Pablo Iglesias y la madre de Ramón Mercader

José Manuel Rúa

Como historiador resulta evidente que Pablo Iglesias pasará a formar parte de los libros de Historia, sean estos en papel o en formato digital. Si Pablo Iglesias y Albert Rivera quedarán identificados para la posteridad como los líderes que enterraron el bipartidismo en la segunda década del siglo XXI, no cabe duda que el apartado biográfico dedicado a Pablo Iglesias será mucho más extenso. No en balde la entrada de Pablo Iglesias en el gobierno de España, como vicepresidente segundo en enero de 2020, supone un hito en la historia política de este país: por primera vez desde la Guerra Civil una opción política a la izquierda del PSOE se convierte en fuerza de gobierno.

Tampoco descubrimos nada nuevo si señalamos que el partido político que él mismo fundó y lideró, Podemos, representó la mayor impugnación, desde una perspectiva democrática, del modelo político y social surgido tras la aprobación de la constitución de 1978. Su partido tomó el relevo institucional del Movimiento 15-M, que en 2011 había canalizado en un sentido progresista la indignación de amplias capas de la población en una coyuntura que sumaba diferentes tipos de crisis (económica por las consecuencias de la gran recesión, generacional ante la falta de expectativas laborales, de legitimidad política por cansancio de un bipartidismo cercado por los casos de corrupción…). Sigue leyendo

“En España nunca habrá un me too”

Carlos Hidalgo

El autor de las palabras que dan título al artículo de hoy es ni más, ni menos que el famoso cineasta José Luis Garci que, basándose en su propia experiencia afirmaba que en el mundo del cine español no había los mimbres para que se hablase de abusos sexuales, casos de acoso y de sexo no consentido como pasó con el caso que dio origen al movimiento “me too” en Estados Unidos: el del poderosísimo productor Harvey Weinstein, que abusaba de su posición de poder para abusar sexualmente de las actrices y aspirantes a actrices que pasaban por su empresa: Miramax.

Sin embargo, esta semana nos encontramos con el caso del director Carlos Vermut. Tras meses de investigación de varias periodistas de El País, se ha sabido que este director ha abusado, por lo menos en tres ocasiones, de mujeres que trabajaban para él o que aspiraban a hacerlo. El diario ha sido muy escrupuloso en la publicación de esta noticia y, además de reunir el testimonio jurado de estas mujeres (cuyo anonimato se protege al publicar), han estado contrastando todos los hechos expuestos y se ha dado voz al afectado, como no podía ser de otra manera. Sigue leyendo

Otra Historia

Julio Embid

Corría el año 2001 cuando Aznar en La Moncloa empezaba la privatización a mansalva de empresas públicas para cuadrar cuentas junto a cierto ministro milagro económico que después se revelaría como un cleptócrata. Quedarían años para que se hicieran con los ahorros de miles de familias a las que se les ofreció ser bankeros, pero eso da para otra historia. En mi caso, en 2001, un joven imberbe y otrora flaco, estaba terminando bachillerato de ciencias puras en un instituto público de Zaragoza a pesar de que no me gustaba ni ver. Como tantos otros menores de edad, hicimos lo que nos dijeron en casa que hiciésemos: “Haz bachillerato de ciencias que para pasarte a letras, siempre hay tiempo”. Sin embargo a mí, matemáticas, física o biología me aburrían sin medida y en dibujo técnico siempre fui un chapucero y junto a educación física era donde peores notas sacaba. Pues bien, sobre estas materias tuve que hacer el examen más importante de mi vida: la Selectividad.

La Selectividad era una mierda pero era justa, la vida adulta comenzaba en ese momento. En dos días, tenías que hacer seis exámenes de tres horas, tres sobre materias comunes (entonces Lengua, Inglés e Historia) y tres sobre materias electas con tu rama de bachillerato, en mi caso: Matemáticas, Física y Dibujo Técnico. Recuerdo los nervios de ese último mes, las broncas en casa por gilipolleces y sobre todo, que me fue bastante mal. Si no es por Inglés, suspendo la media y a septiembre la selectividad otra vez. Pero era justo, como un cara o cruz. Pero ahora venía la estafa, la nota para escoger carrera era un 40% el examen de selectividad y un 60% la nota media del bachillerato y ahí la inflación de la concertada y las monjas nos daba para el pelo. Mientras en la pública te volvías loco para sacar un 7 o un 8, en las Hermanitas Clarisas Claretianas de San José y del Niño Jesús Crucificado de la Virgen María, sobresaliente para todos y a otra cosa mariposa. Marchemos en paz. Demos gracias al Señor. Sigue leyendo

El Barça es Catalunya

Juanjo Cáceres

El FC Barcelona se imponía este pasado domingo al Betis por un contundente resultado de dos goles a cuatro, que devolvían la esperanza al equipo culé de una resurrección en los campeonatos en los que todavía sigue vivo: la Liga, la Champions y la Copa del Rey. No es casual que ello sucediese tras su fulminante derrota a manos del Real Madrid en la final de la Supercopa de España disputada en Arabia Saudí.

Los últimos años de la entidad blaugrana están marcados por muchos factores, entre los que encontramos la voluntad de reivindicarse como uno de los grandes equipos de Europa y una realidad marcada por la imposibilidad de conseguirlo. El título liguero conseguido el curso pasado, sobre el cual se quiso revitalizar el discurso de la resurrección, ha chocado con la realidad de una presente temporada marcada por el mal juego y los primeros fracasos. Precisamente los mismos se encuentran estrechamente relacionados con tres factores fundamentales e incontestables: la imposibilidad de acceder al gran mercado de fichajes a causa del elevado endeudamiento del club, una dirección deportiva muy cuestionable en sus criterios estratégicos y de selección de deportistas y las carencias de un entrenador que, arropado de un mediocre equipo técnico, no parece tener la experiencia necesaria para gestionar con éxito una plantilla de alto nivel, ni para enfrentarse tácticamente a los grandes equipos europeos. Sigue leyendo

Permitirse vivir en el propio país

Carlos Hidalgo

Ayer El País sacó una encuesta en la que los españoles con empleo decían estar satisfechos con su trabajo, pero se consideraban, en general, mal pagados. España es uno de los países con más paro de la Unión Europea, pese a que llevamos años de crecimiento económico sostenido incluso pese a las peores previsiones. Pero algo falla porque ese crecimiento no se reparte y no hace que se genere empleo a ritmos parecidos a los de otros países.

Para todo, dependiendo de los economistas a los que preguntes, hay explicaciones muy diferentes. Una de ellas es la machacona falta de productividad de los españoles. Los datos macroeconómicos indican que un español produce menos que cualquier otro trabajador europeo trabajando más horas. Esto, que se suele decir y luego quedarse tan a gusto, puede deberse a diversos factores: uno de ellos es el excesivo número de horas extras impagadas en nuestro país, que altera los datos de productividad y falsea las tareas realizadas, así como su relación con las horas trabajadas. Tenemos a empresarios exigiendo (ilegalmente) horas gratis al trabajador y logrando un beneficio que, en la mayor parte de ocasiones, el empresario no declara. Pero puede deberse también a que las jornadas excesivas producen problemas de salud psicofísicos que se traducen en menor motivación, menor productividad y, en general, menor rendimiento en el trabajo. Así como el progresivo deterioro en la salud mental de los españoles, que avanzamos puestos en el consumo de psicofármacos y de diagnósticos de enfermedades mentales. Sigue leyendo

Desfachatez

Arthur Mulligan

Tal vez sea esta cualidad la que más destaque en la personalidad de nuestro Presidente, un temerario capaz de repetir en la brevedad de un instante lo uno y su contrario sin que tenga consecuencia alguna.

En estas fechas las élites occidentales acostumbran a reunirse en Davos para fomentar una cooperación público-privada que integre a los principales líderes económicos, políticos y empresariales del mundo. Su fin consiste en poner en valor determinados aspectos en las agendas globales y regionales.

Un movimiento que implica a más de 2000 personas bajo los focos en un paisaje nevado pero que en el caso de nuestro héroe termina últimamente encerrado con unas cuantas personas en una habitación exigua, de preferencia sin ventanas, con personas que, como él, cuentan de ordinario con amplios despachos en los centros que administran y que desprende aquí, a 1560 metros sobre el nivel del mar, el inconfundible hedor a cerrado por exceso de humanidad. Sigue leyendo

Notas de educación espectacular

Senyor G

Tengo un hijo adolescente, 13 años, segundo de la ESO. Además mi pasado universitario en AEP y sobre todo lo importante de la educación en mi familia, la que le han dado y le dan mis mayores, por su carácter modesto y el influjo de ciertas concepciones básicas de la izquierda, hacen que me interese especialmente todo lo relativo al tema de la educación de los niños y jóvenes y sus debates. Como todos los debates lo difícil es también fijar los argumentos y situaciones. Voy a poner tres ejemplos de cierta debilidad argumental y que pido que no presupongan lo que pienso sobre el tema.

Cómo la amiga de La Capsa, profesora de primaria y madre, comparto un ejemplo del despiste que se puede leer en algún medio sobre los resultados de PISA. Y no por culpa de la periodista, sino de la profesional de la educación. De hecho con esto de PISA me da la impresión de que hay mucha opinión, por parte de todos, también de la mía, de que diga lo que diga dicho informe este sólo confirma nuestras tesis previas. Las que sean y sin tener en cuenta “qué mide o qué objetivos” tiene dicho informe. Así según el artículo del El Periódico, una profesora de inglés decía:

«Te llegan niños a primero de primaria con problemas de caligrafía, sin dominar el trazo, sin controlar la relación entre sonido y grafía, con poca tonicidad en las manos, sin saber hacer bien la pinza… casi como si todos hubieran sido prematuros», lamenta una maestra de inglés de primaria que lleva 18 años trabajando en una escuela pública. Sigue leyendo

Nadie puede asegurar que…

Carlos Hidalgo

Recientemente Alberto Núñez Feijóo, todavía líder del Partido Popular, ha declarado que “nadie puede asegurar que no habrá un referéndum” de independencia de Cataluña. Es un tipo de declaración esperable, si bien algo tramposa. En la abogacía, si no recuerdo mal, se le llama “prueba diabólica”, pues consiste en obligar al acusado a demostrar su no culpabilidad, cuando lo esperable, según los principios generales del derecho, es que la carga de la prueba recaiga en el acusador. Y más si hablamos de certezas absolutas, lo cual nos lleva a la filosofía abstracta, más que a los hechos concretos de los cuales se supone que se tiene que ocupar la política.

Nadie puede asegurar nada. O casi nada. Y menos si nos referimos al futuro. Nadie puede asegurar que los alienígenas no vayan a realizar su primer contacto con los seres humanos en Mezquita de Jarque (Teruel) mañana mismo. ¿Es un ejemplo absurdo y suena a poco probable? Bueno, tal vez sí, dado que la experiencia y el conocimiento nos dicen que no hay pruebas de que los extraterrestres se encuentren por las cercanías de Teruel, ni que se haya detectado ningún transporte interestelar, ni la ciencia nos dice que sea posible, ni fácil, recorrer las enormes distancias entre sistemas estelares. Si una nave aterrizase mañana en Mezquita, con una delegación de extraterrestres pidiendo educadamente ver al alcalde para iniciar sus relaciones con la especie humana, sería una sorpresa tan cósmica como las condiciones para que se realice. Pero, ¿existe la certeza absoluta de que esto no vaya a suceder? No. Solo podemos decir que es extremadamente improbable, casi imposible. Sigue leyendo

La factura eléctrica en España

David Rodriguez

En el año 2023 el gobierno español emprendió una serie de medidas para abaratar la factura de la electricidad, destacando la reducción del IVA y del Impuesto sobre la Electricidad. De esta manera, la cantidad media abonada por los hogares sometidos a la tarifa regulada por el Ministerio (PVPC) ha ascendido a poco más de 60 euros mensuales. Cabe destacar que se ha producido una reducción significativa respecto al año 2022, cuando el dato era de 105 euros mensuales.

La tarifa regulada que acabamos de comentar experimenta una variación en su procedimiento de cálculo a partir del primer día del año en curso. Debido a una reforma establecida por la Unión Europea, el precio de la factura pasará a ser más estable, ya que el precio no dependerá únicamente del mercado eléctrico diario, sino que también estará vinculado a una serie de elementos a más largo plazo que se actualizarán mensualmente. De este modo, la tarifa no sufrirá tantas oscilaciones como en el pasado más reciente, pero ello no significa que en conjunto vaya a ser mayor o menor. Sigue leyendo

Plataformas bajo lupa

Juanjo Cáceres

Una de las noticias más murmuradas en los últimos días de 2023 fue la entrada en vigor de la directiva europea 2021/515, que obliga, a partir de 2024, a que las plataformas electrónicas «de intercambio» informen de las operaciones que realizan los usuarios. Se incluyen entre ellas plataformas tan populares como eBay, Vinted, Wallapop o Airbnb. Dichas plataformas son utilizadas por miles de personas usuarias en nuestro país y lo que la directiva europea prevé es que deban informar a la Agencia Tributaria sobre todos aquellos usuarios que totalicen al menos 30 operaciones o actividades por un valor superior a 2000 euros, con el fin de que esos ingresos sean objeto de registro tributarios y sean tenidos en cuenta en las obligaciones fiscales de los países miembros.

Dichas novedades no han pasado desapercibidas en la comunidad de usuarios, muchos de los cuales han cuestionado la medida al considerar que buena parte de esas operaciones no responden a una actividad económica, ni a ningún afán de lucro, sino a la voluntad de recuperar parte de lo gastado en bienes que con el paso del tiempo ya no resultan útiles para sus propietarios. Pero también es verdad que además de esa persona que hace espacio en su casa y que disfruta poniendo a la venta objetos que ya no necesita, también se mueven en ese entorno otras personas cuyo afán de lucro en la forma de operar es más que evidente y cuyo volumen de operaciones dejan un testimonio claro de que se trata de una actividad regular de compraventa o alquiler. Sigue leyendo