Barañain
No me refiero a la que interpretaba el malogrado Paco de Lucía sino la que se empeña en bailar el PSOE en torno a la gobernabilidad de Navarra. Y llueve sobre mojado.
Tras el último escándalo protagonizado por su consejera de Hacienda, la presidenta Barcina, lejos de asumir responsabilidad alguna por lo ocurrido –tampoco lo hizo cuando a ella misma le pillaron cobrando dietas escandalosas de CajaNavarra-, ha sacado a pasear el espantajo de ETA: ella no dimitirá, dice, “para impedir que se cumpla la hoja de ruta de ETA en la comunidad”. Tampoco está por la labor de disolver y convocar elecciones.