Lobisón
Inexplicablemente la gente seria dice no estar interesada por la ajetreada vida sentimental del presidente Hollande, sino por su giro en la política económica. Como nunca he sido serio debo confesar que me fascina la capacidad de los políticos franceses para buscarse problemas en este terreno, qué les voy a contar de Dominique Strauss-Kahn. Ellos me temo que se saben o creen diferentes. La primera ministra Edith Cresson (1991-1992) alcanzó cierta notoriedad al sugerir que el clima y la comida británicos inducían a los políticos a la homosexualidad. Es difícil justificar científicamente esa teoría, pero supongo que quería subrayar las diferencias con el clima y la cocina en Francia. (Después Cresson se hizo aun más famosa por contratar a su dentista como asesor en la Comisión Europea, lo que ha hecho que se olvidaran injustamente sus aportaciones en el campo de la sexología.)