Julio Embid
El escritor hispano-romano Lucio Séneca dijo una vez que “cui prodest scelus, is fecit”, es decir, “aquél a quien aprovecha el crimen es quien lo ha cometido”. Esa premisa era la base de la investigación forense y criminalística en el Imperio Romano, y una de las bases de su poco ameno derecho que se sigue estudiando dos milenios después en nuestras universidades.