El agua que nos deja

Juanjo Cáceres

A lo largo de las últimas semanas, los efectos de la sequía han puesto en alerta al conjunto de la ciudadanía catalana, pues no solo dos centenares de municipios han pasado a estado de alerta y las restricciones en el uso del agua van en aumento, sino que las condiciones de uso aguardan un mayor endurecimiento y se habla abiertamente de la posibilidad de que otras comunidades autónomas envíen barcos en auxilio de las maltrechas existencias catalanas.

No obstante, las dubitativas medidas implementadas por la Generalitat, la lentitud en aplicarlas o los debates que viven las instituciones sobre si autorizar o no el llenado de piscinas el próximo verano, no son más que el eco de una sociedad que nunca se ha tomado demasiado en serio las amenazas climáticas ni la gestión de los recursos esenciales.

Hay quien pensará que si en los relatos políticos el agua se considera un recurso esencial y se habla de ella como si fuera un tesoro, ¿qué modelo de gestión y de país existe detrás de todo ese discurso? De entrada, un modelo agropecuario de carácter intensivo, que ha hecho del regadío el modelo absolutamente hegemónico de producción y que no ha escatimado esfuerzos para presionar recursos de todo tipo mediante la producción masiva de cabezas de ganado que luego se distribuyen por el ancho mundo. Sigue leyendo

Seguridad para todos

Carlos Hidalgo

Cuando gobernaba Tony Blair tuve la oportunidad de poder entrevistar a uno de sus asesores. En ese momento le pregunté por una medida que estaban estudiando, que era poner más cámaras y facilitar canales de denuncia en algunos de los barrios más humildes de Gran Bretaña. Desde mi punto de vista, esa medida era un atentado contra los derechos de las personas más humildes. El asesor me respondió que entendía mi punto de vista, pero que pensara que las personas con menos recursos tienen tanto derecho a la seguridad como las demás y que ofrecerles entornos seguros significa poder darles más oportunidades. Y añadió, para enfatizar su postura, si yo consideraba de izquierdas el dejar que la seguridad solo fuera accesible para los más ricos. Y aunque el argumento no me convenció para ese caso en concreto, sí que me hizo pensar mucho acerca de ello.

¿Es posible que los programas de izquierda subestimen la importancia de la seguridad y de la limpieza de los barrios obreros? Hay estudios que indican que un esfuerzo adicional de limpieza en esos barrios provoca un descenso en los niveles de delincuencia y de vandalismo. Y las estadísticas también muestran que los pobres son más susceptibles de sufrir delitos que los ricos. Sigue leyendo

Sombras de nihilismo y destrucción

Arthur Mulligan 

 

Dejamos atrás el 2023 pero no los sombríos augurios cubiertos con las vestimentas galácticas de las parejas presentadoras de televisión. Nadie puede sentirse satisfecho con los intentos continuados para la demolición de las bases políticas de nuestro Estado en la que se superponen las crisis y sus bases económicas, sociales y de representación en medio de una formidable transformación digital en los medios de producción. Inquietud e incertidumbre que resume la desconfianza en las ideologías que nos han acompañado hasta aquí y cuyo reflejo en los medios – inmersos en un ciclo transformador poco virtuoso – vive en continuo stress.

 

Empecemos por lo inmediato, la segunda derrota importante de un gobierno que sangra por las heridas de su debilidad, que no solo es numérica sino conceptual. La estadística de las opiniones bien informadas y de especialistas en derecho constitucional expresan claramente la inconstitucionalidad de una amnistía negociada con sus beneficiarios para suplir las carencias del PSOE en la formación de gobierno. El problema surge, precisamente, del hecho de que no haya en la Constitución referencia explícita a la amnistía, como sí la hay respecto al indulto. Sigue leyendo

Pablo Iglesias y la madre de Ramón Mercader

José Manuel Rúa

Como historiador resulta evidente que Pablo Iglesias pasará a formar parte de los libros de Historia, sean estos en papel o en formato digital. Si Pablo Iglesias y Albert Rivera quedarán identificados para la posteridad como los líderes que enterraron el bipartidismo en la segunda década del siglo XXI, no cabe duda que el apartado biográfico dedicado a Pablo Iglesias será mucho más extenso. No en balde la entrada de Pablo Iglesias en el gobierno de España, como vicepresidente segundo en enero de 2020, supone un hito en la historia política de este país: por primera vez desde la Guerra Civil una opción política a la izquierda del PSOE se convierte en fuerza de gobierno.

Tampoco descubrimos nada nuevo si señalamos que el partido político que él mismo fundó y lideró, Podemos, representó la mayor impugnación, desde una perspectiva democrática, del modelo político y social surgido tras la aprobación de la constitución de 1978. Su partido tomó el relevo institucional del Movimiento 15-M, que en 2011 había canalizado en un sentido progresista la indignación de amplias capas de la población en una coyuntura que sumaba diferentes tipos de crisis (económica por las consecuencias de la gran recesión, generacional ante la falta de expectativas laborales, de legitimidad política por cansancio de un bipartidismo cercado por los casos de corrupción…). Sigue leyendo

“En España nunca habrá un me too”

Carlos Hidalgo

El autor de las palabras que dan título al artículo de hoy es ni más, ni menos que el famoso cineasta José Luis Garci que, basándose en su propia experiencia afirmaba que en el mundo del cine español no había los mimbres para que se hablase de abusos sexuales, casos de acoso y de sexo no consentido como pasó con el caso que dio origen al movimiento “me too” en Estados Unidos: el del poderosísimo productor Harvey Weinstein, que abusaba de su posición de poder para abusar sexualmente de las actrices y aspirantes a actrices que pasaban por su empresa: Miramax.

Sin embargo, esta semana nos encontramos con el caso del director Carlos Vermut. Tras meses de investigación de varias periodistas de El País, se ha sabido que este director ha abusado, por lo menos en tres ocasiones, de mujeres que trabajaban para él o que aspiraban a hacerlo. El diario ha sido muy escrupuloso en la publicación de esta noticia y, además de reunir el testimonio jurado de estas mujeres (cuyo anonimato se protege al publicar), han estado contrastando todos los hechos expuestos y se ha dado voz al afectado, como no podía ser de otra manera. Sigue leyendo

Otra Historia

Julio Embid

Corría el año 2001 cuando Aznar en La Moncloa empezaba la privatización a mansalva de empresas públicas para cuadrar cuentas junto a cierto ministro milagro económico que después se revelaría como un cleptócrata. Quedarían años para que se hicieran con los ahorros de miles de familias a las que se les ofreció ser bankeros, pero eso da para otra historia. En mi caso, en 2001, un joven imberbe y otrora flaco, estaba terminando bachillerato de ciencias puras en un instituto público de Zaragoza a pesar de que no me gustaba ni ver. Como tantos otros menores de edad, hicimos lo que nos dijeron en casa que hiciésemos: “Haz bachillerato de ciencias que para pasarte a letras, siempre hay tiempo”. Sin embargo a mí, matemáticas, física o biología me aburrían sin medida y en dibujo técnico siempre fui un chapucero y junto a educación física era donde peores notas sacaba. Pues bien, sobre estas materias tuve que hacer el examen más importante de mi vida: la Selectividad.

La Selectividad era una mierda pero era justa, la vida adulta comenzaba en ese momento. En dos días, tenías que hacer seis exámenes de tres horas, tres sobre materias comunes (entonces Lengua, Inglés e Historia) y tres sobre materias electas con tu rama de bachillerato, en mi caso: Matemáticas, Física y Dibujo Técnico. Recuerdo los nervios de ese último mes, las broncas en casa por gilipolleces y sobre todo, que me fue bastante mal. Si no es por Inglés, suspendo la media y a septiembre la selectividad otra vez. Pero era justo, como un cara o cruz. Pero ahora venía la estafa, la nota para escoger carrera era un 40% el examen de selectividad y un 60% la nota media del bachillerato y ahí la inflación de la concertada y las monjas nos daba para el pelo. Mientras en la pública te volvías loco para sacar un 7 o un 8, en las Hermanitas Clarisas Claretianas de San José y del Niño Jesús Crucificado de la Virgen María, sobresaliente para todos y a otra cosa mariposa. Marchemos en paz. Demos gracias al Señor. Sigue leyendo

El Barça es Catalunya

Juanjo Cáceres

El FC Barcelona se imponía este pasado domingo al Betis por un contundente resultado de dos goles a cuatro, que devolvían la esperanza al equipo culé de una resurrección en los campeonatos en los que todavía sigue vivo: la Liga, la Champions y la Copa del Rey. No es casual que ello sucediese tras su fulminante derrota a manos del Real Madrid en la final de la Supercopa de España disputada en Arabia Saudí.

Los últimos años de la entidad blaugrana están marcados por muchos factores, entre los que encontramos la voluntad de reivindicarse como uno de los grandes equipos de Europa y una realidad marcada por la imposibilidad de conseguirlo. El título liguero conseguido el curso pasado, sobre el cual se quiso revitalizar el discurso de la resurrección, ha chocado con la realidad de una presente temporada marcada por el mal juego y los primeros fracasos. Precisamente los mismos se encuentran estrechamente relacionados con tres factores fundamentales e incontestables: la imposibilidad de acceder al gran mercado de fichajes a causa del elevado endeudamiento del club, una dirección deportiva muy cuestionable en sus criterios estratégicos y de selección de deportistas y las carencias de un entrenador que, arropado de un mediocre equipo técnico, no parece tener la experiencia necesaria para gestionar con éxito una plantilla de alto nivel, ni para enfrentarse tácticamente a los grandes equipos europeos. Sigue leyendo

Permitirse vivir en el propio país

Carlos Hidalgo

Ayer El País sacó una encuesta en la que los españoles con empleo decían estar satisfechos con su trabajo, pero se consideraban, en general, mal pagados. España es uno de los países con más paro de la Unión Europea, pese a que llevamos años de crecimiento económico sostenido incluso pese a las peores previsiones. Pero algo falla porque ese crecimiento no se reparte y no hace que se genere empleo a ritmos parecidos a los de otros países.

Para todo, dependiendo de los economistas a los que preguntes, hay explicaciones muy diferentes. Una de ellas es la machacona falta de productividad de los españoles. Los datos macroeconómicos indican que un español produce menos que cualquier otro trabajador europeo trabajando más horas. Esto, que se suele decir y luego quedarse tan a gusto, puede deberse a diversos factores: uno de ellos es el excesivo número de horas extras impagadas en nuestro país, que altera los datos de productividad y falsea las tareas realizadas, así como su relación con las horas trabajadas. Tenemos a empresarios exigiendo (ilegalmente) horas gratis al trabajador y logrando un beneficio que, en la mayor parte de ocasiones, el empresario no declara. Pero puede deberse también a que las jornadas excesivas producen problemas de salud psicofísicos que se traducen en menor motivación, menor productividad y, en general, menor rendimiento en el trabajo. Así como el progresivo deterioro en la salud mental de los españoles, que avanzamos puestos en el consumo de psicofármacos y de diagnósticos de enfermedades mentales. Sigue leyendo

Desfachatez

Arthur Mulligan

Tal vez sea esta cualidad la que más destaque en la personalidad de nuestro Presidente, un temerario capaz de repetir en la brevedad de un instante lo uno y su contrario sin que tenga consecuencia alguna.

En estas fechas las élites occidentales acostumbran a reunirse en Davos para fomentar una cooperación público-privada que integre a los principales líderes económicos, políticos y empresariales del mundo. Su fin consiste en poner en valor determinados aspectos en las agendas globales y regionales.

Un movimiento que implica a más de 2000 personas bajo los focos en un paisaje nevado pero que en el caso de nuestro héroe termina últimamente encerrado con unas cuantas personas en una habitación exigua, de preferencia sin ventanas, con personas que, como él, cuentan de ordinario con amplios despachos en los centros que administran y que desprende aquí, a 1560 metros sobre el nivel del mar, el inconfundible hedor a cerrado por exceso de humanidad. Sigue leyendo

Notas de educación espectacular

Senyor G

Tengo un hijo adolescente, 13 años, segundo de la ESO. Además mi pasado universitario en AEP y sobre todo lo importante de la educación en mi familia, la que le han dado y le dan mis mayores, por su carácter modesto y el influjo de ciertas concepciones básicas de la izquierda, hacen que me interese especialmente todo lo relativo al tema de la educación de los niños y jóvenes y sus debates. Como todos los debates lo difícil es también fijar los argumentos y situaciones. Voy a poner tres ejemplos de cierta debilidad argumental y que pido que no presupongan lo que pienso sobre el tema.

Cómo la amiga de La Capsa, profesora de primaria y madre, comparto un ejemplo del despiste que se puede leer en algún medio sobre los resultados de PISA. Y no por culpa de la periodista, sino de la profesional de la educación. De hecho con esto de PISA me da la impresión de que hay mucha opinión, por parte de todos, también de la mía, de que diga lo que diga dicho informe este sólo confirma nuestras tesis previas. Las que sean y sin tener en cuenta “qué mide o qué objetivos” tiene dicho informe. Así según el artículo del El Periódico, una profesora de inglés decía:

«Te llegan niños a primero de primaria con problemas de caligrafía, sin dominar el trazo, sin controlar la relación entre sonido y grafía, con poca tonicidad en las manos, sin saber hacer bien la pinza… casi como si todos hubieran sido prematuros», lamenta una maestra de inglés de primaria que lleva 18 años trabajando en una escuela pública. Sigue leyendo