Aitor Riveiro
– Y se nos va acabando el año, no más.
– Así es.
– ¿Cómo será el año que viene?
– ¡Muy valiente, porque como anda la cosa, animarse a venir!…
Pues sí. A lo tonto a lo tonto ha pasado otro año y, como advertía la genial Mafalda a la ínclita Susanita, 2008 debe ser muy valiente (o muy ingenuo) para atreverse a venir. Seamos sinceros: hemos dejado 2007 hecho un cisco, al pobre.