LBNL
Bueno, más o menos. Lo que tengo decidido es el criterio que voy a seguir para evitar caer de nuevo en la tentación de la abstención, como en las pasadas elecciones europeas en las que, por primera vez, no cumplí con mi deber de ciudadano democrático. Es fácil entender por qué: Elena Valenciano, mano derecha de Rubalcaba, no era una opción atractiva y francamente indeseable en la medida en la que un buen resultado sirviera para que Rubalcaba siguiera aferrado al timón. Por otro lado, el PP de Gürthel y Cañete ni pensarlo, Izquierda Unida nunca me ha parecido una opción sensata, no puedo con Rosa Díez y no tenía demasiadas referencias sobre ninguno de los demás que postulaban. Así que me quedé en casa y no me sentí demasiado mal viendo los resultados por la tele.