Millán Gómez
La noticia del cierre de cualquier medio de comunicación es una tragedia para una sociedad. Evidentemente, con la condición de que sea un ente que no fomente la violencia ni la intolerancia de cualquier tipo. Acció Cultural del PaÃs Valencià , responsable de la emisión de TV3 en la Comunitat Valenciana, se vio obligada a remitir la señal de la cadena pública catalana en la noche del jueves. Las elevadas multas impuestas por la Generalitat Valenciana (PP) ha provocado esta decisión. Las sanciones han alcanzado los 700.000 euros, según ha informado Catalunya Rà dio.
Catalunya, Comunitat Valenciana e Illes Balears comparten un mismo idioma, con sus diferencias lingüÃsticas pero con un tronco objetivamente común. Existen diferencias de la misma forma que no se expresa en castellano igual un manchego que un cántabro o un canario. El problema del catalán en este ámbito es exclusivamente nominal, es decir, tanto en València como en Illes Balears no aceptan de buen grado que se denomine catalán a la lengua que hablan cientos de miles de valencianos, catalanes y baleares. En parte, es comprensible pues no refleja la extensión territorial de esta lengua sino que la reduce a un único ámbito de actuación. Si el idioma se llamase de un modo más amplio y consensuado no habrÃa problema alguno. No es cuestión de crear un neologismo en este artÃculo. Hace unos años, con ocasión del intento de aprobación de la tan manida Constitución Europea se envió a Bruselas una traducción de la norma en catalán y valenciano. Pues bien, ambos ejemplares no poseÃan una sola diferencia. No me quiero imaginar la cara que se les quedó a los responsables europeos no españoles que comprobaron esta situación. Supongo que de “zumbados†no bajó peyorativamente el calificativo que nos colocaron. Con razón.