Juanjo Cáceres
Entre los hitos futbolísticos más recientes del Real Madrid se encuentra el título de la Champions del año 2022: un triunfo obtenido contra pronóstico y conseguido a base de victorias al filo de lo imposible, muy especialmente en el partido de vuelta de las semifinales contra el Manchester City, cuando el Bernabéu fue testimonio de la remontada de dos goles en el minuto 90 ante el que sería el campeón el año siguiente.
El equipo de Pep Guardiola perdió la eliminatoria cuando parecía que ya lo tenía todo hecho, que es la misma experiencia que vivió Feijóo en la noche electoral del 23 de julio: cuando parecía que todo iba a ser llegar y besar el santo, los números se decantaron a favor de una investidura potencial de Pedro Sánchez. Puede parecer reiterativo evocar una y otra vez este episodio, pero no lo es, porque nos enseña de forma dramática la diferencia entre expectativas y realidades, entre relatos y hechos, y entre pronósticos y resultados. La densa vida política y mediática española vive permanentemente instalada en la construcción de relatos, la generación de expectativas y la realización de pronósticos, pero comunica sobre ellos como si fueran hechos, realidades y resultados. Y no lo son. Sigue leyendo