Millán Gómez Â
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En el vocabulario de los polÃticos no existe la palabra dimisión. Es algo que ya sabÃamos pero esta semana hemos vivido varios ejemplos de ello. Pedro Castro, Joan Tardà y Manuel Fraga son los últimos casos. Los polÃticos cometen excesos verbales de bulto, descalifican a los contrarios pero siguen en el poder. Los cargos electos, por su presencia pública constante, tienen que cometer errores. En caso contrario, no serÃan humanos. Pero eso no les exime de pedir disculpas o dimitir.
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