En el día después, sumar para desbloquear

Juanjo Cáceres

El pasado domingo se celebraron unas elecciones que nadie pedía y tuvieron como resultado un escenario que nadie deseaba: la extrema derecha duplicó su representación en el Congreso y España se convirtió en un lugar peor. Con el país empantanado en un conflicto territorial y sumido en un bloqueo político en cuanto a lo que a la formación de Gobierno se refiere, que coincide a su vez con un importante bloqueo institucional en Cataluña, la nueva convocatoria electoral ha propulsado al populismo de derechas. Este se ha hecho fuerte propiciando la aniquilación de Ciudadanos y reforzando a Vox, su versión más extrema, que ahora mismo le pisa los talones al Partido Popular. Sigue leyendo

Perdimos todos

LBNL

Porque el único partido que ganó claramente ayer fue VOX, lo cual es una desgracia para la convivencia y también para nuestra imagen internacional como país moderno, abierto y tolerante, que no es poca cosa teniendo en cuenta la importancia del turismo en nuestro PIB. Unos perdieron más que otros, evidentemente, empezando con Ciudadanos que dificilmente se recuperará. PSOE y Podemos perdieron unos pocos escaños cada uno dejando en tablas su duelo particular sobre la responsabilidad particular de cada uno en la no formación de gobierno tras las elecciones de abril. Más País se quedó en mero conato de alternativa a Podemos con la que el PSOE pudiera pactar. Y el PP subió, bastante desde su hiper mínimo histórico de abril, pero no superó al PSOE, no llegó a los tres dígitos y quedó por detrás de VOX en algunas provincias. La frialdad de la militancia congregada en Génova escuchando el vacuo discurso de Casado lo dijo todo. En Ferraz Sánchez compitió en no decir nada pero la militancia en cambio estuvo mucho más activa reclamando “con Iglesias si”. Visto lo cual, solo caben dos opciones: una gran coalición PSOE+PP descartada por ambos y por la inmensa mayoría de sus votantes o una coalición de izquierdas liderada por el PSOE, investida por Podemos, PNV, Más País, CC, PRC y quizás algún otro, con la anuencia de la abstención de ERC, Bildu y CUP si fuera necesario, que no lo parece. La coalición “Frankestein” dice la derecha. Lo tienen fácil para evitarla: abstención del PP. En caso contrario, que callen.

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Certezas pre electorales

LBNL

Estamos en pleno sprint final. Todo puede cambiar y al mismo tiempo, probablemente cambien pocas cosas. El PSOE volverá a ganar, pero será una victoria bastante más corta de lo que pretendía. El PP subirá, pero bastante menos de lo que esperaba. Podemos resistirá, pero con pérdidas. Vox subirá, pero está por ver que consiga quedar tercero. Ciudadanos perderá mucho, pero quizás no se hunda del todo. Y Más País entrará en el Congreso. pero seguramente de forma muy modesta. Todas estas variables influyen en el resto y la matemática es impredecible. Excepto para lo importante. Que son dos cosas. España seguirá dividida en votos en dos mitades prácticamente iguales y Pedro Sánchez será investido Presidente del Gobierno, casi seguro en segunda vuelta por mayoría simple. La única incógnita es si Podemos entrará en el Gobierno y si Esquerra conseguirá contrapartidas. Depende del PP y en menor medida de Ciudadanos.

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Son ilusiones extraterrestres

Senyor_G.

Supongo que debería aprovechar el artículo de hoy para hacer campaña electoral, pero me parece que aquí todo el mundo tiene más o menos claro mi voto, sigo donde siempre y allá iré dónde vaya IU y quiénes sean sus referentes en Cataluña. Eso sí, con más simpatía que nunca al PSC, pero mucha menos al PSOE, vuelvo a la habitual, y sobre todo, con bastante animadversión al tridente procesista: JxCat, ERC y CUP. Aún no sé a qué juegan. Sigue leyendo

¿Por qué voy a ir a votar este domingo?

Julio Embid

Vamos a empezar por el principio para despejar dudas y que nadie se lleve a engaño: voy a votar al PSOE en las próximas elecciones. No es difícil adivinar el por qué: soy socialista (como también soy canoso, regordete o del Atleti) y creo en la libertad de prensa, la libertad individual, la justicia social, la descentralización autonómica, la defensa de las minorías perseguidas, el estado del bienestar y la redistribución de la renta a través de los impuestos y los servicios públicos, para que los ricos no sean cada vez más ricos, ni los pobres cada vez más pobres. Y creo que el PSOE es el partido más indicado para defender esas ideas, tal vez difusas, que al final se deben reflejar en leyes y en presupuestos. Pero estoy tan harto y tan agotado de la política como aquellos menos ideologizados. Sigue leyendo

Los inescrutables caminos del debate

Carlos Hidalgo

No me gusta el fútbol. Me aburre. Me sorprende ver a los aficionados revolverse inquietos en sus asientos, gesticular ante jugadas y gestos que no entiendo, gritar a la tele y comentar airadamente detalles que se escapan a mi comprensión. Pero el caso es que ayer, viendo el debate televisado, podía parecer uno de los sufridos aficionados al llamado “deporte rey”. Sigue leyendo

¿A quién votar?

LBNL

Es inevitable no sentir cierto desinterés ante la repetición de unas elecciones que podrían haber sido interpretadas más habilmente por nuestros electos para acordar alguna forma de gobierno. Lo más que llegaron a acordar fue una campaña electoral más breve, que también contribuye a la frialdad electoral imperante. Tampoco ha habido ningún cambio importante en los programas electorales ni relevos en los cabezas de lista y las encuestas pronostican resultados parecidos en términos de bloques izquierda/derecha. Así las cosas, no son pocos los que dudan de si ejercer su derecho al voto y optar por alguna de las opciones ofertadas. Pero como me dijo el admirado Javier Pradera en 1989 cuando yo manifestaba mis escrúpulos ante las opciones de aquel entonces, lo de votar no es como lo de buscar pareja. Cuando se busca pareja buscamos la mejor de las opciones y siempre podemos seguir buscando. Cuando se vota, en cambio, más vale contentarse con la menos mala de las opciones porque te van a asignar pareja aunque decidas votar por una opción marginal, en blanco o abstenerse.

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