Julio EmbidÂ
No tengo coche. Ni tampoco carné de conducir. Ni quiero tenerlo. PodrÃa sacármelo (no creo que sea más difÃcil que Derecho Internacional Público) y podrÃa comprarme un coche (de segunda mano y con 200.000 Kms.), pero un dÃa voluntariamente decidà no hacerlo. Y como yo mucha gente y cada dÃa más, como los bancos naranjas.
 En 1997 el distrito de Camden en Londres inició un plan novedoso llamado Estrategia de Transporte Verde que consistÃa que pretendÃa mejorar el Medio Ambiente mediante la reducción del tráfico, la polución y el uso de transportes privados. Camden, uno de los distritos más vivos y vanguardistas de Londres, adoptaba en un entorno totalmente urbano una serie de medidas que iban a ser referentes para toda Europa. Aparte de la creación de más carriles bici y más autobuses verdes (eléctricos o a gas), se crearon los famosos Clubs del Coche. Estos clubs consistÃan en que una persona que fuese en su coche a trabajar cada mañana, se inscribiese en una base de datos municipal diciendo cual era su domicilio y su lugar de trabajo, y si varios vecinos coincidÃan en estos parámetros se contactaba con ellos para que hiciesen el trayecto juntos compartiendo vehÃculo y gasolina. El distrito subvencionaba la gasolina e incluso ponÃa conductores para trayectos compartidos por varios vecinos. Los resultados claros: entre 1994 y 2005 se redujeron un 60% los desplazamientos en coche para ir al trabajo.