Barañain
He comentado días atrás cómo para una parte sustancial de nuestros políticos y de los medios de comunicación calificar de “mortífero” al islamismo radical sería una muestra de radicalismo xenófobo, de discurso de “extrema derecha”, de islamofobia (concepto convenientemente parido por la teocracia iraní)…¡hasta de fascismo! Los que sí saben que el islamismo radical es un ideología mortífera son otros. Este sábado, el Congreso Mundial Judío (WJC), con sede en Nueva York, llamaba a los ciudadanos franceses a salir a las calle en señal de protesta por los ataques terroristas en su país, y señalaba que lo ocurrido en la tienda judía de París ponía en peligro la vida de esa comunidad. El presidente del Congreso Mundial Judío, Ronald Lauder, esperaba una reacción de repulsa ciudadana e institucional similar a la que generó el atentado a la redacción de la publicación satírica Charlie Hebdo. «Igual que hace dos días mucha gente decía ‘Je suis Charlie’ en sus redes sociales, esperemos que la gente ahora diga ‘Je suis Juif de France’ (yo soy judío de Francia) o algo similar», decía Lauder.