Julio Embid
Este fin de semana he tenido visita de mis amigos a la capital. Atrás quedaron los tiempos de salir de farra sin hora, comer de bocadillo, ir de discotecas hasta que se hiciera de día y desayunar pizza con resaca del día de ayer. Hoy lo que hacemos los treintañeros progres de clase media-alta es comer cupcakes. O eso me han dicho.