Guridi
Todavía no hemos salido de la crisis. Y puede que tardemos varios años más en salir. Las recetas de la severa escuela austriaca nos han sumido en un estancamiento pavoroso. Y en Berlín se insiste en que la ausencia de soluciones se debe a que no se han aplicado con la severidad suficiente; en lugar de pensar en que simplemente no funcionan. Los derechos y el bienestar que tan bien funcionaron en Europa después de la última Gran Guerra se han diluido o desaparecido. Y vemos con impotencia cómo es posible que nuestros hijos lleguen a nuestra edad sin ellos.