Lobisón
Thomas S. Kuhn, que en gloria esté, dio un serio disgusto a sir Karl Popper sosteniendo que los científicos no modificaban sus teorías cuando los hechos las contradecían, sino que buscaban hipótesis ad hoc o enredaban con hipótesis de segundo orden para explicar las anomalías. A eso lo llamaba tenacidad científica y le parecía elogiable, pero para Popper era anatema, ya que en su concepción los científicos debían estar dominados por un espíritu crítico próximo a la histeria, y cambiar de teoría como quien se cambia de camisa. Milton Friedman (otro de los santos patronos de la derecha ilustrada) sostenía además que lo mejor era desarrollar teorías basadas en hipótesis extremadamente implausibles.