Pisotón a la ética

Millán Gómez

La localidad barcelonesa de Vic se ha convertido esta semana en epicentro de una polémica sobre inmigración. El gobierno local presidido por CiU y apoyado por PSC y ERC anunció que dejará de empadronar a los inmigrantes sin papeles. La iniciativa ha provocado una catarata de críticas por parte del Gobierno central, el Govern de la Generalitat y diferentes colectivos sociales. No es de recibo que en pleno siglo XXI y en un país teóricamente moderno como España sucedan cosas de este estilo y mucho menos que dos partidos de izquierda como el PSC y ERC y un partido de gobierno y tolerante como CiU apoyen esta medida. En cambio, sí lo podemos esperar de Plataforma per Catalunya, formación absolutamente xenófoba y liderada por un sujeto como Josep Anglada que hace unos años era el “delegado” de Blas Piñar en Catalunya. El tal Anglada es el causante indirecto de todo este enredo pues en Vic reside una importante comunidad inmigrante y, aprovechando la coyuntura, PxC ha planteado un discurso racista que ha calado entre los vecinos hasta el punto de que no es descabellado que a corto plazo alcance la alcaldía. Es por esto por lo que el tripartito local ha presentado esta iniciativa para ganar votos entre el electorado de un partido de extrema derecha. Es decir, han mandado la ética y la coherencia a freír espárragos.

Sigue leyendo