Julio Embid
El 4 de octubre de 2009 el Partido Socialista Panhelénico (PASOK) de Yorgos Papandreu ganaba las elecciones parlamentarias de Grecia con tres millones de votos (43,9%) obteniendo una cómoda mayoría de 160 de 300 diputados.
Julio Embid
El 4 de octubre de 2009 el Partido Socialista Panhelénico (PASOK) de Yorgos Papandreu ganaba las elecciones parlamentarias de Grecia con tres millones de votos (43,9%) obteniendo una cómoda mayoría de 160 de 300 diputados.
LBNL
Por si no lo saben, el próximo día 29 expira el plazo de nueve meses que el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, impuso para que israelíes y palestinos negociaran un acuerdo de paz definitivo. Hace ya varios meses que se hizo patente que no sería posible alcanzar un acuerdo sobre fronteras, Jerusalén, refugiados, agua, asentamientos, etc., en el plazo previsto por lo que los patrocinadores norteamericanos centraron sus esfuerzos en un denominado “marco acordado”, que fijara las líneas maestras del acuerdo y permitiera seguir negociando los detalles otros nueve meses. La terminología no es baladí: lo de marco acordado permitía esquivar la denominación de “acuerdo marco” y con ello la necesidad – legal o política – israelí de someterlo a referéndum. Sin embargo, hace varias semanas se reveló también como imposible cerrar el “marco acordado” por lo que los esfuerzos se trasladaron a acordar una serie de concesiones israelíes que permitan que los palestinos no se retiren de la mesa de negociaciones. Y justo antes de Semana Santa encallaron también estas últimas negociaciones.
Lobisón
Una parte importante de los diputados socialistas franceses se han rebelado contra el giro a la austeridad impulsado por el primer ministro Valls. La pregunta sería si creen que existe una alternativa, ya que ese giro no sólo es una exigencia de Bruselas, sino una consecuencia de la mala evolución de las cifras de desempleo. El mismo presidente Hollande ha venido a decir que si no se crea empleo no vería razón alguna para presentarse a la reelección. Por supuesto, si no se crea empleo no tendría muchas posibilidades de ser reelecto, aunque lo intentara.
LBNL
Ayer el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, escribió a un puñado de líderes europeos una carta bastante inquietante. Los destinatarios son los dirigentes de los muchos países de la Unión Europea que consumen gas ruso, la mayor parte del cual llega a través de gasoductos que atraviesan Ucrania. En la cara, Putin les informa de que Ucrania lleva meses sin pagar el gas que consume por lo que su deuda con Rusia, de varios miles de millones de dólares, no hace más que incrementarse. Les recuerda también que dicha deuda es bastante inferior a lo que podría ser dado que Rusia viene suministrándole gas a Ucrania desde hace años a precios bastante inferiores a los del mercado libre y más baratos del que pagan por el mismo gas los países de la UE. Finalmente, Putin advierte de que a partir de ahora Gazprom va a pedirle a Ucrania que pague por adelantado y que, en el supuesto de que no pague, dejara de suministrarle gas.
Frans van den Broek
En lo que se suele llamar el patio trasero de Europa –no sin condescendencia o arrogancia- seguían silbando las balas, tronando los cañones y fluyendo la sangre, cuando tres meses de espanto en África hicieron incluso de aquella guerra fratricida en la ex – Yugoslavia un paseo dominical. En tres meses, que comenzaron justo hace veinte años, se llevó a cabo uno de los más horribles genocidios de la historia reciente: alrededor de 800,000 personas fueron masacradas durante aquellos meses, sin que la comunidad internacional hiciera nada al respecto. O mejor dicho, sí que hizo algo, evacuar a sus propios connacionales y dejar a los rwandeses a su suerte. Y hablar mucho, por supuesto, a través de los canales pertinentes, sin que tanta palabrería tuviera efecto alguno.
Lobisón
Casi lo único que se puede decir en defensa de Yanukovich, un personaje al que el propio Putin probablemente desprecia, es que Ucrania ya estaba dividida cuando él llegó al poder. Los intereses y preferencias de la región suroriental, rusófila, eran difíciles de conciliar con los de Kiev y la región occidental, proeuropea. Lo que indudablemente fue un error que agravó esta división fue abandonar las negociaciones con la UE en el último momento para arrojarse en brazos de Gazprom y Putin, pero este giro brusco —en una personalidad más dada a las vacilaciones que a las sutilezas— bien puede entenderse recordando la escasa entidad de los apoyos económicos ofrecidos entonces por la UE.
LBNL
Como estaba previsto, a principios de semana la Unión Europea adoptó sanciones contra Rusia por su anexión de Crimea tras la celebración de un referéndum de independencia ilegal – es decir, no permitido en la legislación ucraniana – en presencia de varios miles de soldados que hablan ruso, llevan armamento ruso y conducen vehículos rusos, por más que no lleven signos identificativos del ejército ruso (lo cual ya constituye una violación del derecho internacional, por cierto). En concreto, el Consejo de Ministros de Exteriores de la UE decidió congelar los activos financieros y negarle la entrada en la UE a 21 individuos, 8 de Crimea y 13 políticos rusos que se habían destacado por su retórica anexionista.
Barañain
No es que uno sea un mitómano, pero formando parte de lo que se consideró la última generación del antifranquismo, cuya educación político-sentimental estuvo tan marcada por el traumático final de la experiencia socialista chilena de Allende en 1973 (me gustaría poder decir que “parece que fue ayer” pero es una eternidad el tiempo transcurrido) no podía resultarme indiferente la escena del traspaso de poder en Santiago de Chile del conservador Sebastián Piñera a la socialista Michele Bachelet, con Isabel Allende –flamante presidenta del senado- haciendo de maestra de la ceremonia.
LBNL
Ya lo siento, volver a dar la paliza con lo de Ucrania, que queda muy lejos y parece tener mucha menos importancia que las imputaciones y fianzas desorbitadas que reparte a troche y moche esa juez impasible de Sevilla obsesionada con su cruzada particular, que el décimo aniversario del traumático atentado del 11-M y las cuitas que sigue suscitando o que la perenne indecisión de Rajoy sobre el cabeza de lista PPopular para las europeas. Es pura apariencia porque lo que está pasando y, sobre todo, lo que puede llegar a pasar, es muy gordo y puede tener consecuencias muy tangibles sobre las vidas de todos nosotros – y ninguna buena.
LBNL
A finales de enero publiqué por estos lares una columna sobre Ucrania en la que advertía de que la cosa se estaba poniendo fea y se podía poner mucho si el Presidente y la oposición no eran capaces de pactar. Acabaron haciéndolo pero un mes más tarde, en el que murieron decenas de manifestantes y algunos policías. La situación se degradó tanto que los Ministros de Exteriores de Alemania, Francia y Polonia, junto a un enviado del Presidente ruso, tuvieron que plantarse en Kiev para forzar la firma de un acuerdo que pusiera fin a la deriva hacia el caos. Ya era demasiado tarde y pocas horas después, el Presidente Yanukovich huía tras haber perdido el control hasta de su propio partido.