el 80% de las naciones de ingresos altos o medio-altos (La OMS pide una moratoria hasta fin de año para las dosis de refuerzo). El porcentaje de vacunados de los países que aportan datos en África es del 5,9%  y tras estos ocho meses de campaña de vacunación todavía hay muchos países cuyo porcentaje de vacunación es próximo a cero. Sigue leyendo

Píldoras de actualidad COVID-19

Lluís Camprubí

Producción y distribución de las vacunas. La producción mundial de vacunas ha ido acelerándose, principalmente debido a la mejora de la eficiencia de los procesos productivos, a la superación de algunos cuellos de botella en las cadenas de suministros de algunos componentes, a la ampliación de las plantas productivas y la validación de nuevas y a una extensión de los acuerdos voluntarios de licencia entre desarrolladores y fabricantes. La producción mensual sigue aumentando y ya es de unos 1.500 millones de dosis, con un acumulado de 7.500 millones y proyecciones fiables de llegar a los 12.200 millones de dosis a final de 2021. Lo que sitúa los primeros meses de 2022 para el objetivo de 2 dosis por ser humano y, alcanzable a mediados de 2022, el de 3 dosis por ser humano.

Seguir aumentando la producción no es algo que podamos dar por descontado y deberemos estar vigilantes a que los productores no decidan dejar de apretar el acelerador y a la vez intensificar la apuesta por la fabricación licenciada en hubs regionales/continentales. Pero el gran reto ahora es que la distribución sea más equitativa y llegue a todos los países del planeta. Para ello debe asegurarse que el mecanismo COVAX cumple su función -y no sea simplemente un recurso de beneficencia- y centrar los esfuerzos de presión pública en la exigencia de mecanismos de distribución justa. Ahora todos aquellos partidarios de levantar patentes – visto que con el actual marco se llegará a producir las cantidades necesarias para toda la humanidad antes que sus propuestas se concreten en algo tangible y en alguna dosis producida- deberían reorientar sus esfuerzos y energías a la exigencia de una iniciativa global multilateral para garantizar que todos los países puedan cubrir sus necesidades. Sigue leyendo

Chiquilicuatres

Carlos Hidalgo

Madrid tiene algo que hace que los partidos se dividan. El PSOE de Madrid, del cual ya hemos hablado mucho, es un desastre. Más Madrid se ha dividido, siguiendo su lógica de que ellos son demasiado listos para pertenecer a un partido, así que, un militante, dos corrientes. En Podemos se siguen mirando de reojo unos a otros, en busca del disidente al que purgar. Pero en el PP… en el PP no se quedan atrás.

Antes de recrearnos en su división, pongámonos en antecedentes. Un PP madrileño muy tocado, con todas sus vacas sagradas en el banquillo o en la cárcel de Soto del Real, necesita candidatos para las elecciones municipales y autonómicas de 2019. Y creen que van a perder. Las encuestas pronostican que Ángel Gabilondo, candidato del PSOE, sumará escaños suficientes para formar gobierno en la Comunidad. Y Manuela Carmena, a su vez, sumará también en el Ayuntamiento de Madrid. Así que Pablo Casado, buscando todavía acomodarse en su cargo de líder del PP, se salta el procedimiento de consultas y de primarias y decide poner como candidatos a dos personas de confianza, bien mandadas, que aguanten el tirón de la derrota y puedan hacer una oposición más o menos llamativa, hasta que encuentren a alguien mejor y sin antecedentes penales pasados cuatro años. De ahí que dos militantes de segunda división y con fama de ser personas de los recados: Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida, sean los cabezas de lista. Sigue leyendo

El catalanismo chocante de El meu avi y esas cosas

Senyor G

Habaneras catalanas y en catalán.

Hay curiosidades de la política popular catalana (procesista) que me chocan. La semana pasada veía en la televisión el final de un festival de habaneras de la costa catalana, justo un par de minutos del final que acostumbran a cantar público y artistas, el tradicional El meu avi. Ya saben, aquella que pasaron por la rumba “Los Manolos” en la clausura de las Olimpiadas de Barcelona 1992. Pues el público que si con los 4 dedos haciendo la bandera catalana, y con esteladas y quien sabe si con todo el merchandasing de la ANC, prendas amarillas, “llibertat presos polítics” y esas cosas. Sí, la canción acaba con un “Visca Catalunya!” y “Visca el Catalá!.” El “Catalá”, de hecho, en la canción es el barco de guerra en el que mueren unos marineros de Calella y Palafrugell en la guerra de Cuba, es decir la canción rememora una derrota española en una guerra colonial. Y con eso hay quién siente reivindicar la nación o incluso la independencia de Cataluña y a la de Cuba que les den morcilla o butifarra negra. Sigue leyendo

Primera semana completada

Alguien

Contra viento y marea Debate Callejero resurge tras el verano, como todos los años desde noviembre de 2006, lo que quiere decir que en un par de meses cumplirá la friolera de quince años. Los articulistas llegan con ánimos al parecer renovados y los lectores también porque, sin que nadie les convoque, se arremolinan en cifras de tres dígitos diariamente sin que nadie sepa explicar por qué, lo que dice bastante de la calidad de lo publicado, es de suponer.

En fin, comenten lo que tengan a bien durante el fin de semana y si se animan a publicar, no dejen de hacérnoslo saber, que se les buscará un sitio.