Apagado o fuera de cobertura

Barañain

 He conseguido vivir unas semanas sin móvil y estoy tan contento con esa mínima victoria que tengo que contárselo, aunque bien sé que la cosa no tiene mucho mérito ya que nunca he tenido adicción a  ese aparato maléfico. Mi relación con el teléfono móvil ha sido siempre patológica. Podría haber escrito que ha sido  una relación de amor-odio, que queda  más fino,  pero no, nunca he sentido una pizca de amor  por ese objeto, que he detestado siempre. 

Sigue leyendo