El sorprendente resultado de Podemos, una formación política que tiene menos de seis meses de vida, condiciona el análisis de las elecciones europeas en España e invalida los discursos triunfales de los demás partidos, con excepción de Esquerra Republica de Catalunya, que derrotó a Convergencia i Unió haciendo bueno aquello de que mejor el original independentista que la copia.
Podemos ha desnudado a Rubalcaba y el PSOE, a Cayo Lara e Izquierda Unida y hasta a Rosa Díez y UPyD. Elena Valenciano admitió a las claras la derrota y pareció anticipar que hoy Rubalcaba anunciará su dimisión, aunque esto último está por ver. Las señales de hecatombe han sido tan evidentes y continuadas en los últimos dos años que ¿por qué iba a ser diferente esta vez? No es inconcebible que Rubalcaba anuncie que se ve obligado a seguir al frente por responsabilidad, porque abandonar el barco sería de cobardes. Eso sí, más vale que anuncie al menos que no se presentará a las primarias. Pero incluso si dimite y convoca un Congreso extraordinario, o mejor aún, si una gestora anticipa las primarias, es posible que sea demasiado tarde para que el PSOE consiga evitar su tragedia griega a la PASOK. ¿Podría Madina hacerle frente a Podemos? Sin duda mejor que Rubalcaba o cualquiera de los de Ferraz pero no conseguirá evitar que Podemos le robe varias decenas de diputados entre el electorado de izquierdas.