Lobisón
Kean Loach es quizá el director británico más comprometido con el realismo desde una posición socialista radical. Sus películas son a veces discutibles, y no deja de ser notable pensar que algunos de los momentos más inolvidables del realismo social british no son obra suya sino de Stephen Frears, o incluso de Stephen Daldry (el comienzo de Billy Elliot). Pero en su última entrega, El espíritu del 45, la técnica del documental le impone límites a su frecuente tentación de tremendismo.