Permafrost
Desde que abandonó la polÃtica activa (que no la ‘radiactiva’), el Sr. Aznar no ha aprovechado ni una sola de las numerosas ocasiones que ha tenido para callarse. Desde su autoerigido pedestal de salvador del reino, pontifica urbi et orbe señalando las vÃas por las que su alargada sombra sigue arrastrando a lo más adocenado de la derecha patria. Ninguna de las grandes contribuciones al glosario del despropósito polÃtico actual le es ajena. Desde el “cambio de régimen��? a la “claudicación ante el terrorismo��?, pasando por las formulaciones conspiracionistas del 11-M (que hoy no encuentran padre ni madre que las quiera reconocer), siempre es posible encontrar el verbo fluido del ex-primer bigote hispano, a quien no le gusta que le cuenten las copas de vino que se toma. Pero al Sr. Aznar tampoco le gusta que le malinterpreten. Es natural. A nadie le agrada. Asà pues, hace unos dÃas envió una carta al director de El PaÃs para rectificar una información que ponÃa en sus labios algo que él no habÃa dicho. Creo que a estas alturas es de sobra conocido el incidente. Lo expondré con brevedad. En un acto de campaña celebrado el 22 de mayo en Calatayud (Zaragoza), Aznar ofreció el siguiente diagnóstico: “Zapatero ha conseguido que media España no acepte a la otra media. Y eso que nos condujo a lo peor de nuestra historia hace 70 años es el esquema polÃtico que se quiere repetir ahora.��? El PaÃs, entre otros medios, creyó que la conclusión era obvia y, al dÃa siguiente, tituló una noticia: “Aznar acusa a Zapatero de reproducir «el esquema polÃtico» que llevó a la Guerra Civil��?. El ex-presidente reaccionó de inmediato, explicando lo siguiente: “En ningún momento de mi intervención en el acto público del Partido Popular celebrado el martes, dÃa 22, en Calatayud, mencioné el término Guerra Civil […]. Es absolutamente inaceptable que se utilice mi nombre en informaciones con términos que en ningún momento se han pronunciado.��? Sigue leyendo