Diego Ojeda
Al Qaeda ha vuelto a asestar un golpe terrorista en dÃa 11, esta vez en Argel, con algunas decenas de vÃctimas mortales, que se suman a las treinta ya caÃdas el pasado 11 de abril en la misma capital y a la decena asesinada el 11 de julio en Lakhadaria. Desde incluso antes del 11-S he dedicado muchas horas a investigar sobre Al Qaeda y su evolución. Desde el originario movimiento de muyaidines árabes creado para luchar contra las tropas soviéticas en Afganistán, hasta la amalgama actual formada por un reducido núcleo primigenio rodeado por un cÃrculo de organizaciones terroristas islamistas sumadas posteriormente a la yihad global declarada por Bin Laden en 1998, como el argelino Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), responsable de los ataques de ayer y ahora rebautizado Al Qaeda para el Magreb Islámico. CÃrculo al que también se suman de cuando en cuando grupúsculos autónomos como los que atentaron en Atocha o en Londres y que no tienen necesidad de una infraestructura militar sofisticada o adiestramiento especÃfico gracias a Internet.