¿Quién sabe de Relaciones Internacionales en el PP?

Carlos Hidalgo

Obviamente esta es una pregunta retórica. En las filas del PP hay mucha gente talentosa, entre ella académicos, diplomáticos, eurodiputados y una pléyade de jóvenes asesores y asesoras que, gracias a las becas de FAES, han estudiado a fondo la materia, no sólo en España, sino también en sitios como la universidad de Georgetown.

Por eso sorprende mucho su incoherencia y su mutismo ante los acontecimientos recientes. Primero, su silencio acerca de las intenciones hostiles de los Estados Unidos hacia Groenlandia y Dinamarca, que no sólo son socios de la OTAN, sino nuestros socios también en la UE. Nada acerca de ello ha salido reflejado en las notas de prensa que el PP envía diariamente, que son del orden de entre cinco y ocho.

¿No tienen opinión acerca de que la OTAN pueda saltar por los aires? ¿Les parece bien que nos amenace si no damos carta blanca a los abusos de sus Big Tech? ¿No tienen nada que decir acerca de que el presidente estadounidense no descarte intervenir en nuestros países si no le gustan los resultados electorales? No han dicho nada acerca de esto y, sinceramente, podrían hacerlo con su programa electoral en la mano y sin salirse un milímetro de su tradición ideológica democratacristiana, ni tampoco de las declaraciones anteriores de sus líderes o de lo expuesto en las publicaciones de FAES, su “Think Tank”.

Con respecto a Venezuela, aparte de saludar que Maduro fuese destronado, poco han hecho, aparte de intentar culpar al Gobierno de la situación. Lo cual también es un poco extraño. Este Gobierno, como los anteriores, ha apoyado siempre la democratización de Venezuela ha dado asilo a los ciudadanos y ciudadanas que han huido del país y no ha reconocido la última farsa electoral bolivariana, reconociendo como ganador de las elecciones al opositor Edmundo González, al que además nuestro país contribuyó a sacar del país y garantizar su seguridad.

El siempre dicharachero Miguel Tellado aprovechó para acusar al gobierno de España de ser culpable de la continuidad del régimen y de apoyar a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, cuando precisamente quien se ha encargado de ascenderla a la presidencia y de reconocerla en su puesto ha sido el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. De hecho, el mismo Trump aprovechó para despreciar a la líder de la oposición, María Corina Machado, afirmando que no dispone “ni del apoyo ni del respeto de su pueblo”.

Solo después de verificar que Trump realmente había dicho esto, desde Génova se atrevieron a decir tímidamente que el derecho internacional debe ser respetado y que el régimen bolivariano no es legítimo; algo en lo que está de acuerdo con los partidos del gobierno. Y no pasa nada. Se puede estar de acuerdo en ello.

Entiendo que la política de relaciones internacionales del PP se basa en el llamado “realismo político”, del que Henry Kissinger fue un dedicado practicante (y teórico), pero es que ni siquiera hemos visto declaraciones de sus responsables que sigan esa doctrina. Y tampoco es que Trump gobierne de acuerdo a las doctrinas del fallecido Secretario de Estado de Nixon, sino que se basa en un primitivo concepto transaccional, más propio de regímenes primitivos (ni siquiera medievales) que del que hasta ahora había sido considerado el país líder del “mundo libre”.

¿A qué esperan en el PP para buscar dentro de sus filas a alguien que sepa de lo que habla? Talento no les falta, pero parece que sí en lo relativo a la gestión de sus recursos humanos.