Lobisón
Ante el dilema planteado por Artur Mas, pacto fiscal o independencia, Rajoy ha argumentado, por su propia boca y por la del Rey, que no están las cosas como para crear más tensiones e incertidumbres. Suena sensato, como casi todo lo que se le ocurre al actual presidente del Gobierno, pero se puede argumentar a la inversa: cuando todo está mal, mayor es la tentación de abrir nuevos conflictos.
Había un viejo ensayo de Roger Caillois (en El Mito y el Hombre) que explicaba el estallido de la primera guerra mundial no por la rivalidad interimperialista ni por el asesinato del archiduque Franz Ferdinand, sino por las tensiones y el malestar que se habían ido acumulando en el seno de las distintas sociedades europeas. Puede que incluso hablara del spleen de las clases acomodadas, cualquier cosa que eso signifique.