Echar horas

Carlos Hidalgo

En mi breve pero feliz etapa en El País Negocios, me dejaron escribir sobre un tema que nunca me ha dejado de llamar la atención. Los llamados “precarios de cuello blanco”. Los chicos y chicas que, recién licenciados, son carne de cañón de las grandes auditoras, los grandes bufetes y en general cualquier empresa que se precia de su influencia. Ya sabéis, esas empresas que lo mismo te hacen la investigación “forensic” del BBVA para ver si Villarejo espió para ellos (sí), te deciden si Bankia debió salir a Bolsa (dijeron que sí, pero era que no), que te redactan los proyectos para conseguir fondos europeos.

El caso es que parece que mucho de ese prestigioso trabajo se cimienta en jornadas de 80 horas semanales y en sueldos de 24.000 euros anuales a “juniors”. Permitiréis que no me sienta muy tranquilo al saber si el que una empresa haga un ERE o no, o si nos van a llegar 1.000 millones de Bruselas depende del trabajo de un veinteañero que ha dormido tres horas en tres días y que se alimenta a base de cafeína y sándwiches de máquina. Sigue leyendo

Dos finales y un principio

Arthur Mulligan

En algún momento de la niñez es raro que no aparezca una relación conflictiva con el balón, esa esfera inaprensible y artificial que no existe en la naturaleza; los paneles de cuero que lo forman son hexágonos y pentágonos dispuestos en forma de icosaedro truncado, una variante de los sólidos platónicos. Pura magia cuando se infla en el patio de un colegio y toma la forma esférica regular. Después vienen los pasos de dos niños al encuentro hasta que uno dice solemne señalando su pie “monta y cabe” y comienzan a elegir por turno a los compañeros de equipo.

Recuerdo haber jugado con otros chicos en la calle con dos jerséis a modo de portería móvil durante muchas tardes pero nunca en el colegio porque algún compañero insinuó que yo tenía unas piernas que parecían palos de golf y que además carecía de toque de balón mientras un hermano jesuita (de los que no sienten la llamada al sacerdocio ministerial como Arzallus o Bergoglio), un atleta de aldea, asentía complacido con su cabeza selectiva. Sigue leyendo

Culer democracy (y 2)

Senyor Barba

No hubo sorpresa, y se cumplieron los pronósticos. Joan Laporta ganó las elecciones a la presidencia del Barça con más de 30.000 votos y un 54% sobre el voto emitido. Tras él, un Víctor Font que irrumpió con fuerza en el escenario electoral blaugrana con casi un 30% de votos, y cerró Toni Freixa con algo más de un 8,5% de votos, consiguiendo, esta vez sí, más votos que avales, algo que no ocurrió en 2015, cuando Freixa presentó 3.289 firmas de aval para poder presentarse y a la hora de la verdad obtuvo solo 1.750 votos. Esto es algo que él atribuye, aún a día de hoy, a la aglutinación de voto útil anti-Laporta en la figura de Josep Maria Bartomeu. Quien sabe.

Tras una larga precampaña debido a los aplazamientos a causa de la pandemia, llegó la campaña y fue, como era de prever, flojísima, a imagen y semejanza de las campañas de todo pelaje a las que nos tienen acostumbrados en este país, y con el agravante de que se trata de un club deportivo, y con un cuerpo electoral de poco más de cien mil personas. Sigue leyendo

Alcanzar el tren

Carlos Hidalgo

Mientras siguen las salidas de tono en la política madrileña, entre una IDA llamando despreciativamente “subvencionados” a las personas de las colas del hambre y un Vox, que hace carteles electorales que copian a los del partido Nazi de hace un siglo y la Superliga, resulta que hay otras ruedas girando.

Una de ellas es de la economía. Resulta que el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, pese a ser considerado por todo el mundo como un miembro gris del sistema político de Washington, está haciendo varios movimientos un tanto revolucionarios. El primero es el de impulsar los gigantescos planes de estímulo de la economía, a un nivel incluso mayor que los que se pusieron en marcha durante la crisis -también de hace casi un siglo- de 1929. Saltándose las tradicionales recetas monetaristas, Biden apuesta por una fuerte inyección de dinero público en la economía. Y no solo a los bancos y grandes empresas, sino con ambiciosos programas de mejora de las infraestructuras, ayudas directas a la ciudadanía y un impulso muy decidido a las energías renovables. Para ello cuenta con la ayuda a regañadientes del Partido Republicano, que ahora no quiere quedar como el partido que se niega a dar ayudas a un sector económico muy magullado por la pandemia. Sigue leyendo

Para una mayor producción de vacunas mejor ampliar capacidades productivas y asegurar la transferencia tecnológica y de conocimiento que levantar patentes

Lluís Camprubí

En el debate público no hay cuestión más relevante que ver cómo aceleramos y aumentamos la producción de vacunas contra la COVID-19.

La relevancia de la cuestión y de explorar todas las opciones

Es una urgencia tanto sanitaria (llevamos más de 3 millones de muertos en el mundo y centenares de millones de afectados y sin vacunas las proyecciones son catastróficas) como económica. Una reciente estimación publicada en The Economist situaba la reducción de PIB global del bienio 2020-2021 en unos 10 Billones de euros lo que dicho de otra manera significa que cada mes que no controlamos la pandemia se pierden varios centenares de miles de millones de euros. Sigue leyendo

Sus propiedades, su seguridad. Pago yo.

Senyor G

Expropiar el uso a un anciano de 83 por triquiñuelas. Pago yo.

Hace unas semanas veía en las noticias de BTV, el caso de Alejandro de 83 años y vecino de alquiler “de toda la vida” del barrio de Ciutat Vella de Barcelona con orden abierta de desahucio. El caso era dramático, una persona que en poco tiempo perdió a sus dos hijos y a su mujer. Por el estado emocional no comunicó a la propiedad la subrogación del contrato de su mujer a él, y la propiedad sibilinamente (o busquen su adjetivo) esperó para, al día siguiente, ir a decirle que tenía que irse. Mala fe.

Cuando lo ví pensé ya no solo en la situación y lo canalla que era esperar a que se cumpliese el plazo de comunicación de la muerte de la esposa. Sino que con mis impuestos se iba a pagar toda la maquinaria legal: juicios, procuradores, la intervención de la policía y lo que no sé. ¿Cuánto deben costar cuatro horas de una unidad de la BRIMO por ejemplo? Un dinero y unos esfuerzos policiales dedicados a una cosa y no a otra. No es verdad que siempre se esté haciendo cumplir la ley ni que el uso de la porra se ejecute igual para todos. Sigue leyendo

90 años después, ¡Viva la República!

Juanjo Cáceres

90 años después de la proclamación de la Segunda República disponemos de suficientes estudios y suficiente perspectiva histórica para reconocer el periodo republicano de la década de 1930 como lo que fue: la primera experiencia plenamente democrática en la historia de España. Creo que en muchos países ello podría ser suficiente para convertir el 14 de abril en una festividad nacional, como lo es, por ejemplo, en España, el 6 de diciembre por motivos similares. No obstante, es evidente que las visiones sobre lo que este periodo representó para el país son todavía dispares y objeto de confrontación política, a causa del conflicto bélico en que desembocó con motivo del golpe militar de 1936 y todo lo que vino después.

Pero en pleno 2021 y viviendo en una democracia madura, tendríamos que ser capaces de poner esta experiencia profundamente democrática en el lugar que le corresponde, más allá de sensibilidades e ideologías, por sus indiscutibles hitos. La República introdujo por primera vez en España un sistema político sometido a sufragio universal, que dio forma a un Parlamento donde estaban representadas todas las opciones políticas y que desarrollaba todas las estructuras necesarias para una separación efectiva de poderes, estableciendo incluso un Tribunal de Garantías Constitucionales. Sigue leyendo

Ada Colau deja Twitter

Carlos Hidalgo

Las redes sociales son un microcosmos donde la gente que participa en ellas siente que el mundo entero se concentra en ese entorno. Desde los grupos de noticias de la olvidada Usenet, los usuarios y usuarias sienten que hablan para el mundo entero y que lo que se hace y se dice en esos foros tiene más importancia de lo que la triste realidad refleja. Twitter no es una excepción, claro. En el caso de Twitter es porque los periodistas y políticos nos aferramos a esa red social, del mismo modo que nos enganchábamos en tiempos al lector de teletipos. Las noticias fluyen como agua en un manantial, pero en el caso de Twitter, mezcladas con opiniones, mentiras descaradas, chistes, memes e imágenes animadas.

Ahora, Ada Colau, que se preciaba de ser una de las políticas que mejor se movían en estos entornos, dice que abandona Twitter, lo cual demuestra que en realidad no entiende a esa red social tanto como ella misma pensaba. Sigue leyendo

Las normas están para cumplirse

LBNL

Eso que el PP tiene tan claro para los indepes catalanes – “el que viola la ley, la paga” – parece no aplicárselo a sí mismos como indicaría el recurso ante el Constitucional que ayer dijeron plantearán contra la decisión judicial de excluir a dos candidatos de su lista electoral. El planteamiento del juez es clarísimo: ambos candidatos no pueden serlo por no ser electores en Madrid, al haberse cambiado de domicilio (en marzo) después del cierre del censo electoral el pasado 1 de enero. ¿Qué razones podría esgrimir el TC para enmendarle la plana al juez de lo contencioso-administrativo? Ninguna más allá de que a Isa o a MAR les hace mucha ilu llevar a Toni y Agustín en la lista. Porque las normas son de obligado cumplimiento para todos, PP incluído.

Pero la actitud del PP no es en absoluta novedosa. Y no me estoy refiriendo a las tramas Gurthel y Púnica en las que estoy dispuesto a aceptar que la cuestión atañe a individuos criminalizados por más que sean todos jerifaltes del mismo partido. No, me estoy refiriendo a Cifuentes y su intento desesperado para esconder su trato de favor con el master, que ya era un fraude en sí mismo, como también el supuesto master de Casado en Harvardlavaca. Que fueran absueltos de responsabilidad criminal ambos – ella por falta de pruebas, él porque no falsificó un documento público para defenderse – no implica que cumplieran las normas para obtener una certificación académica de post-grado. Sigue leyendo

Iliberales no concluyentes

Arthur Mulligan

Francia y el mundo literario celebran el bicentenario del nacimiento de Flaubert y Baudelaire quienes en 1857 fueron atacados por Ernest Pinard, un ambicioso procurador imperial de 34 años que intentó ocupar el cargo de ministro del Interior a través de postularse como administrador de la literatura, de la moral y de las buenas costumbres.

El tal Pinard pensaba que «Madame Bovary» y «Las Flores del mal», a pesar de su excelencia, merecían un correctivo, una sanción pública porque sus autores deberían de concebir la literatura en su forma y expresión como formando parte de una misión orientada a preservar la castidad y la pureza (de las mujeres se entiende) en una sociedad sana.

«Reaccionen con una sentencia contra esta fiebre insalubre que tiende a dibujar todo, a explicarlo todo, a decirlo todo, como si la moral pública no existiera», dijo al final del proceso dirigiéndose a los jueces quienes, a pesar del brío de su dedo acusador, se inclinaron a favor de un Flaubert (Madame Bovary c’est moi!) admirablemente defendido en un vibrante alegato de más de cuatro horas por su abogado, Jules Senard. Sigue leyendo