Polonio 210
(ArtÃculo dedicado a José MarÃa Calleja, tertuliano al que sà se puede escuchar.)
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Puede que usted, disciplinado oyente, haya escuchado algo parecido, pero nunca esas cinco palabras, en ese mismo orden, pronunciadas por el tertuliano de radio o televisión,  ya sabe al tipo que me refiero, gritadas las cinco palabras en vivo y en directo sobre el micrófono amigo, su micrófono favorito, sometidas cada una de las cinco fatÃdicas palabras al escrutinio universal de la fiel infanterÃa. Sea cual sea el tema, el tertuliano nunca las pronunciará. Como buen profesional, nuestro tertuliano, especie protegida de nuestra fauna ibérica casera, hablará y hablará hasta enfermar, procurando disimular su ignorancia (mucha) y su miedo escénico (enorme) con un par de frases sacadas del maletÃn de primeros auxilios del buen tertuliano (maletÃn colgado justo a la entrada del estudio de radio o televisión por si las moscas tertulianas). Añadiendo siempre (+ siempre), ahà te quiero ver mi tertuliano favorito, algún comentario jocoso: uno de esos comentarios que sólo los taxistas madrileños, gremio disciplinado y limpio como pocos, sabrá saborear en toda su amplitud. Pero nunca las cinco fatÃdicas palabras.