Ricardo ParelladaÂ
La identidad, como el ser, se dice de muchas maneras. Y la identidad personal también. Aunque lo más Ãntimo que puede tener una persona parece ser su identidad, el hecho es que los rasgos identitarios más robustos son casi siempre rasgos compartidos por todo tipo de grupos pequeños y grandes. Aunque lo singular y lo Ãntimo parece ser lo más exclusivo y evidente para la conciencia que uno tiene (o cree tener) de sà mismo, es difÃcil decir en qué puede consistir un rasgo personal que no sea propio de varios individuos o incluso de grupos bien definidos, como familias, amigos o fieles de una misma confesión. En estas lÃneas quiero señalar las dificultades de distinguir lo personal y lo colectivo y apuntar la relevancia de los nuevos fenómenos virtuales (en especial los blogs) para la comprensión de la identidad personal.