Criptomonedas

Marc Alloza

La primera criptomoneda apareció el 3 de enero de 2009, a las 18:15 horas, en forma de bloque de 50 Bitcoins (BTC). Su historia sin embargo se remonta a 1983 cuando David Chaum desarrolló eCash, un sistema monetario electrónico criptográfico que a mediados de los 90 fue empleado por diversos bancos para la realización de pequeños pagos.

En 1998 Wei Dai  presentó el concepto de b-money, que se definía como dinero efectivo electrónico descentralizado. Y dónde ya se planteaban algunas de las características básicas de las actuales criptomonedas como, por ejemplo, el control criptográfico por parte de la comunidad, el esfuerzo computacional en la generación de las monedas y la independencia descentralizada de bancos y bancos centrales  convencionales. Sigue leyendo

Lecturas recientes recomendables

Lluís Camprubí

Estas últimas semanas ha habido muchos artículos, informes y entrevistas de interés. Permítanme hacerles mi selección y recomendación:

En política económica, esta tribuna de Federico Steinberg  “Un nuevo paradigma para la política económica” en el que profundiza en las fallas de la hegemonía neoliberal y su sustitución por una aproximación donde el estado, la política económica pública, la fiscalidad y la inversión tengan un mayor rol. Para analizar el actual contexto dos entrevistas de interés: Una a Gita Gopinath (economista jefe FMI) en que cuestiona la estanflación y habla de la cuestión energética y de la recuperación global; y ésta a Adam Tooze en la que insiste que el principal reto que tiene Europa es convertir en permanentes las medidas temporales adoptadas para combatir la crisis económica derivada de la pandemia. También en clave europea, y con este cambio de orientación política macroeconómica y de abandonar los excesos austeritarios, esta tribuna de Dombrovskis y Gentiloni sobre la necesidad de una nueva gobernanza económica europea, donde se intuye el debate de fondo sobre una doble necesidad: cambiar el marco, y cuando no sea posible, entonces aplicarlo flexiblemente o no aplicarlo. Sigue leyendo

Volver a la política en persona

Senyor G

El pasado miércoles 27 de octubre nos volvimos a reunir los de Esquerra Unida de la ciudad de Barcelona, se mire como se mire una gran noticia en lo personal y lo político o en lo político y lo personal. Sí, una organización humilde y modesta y difícil de seguir sus vericuetos incluso para los muy cafeteros de Debate Callejero. Soy consciente, pero los de la política clásica somos así, nos gusta acumular la experiencia con sus errores para encarar presente y futuro y no tirar al niño con la palangana.

Una parte de las vicisitudes que hicieron que no nos reuniéramos fue el robo y congelación de EUiA, entonces IU en Catalunya, por parte de un minoría pero muy bien situada. Ya expliqué en aquel momento que supuraba bilis de impotencia y que al final, al no haber más reuniones mientras se tomaban decisiones contra nosotros, los militantes, por parte de la dirección vinculada a ERC, me hizo devolver los recibos con mucha tristeza. Así estaban las cosas cuando retomábamos la presencia organizativa y política de Izquierda Unida en Catalunya con la refundación de EUCat, que nos vino la pandemia encima. Sigue leyendo

Marruecos, Marruecos, Marruecos

LBNL

Últimamente Marruecos genera titulares a mansalva. Los últimos este fin de semana a cuenta del tradicional discurso del monarca por el aniversario de la marcha verde en el que, como es habitual, reafirmó la marroquinidad del Sáhara occidental, que no será puesta en cuestión en la mesa de negociaciones, sentenció. No mencionó el bombardeo con resultado de muerte el pasado día 1 de tres camioneros argelinos en la zona del Sáhara controlada por el Frente Polisario, que Argelia ha denunciado a la ONU reservándose el derecho de responder. Tampoco mencionó el cierre argelino del gasoducto que pasa por Marruecos camino de España también el pasado día 1 – ¿casualidad? – ni el cierre del espacio aéreo argelino a Marruecos el pasado 22 de septiembre (extendido una semana más tarde a los aviones militares franceses, pero esa es otra historia). Y tampoco mencionó explícitamente la sentencia del Tribunal de la UE del pasado 29 de septiembre que anulaba el acuerdo bilateral de Asociación por incluir al Sáhara, cuya soberanía marroquí no reconoce ninguno de los 27 países de la UE. Aunque sí dejó claro que no mantendrá relaciones comerciales con quienes mantengan posiciones ambivalentes sobre el Sáhara, en una clara advertencia a la UE sobre la necesidad de reparar el descosido.

En suma, Marruecos está 1) técnicamente en guerra con el Frente Polisario desde que hace un año este último rechazara la reapertura (no violenta) del paso comercial de Guerguerat, que el Polisario mantenía cerrado impidiendo el comercio con Mauritania, 2) se enfrenta a posibles represalias armadas argelinas por el bombardeo contra sus camiones, 3) se ha quedado sin gas argelino y las divisas por derecho de paso del gas a España, 4) sus aviones no pueden sobrevolar Argelia (de ahí que el vuelo de este fin de semana a Turquía pasara por Palma de Mallorca), 5) su relación político-comercial con la UE está en peligro y 6) ya no cuenta con Trump, que fue quién aceptó la soberanía marroquí sobre el Sahara. Un amigo me preguntaba por cuánto tiempo podrá aguantar el farol. Mi respuesta, tan válida como cualquier otra, es que no es un farol sino una posición que puede aguantar indefinidamente. Por varias razones, algunas más legítimas que otras. Sigue leyendo

Glasgow: muchas promesas, pocas expectativas

David Rodríguez

Durante estos primeros días de noviembre está teniendo lugar en Glasgow la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, denominada COP26 porque es la vigésimosexta celebrada sobre esta materia, y retrasada un año debido a los efectos de la pandemia. No cabe duda de que el reto que está situado sobre la mesa es de una importancia trascendental, ya que afecta nada menos que a las condiciones del futuro de nuestra civilización en el Planeta.

Recientemente la Organización Meteorológica Mundial publicaba un estudio sobre la frecuencia, la mortalidad y las pérdidas económicas causadas por los fenómenos meteorológicos extremos entre 1970 y 2019. En conjunto, se han registrado más de 11.000 desastres, con más de dos millones de muertos. De los mismos, el 91% ha tenido lugar en los países en vías de desarrollo. Las sequías y las tormentas se han cobrado más de la mitad de los fallecidos. Por consiguiente, no se trata solamente de alertar sobre hipotéticas catástrofes futuras sino de reconocer que los efectos del cambio climático ya se están produciendo desde hace décadas. Sigue leyendo

La recuperación con gripe

Carlos Hidalgo

La semana pasada estuve muy resfriado. No fue covid y creo que tampoco fue gripe, porque no tuve fiebre, ni perdí el olfato, pero estuve en un estado lamentable. Estoy vacunado del coronavirus, como (afortunadamente) más del 80% de la población española, pero no me inmunicé ante un aparatoso resfriado. Creo que no fui el único; a mi alrededor todo el mundo se ha quejado de resfriados y gripes en diversos grados y es que, parece que alcanzada (más o menos) la inmunidad de grupo, el resto de las enfermedades siguen ahí y nos atizan cuando peor nos viene. Algo así pasa con la economía.

Los PIB vuelven a crecer porque todos podemos volver al salir de nuestras casas (más o menos) y las diferentes economías nacionales vuelven a ponerse en marcha. Pero hay cosas que, pese a todo, producen el equivalente económico de un grave resfriado. La inflación, la cadena de suministros mundial aún rota y los precios de la energía descontrolados, nos tienen moqueando y con malestar. Y están todos relacionados. Sigue leyendo

El lío de la reforma de la reforma laboral

LBNL

Los nervios parecen estar a flor de piel en la coalición de gobierno a cuenta de la reforma laboral lo que ha llevado a Podemos a convocar la reunión de urgencia de la Mesa de seguimiento del acuerdo de coalición que tuvo lugar ayer por la tarde. La tormenta se desencadenó cuando el jueves pasado Economía le comunicó por email a Trabajo que a partir de ahora sería Calviño quien coordinará la reforma laboral en curso en vez de Díaz. El viernes por la mañana Belarra tuiteó la necesidad de convocar la reunión de seguimiento y el sábado Díaz se comprometió a abolir la reforma laboral ante el Congreso de CC.OO, utilizando, por cierto, un lenguaje similar al que empleó Lastra para responder a una pregunta de una “ugetista” en el congreso federal extremeño del PSOE: abolir. Calviño nunca emplea ese verbo sino que pone el acento en el futuro: no se trata de anular lo que hizo el PP sino de sentar las bases correctas para el futuro. No podría estar más de acuerdo con ella. Pero solo en principio porque cuando bajamos al detalle, mucho me temo que me paso a Podemos, mal que me pese.

Hagamos un poco de memoria. La reforma laboral del PP, de Rajoy, incidió aún más en lo que ya fue una reforma laboral sustancial por parte de Zapatero. Si recuerdan, con el PSOE bajamos de 42 días de indemnización por año trabajado a 33 y las rebajas se aplicaron retroactivamente, algo inédito y discutible, si bien seguramente inevitable dadas las condiciones críticas imperantes en la época. Que eran las mismas cuando Rajoy profundizó en la reforma. Ahora bien, una cosa es mitigar rigideces “gironistas” (de Girón, el ministro de trabajo falangista de Franco) y otra bien distinta lanzarse por la vía de los “Chicago Boys”. En concreto, el PP dio primacía a los convenios de cada empresa frente a los de su sector y se cargó la “ultraactividad” por la cual en caso de desacuerdo se mantenía el convenio en vigor hasta ese momento. Sigue leyendo

El precio de la luz (2)

LBNL

El miércoles de la semana pasada, 13 de octubre, la Comisión Europea presentó un conjunto de medidas para afrontar la subida excepcional del coste de la energía y sus repercusiones (comunicado de prensa, aclaraciones en español y una explicación sobre cómo funciona el mercado de la energía europeo). En general, la Comisión achaca la subida a cuestiones coyunturales – aumento de la demanda de gas internacional (principalmente china), no aumento del suministro de gas ruso – y defiende la pertinencia de perseverar en las políticas medioambientales – incremento de las renovables en el mix energético – para reducir la dependencia europea en el futuro, además de para poner coto al cambio climático, obviamente. Pero la Comisión también enumera un listado de medidas que los países de la EU pueden adoptar en el marco del mercado único, poniendo el énfasis en los consumidores más desfavorecidos.

El mismo día, la vicepresidenta para la transición ecológica, Teresa Ribera, rechazó las propuestas de la Comisión como insuficientes y puso la mira en la convocatoria excepcional de un Consejo de ministros europeos de energía el próximo 26 de octubre. En dicha reunión, España sin duda volverá a defender – como ya lo hizo el Presidente del gobierno en la reunión de líderes del pasado día 5 – la necesidad de abordar medidas más incisivas, como la compra mancomunada de gas, que la Comisión se limita a señalar que será objeto de  estudio. Sigue leyendo

Selección de lecturas quincenal

Lluís Camprubí

Mucho (y muy interesante) se publica a diario. Resulta casi imposible poder leer todo lo que uno desearía o parece relevante. Así que -por si puede ayudar- a continuación recomendaré algunas de las tribunas y artículos que me han parecido las aportaciones más significativas al debate colectivo de estos últimos días.

En primer lugar, sobre los “Pandora Papers”. Las revelaciones son enormes pero en paralelo parece que cunde la percepción fatalista que poco se puede hacer. Pero eso no es así. Ernest Urtasun en esta tribuna “Una respuesta europea a los Papeles de Pandora” sitúa algunas propuestas que en la necesaria escala continental pueden ponerse en práctica. Sigue leyendo

Los padres del extrarradio con piscina

Julio Embid

En 2016, hace cinco años, publiqué el libro “Hijos del Hormigón. ¿Cómo vivimos en la periferia sur de Madrid?” con la editorial catalana Els Llums. En este libro que escribí durante los años 2013-2014, en plena crisis económica, cuando vivía yo entonces en Carabanchel (Madrid), trataba sobre las personas que viven en los barrios de mayoría de clase trabajadora en la periferia sur de Madrid y sus condiciones de vida. Cuando lo terminé, Joaquín Estefanía (al que se lo agradeceré toda la vida) me escribió el prólogo y mis amigos me dijeron que debía escribir una segunda parte titulada “Hijos del PAU, ¿cómo se vive en las urbanizaciones del extrarradio con piscina y monovolumen?”.  Les dije que para más adelante, que estaba saturado de casas de empeño y casas de apuestas. Ahora pienso que no hace falta porque Jorge Dioni López ha escrito el maravilloso ensayo “La España de las Piscinas” (Arpa Editorial) que ya va por su 4ª edición y ya les digo que es francamente muy bueno. Sigue leyendo