En Estocolmo no cantaban “Le metèque”

Barañain

La muerte de Georges Moustaki  permite evocar aquella época, los setenta,  en que aún cabía la ilusión de una identidad multicultural como sello de lo europeo. De familia greco judía (sefardí) originaria de Corfú, nacido y criado en una Alejandría «con todos las lenguas, todos los colores y todos los sabores», en un ambiente culto y liberal, Moustaki encarnaría como pocos el espíritu de un desarraigo gozoso. No era de ninguna parte porque era parte de todas. Un habitante de la lengua francesa abierto al mundo que reivindicaba su extranjería intrínseca. «Con mi facha de extranjero, de judío errante, de pastor griego,…»: así se presentaba en “Le Metèque”.

(http://www.youtube.com/watch?v=tEQvRXRtIlg)

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