El espíritu de la derrota

Permafrost

Que los seres humanos, individual y colectivamente, apenas se enfrentan a los hechos desnudos sin acompañarlos de un discurso destinado a interpretarlos, adaptarlos o manipularlos conforme a sus propios deseos, temores o intereses personales es una tesis que no sorprenderá a nadie por su audacia. En este sentido, ciertas tradiciones sociológicas llevan décadas hablando de infraestructura material y superestructura ideológica, así que no me atribuiré originalidad alguna por las líneas que siguen.

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