Carlos Hidalgo
La presidencia española de la UE ha acabado con buenas palabras por parte de Ursula Von Der Leyen y de Charles Michel, como suele ser lo habitual. También con un rifirrafe entre el presidente saliente, Pedro Sánchez y el eterno vetado a cargos europeos, Manfred Weber, que es bastante posible que siga vetado tras las elecciones europeas del año que va a comenzar en breve.
Durante los seis meses de presidencia española se han hecho avances significativos y se han repetido los reproches de costumbre a la UE, especialmente en lo concerniente a la política exterior. Ahora parece flaquear el apoyo a Ucrania (debido a las amenazas de veto de Orban) y el papel de la UE para lograr un alto el fuego permanente entre Israel y Hamas en la Franja de Gaza tiende a ser criticado por ambos bandos: unos acusando a Europa de persistir en un antisemitismo medieval y otros diciendo que están rendidos a los pies de Israel. Sigue leyendo