Guridi
Pedro Sánchez no quiere decir de dónde sale el dinero que tan alegremente gasta en su campaña. Bueno, dice que sale de las donaciones anónimas de generosos y abnegados militantes para su campaña política. ¿Cuál es el problema? Que la ley prohíbe las donaciones anónimas a los partidos políticos. Así que la Gestora le sugiere a Sánchez que cumpla la ley, desglose los ingresos de su colecta y traslade el dinero a una cuenta que el PSOE someta al control del Tribunal de Cuentas. Lo que supone ajustarse a la ley, vamos. ¿Cuál es la respuesta de Sánchez? Que es todo un malvado complot de la Gestora para “fichar” a sus patrocinadores y apretarles las tuercas. Sigue leyendo