Europa, de este a oeste, cueste lo que cueste

Julio Embid

Esta semana he pasado unos días pateando Transilvania, en el corazón de Rumanía. Visité Cluj-Napoca y Sibiu, dos ciudades vibrantes y limpias, llenas de estudiantes, cultura y vida urbana. También pude descender a las impresionantes minas de sal de Turda, un prodigio de ingeniería de los tiempos del Imperio Austrohúngaro, hoy transformado en atracción turística.

La impresión que me llevé es nítida: Rumanía es un ejemplo perfecto de lo que la Unión Europea es capaz de transformar cuando funciona bien. Desde su entrada en la UE en 2007, el país ha avanzado a una velocidad sorprendente. El crecimiento económico sostenido, la modernización de infraestructuras, el desarrollo urbano y el dinamismo tecnológico -especialmente en ciudades como Cluj, hoy uno de los polos digitales del este de Europa – son visibles a simple vista. No hacen falta estadísticas: basta caminar por sus calles peatonales, observar la vida universitaria o comprobar la calidad del transporte y los nuevos espacios públicos.

Rumanía demuestra que, cuando se ofrece un marco sólido, la capacidad de transformación de un país se multiplica. Y por eso necesita una Unión fuerte, estable y ambiciosa. Igual que la necesitamos en Europa occidental, incluida España.

Porque la alternativa a una UE robusta no es una versión “más ligera”, sino un continente más fragmentado, más vulnerable y con menos peso en el mundo. Hoy, por primera vez en la historia, los gobiernos de Estados Unidos y Rusia actúan abiertamente desde las redes sociales para favorecer a los partidos europeos de extrema derecha y antieuropeístas. Su objetivo es claro: debilitar la Unión desde dentro.

Y está a la vista de cualquiera que a Cluj o a Sibiu no les habría ido mejor sin la UE. Pero tampoco a Burgos, Teruel, Móstoles o Alicante. La Unión Europea es una potencia que ya existe, que ya funciona y que debemos proteger.

¿Más libros, más libertad?

Verónica Ugarte

Dicen la ignorancia es atrevida. Peligrosa, agregaría yo. La ignorancia ha causado, y sigue causando grandes males. La falta de conciencia de clase; la falta de empatía hacia los males ajenos; los apoyos a quienes saben manipular todo un escenario, toda una nación.

Hannah Arendt murió hace cincuenta años y, quienes hemos leído su obra, sabemos lo duro que fue para ella volver a Israel después de haber escrito “Eichmann en Jerusalém”. No se ciñó a lo dictado por el Gobierno y pueblo de Israel. Se estaba juzgando a la mano ejecutora de la Shoa. Pero Arendt supo ser crítica. No faltó a su formación académica, la cual le exigía neutralidad en sus razonamientos y pensamientos. Esa imparcialidad le costó amistades y apoyos. Pero fue libre en su conciencia.

Desde el final de la guerra, cines, libros, relatos, propaganda pro Israel, propaganda antinazi ha aterrizado en miles de hogares, colegios. Hemos sabido de los horrores de los campos de exterminio. Están ahí para recordarnos un horror que no debía volver a suceder.

¿Cómo llamaremos al genocidio en Gaza? ¿Tendrá un altar donde alguien vaya a pedir perdón por falta de conciencia hacia el sufrimiento humano? De un lado y otro se utilizado durante décadas a los palestinos como árabes de quinta y como usada de cambio para grandes negociaciones que se hacían en su nombre pero no en su beneficio.

De Europa hace tiempo que no se puede esperar nada. Si el Canciller de Alemania, firmante del Tratado de Roma para el Tribunal Penal Internacional ha visitado Israel, limitándose a pedir, no el primer canciller en hacerlo, perdón por los pecados cometidos, ahora tiene otra responsabilidad histórica: el no haber hecho nada por Gaza y detener la masacre en nombre de un pueblo elegido por un dios que no puede existir. Me niego a creer que exista algo tan cruel y siniestro que permita genocidios y quede cruzado de manos.

Pero volviendo a la ignorancia, alguna vez leí por algún lado que los libros nos hacen libres, porque el conocimiento abre tus perspectivas y puedes ver más allá del mundo que pisas y la realidad que te ha tocado vivir. He dejado de estar de acuerdo con ello.

Los libros no son todo. Falta el rigor del razonamiento, de la comprensión lectura, del debate. España está a la cola (una vez más) de todo esto. Fallan las escuelas y los padres; gana la inteligencia artificial. Si abrimos la app, tecleamos “La banalidad del mal” aparece un resumen muy bueno para aprobar un examen con un cinco raspado.

En mis tiempos, allá en el medievo, el método era comprar el libro, fotocopiarlo y leerlo entre diez. Diez que no entendían lo que leían, diez que no razonaban, diez que no debatían ni reflexionaban. Añadamos que era la época donde era casi imposible comprar la versión original sin subtítulos, sin pasar por las manos del traductor (honrada profesión) y empaparse de dos herramientas a la vez: la voz original del autor y sus reflexiones.

Con la estupidez digital esto es ya una catástrofe. Estamos agravando la ignorancia y sus consecuencias a niveles que debemos, como sociedad, como padres, como Gobiernos, frenar. Personalmente la evito y sigo leyendo todo lo posible para que mi cerebro no se anquilose, y para que mi conciencia pueda saber por qué se enfada cuando se hace publicidad a bombo y platillo de la nueva versión de “Núremberg” y ninguna de “La voz de Hind Rajab”.

No hay muerte que sea menos dolorosa que otra. No hay vida que valga más que otra. Parece que este mundo no sabe de lecciones. No importa que nos indignemos, salgamos a manifestarnos, no votemos. El Poder sabe que tiene cada día más poder y que con él puede hacernos creer, si lo permitimos, que es bueno y vela por nosotros.

Los hombres imprescindibles

Carlos Hidalgo

Hay varias cosas que me dan rabia de lo ocurrido con Paco Salazar y cómo el PSOE actual ha gestionado la crisis derivada. Una de ellas es que el partido tal vez se haya dejado llevar por ese espejismo tan de las organizaciones de proteger a los “hombres imprescindibles”. Mucho se ha hablado del talento de Salazar para la estrategia electoral y para la demoscopia, pero se ha hablado menos de que las mujeres que le tenían que sufrir en la Moncloa eran mujeres extraordinariamente preparadas, con varias carreras en muchos casos y trabajando con absoluta dedicación todos los días y casi a todas horas. Y, sin embargo, parece que para proteger a un activo como Salazar hubo gente que no quiso ver que las mujeres a las que él sometía a baboseos y humillaciones también eran activos muy valiosos y se las estaba quemando y dañando para proteger a un gañán. Si tal y como cuentan Esther Palomera y José Enrique Monrosi en El ElDiario.es, en lugar de investigar lo sucedido se trató de hacer una caza de brujas para identificar a las dos denunciantes anónimas y se hicieron reproches públicos acerca de “destrozar la vida a compañeros”, pues las cosas se entienden menos todavía.

Lo ocurrido con Salazar no es exclusivo del PSOE, claro. En el PP estas cosas llevan ocurriendo desde el “Caso Nevenka”, hasta la salida entre aplausos del exconsejero de la Xunta de Galicia Alfonso Villares, tras presuntamente drogar y violar a una mujer. Tampoco es que sea exclusivo de la derecha, pues con Íñigo Errejón también se encubrieron comportamientos asquerosamente machistas con la excusa de proteger a un presunto activo insustituible.

Pero me duele especialmente porque creo (tal vez ingenuamente) que desde el PSOE de Zapatero y el de Rubalcaba esta clase de comportamientos se gestionarían de manera más decidida, investigando con rapidez y actuando de manera fulminante contra quienes incurren en ellos. De hecho, pude comprobar con mis propios ojos como en uno de los casos sucedidos en aquella época se expedientaba y expulsaba a un acosador sin dilaciones y sin miramientos. Y eso que en aquella época no había protocolos de ninguna clase, tan solo los estatutos y reglamentos del PSOE de aquellos momentos.

Pero insisto: si algo nos han demostrado los 48 años de democracia es que no hay nadie que sea imprescindible y que el talento de las organizaciones vale más que el de los individuos providenciales. Por eso me da una rabia especial que se haya ninguneado a mujeres jóvenes y se haya minimizado hasta el último momento la gravedad de sus denuncias para proteger a alguien que era considerado insustituible… hasta que se le sustituya y se vea que no pasa absolutamente nada. Un Paco Salazar no vale más que dos denunciantes. O, dicho de otra manera: una mujer no vale menos que un hombre, tenga este la posición que tenga y sea cual sea la reputación de la que presuma.

Salazar presumía de ganar siempre “por lo civil o por lo criminal”. Que es el tipo de frase que uno no espera de un cargo progresista, que debería estar más ocupado en combatir las injusticias que en presumir de haber salido impune de cometerlas.

Lo que ocurra de ahora en adelante con este caso no va ni a solucionar, ni a perpetuar las injusticias que sufren a diario las mujeres, pero sí que puede ayudar a dar pasos para que, por lo menos, dejen de verse como algo normal.

Parálisis Politica en España: Crisis de Gobernanza ante Desafíos Estructurales

Arthur Mulligan

Informe de análisis de la situación, institucional, política y socioeconómica de España (Diciembre de 2025)

Este es el título del informe solicitado por este articulista a la IA Perplexity y cuyo resumen ejecutivo, dice así: “España atraviesa una crisis de gobernanza, caracterizada por la parálisis legislativa, la fragmentación parlamentaria extrema y presiones socioeconómicas crecientes. A pesar de indicadores macroeconómicos comparativamente positivos (crecimiento del 3,0 %, en 2025), el país enfrenta bloqueos estructurales que impiden la aprobación de presupuestos, reforma fiscal y políticas públicas esenciales. Esta situación confluye con desafíos demográficos, laborales y de exclusión social que amenazan la cohesión territorial y la estabilidad institucional.”

Terminando de este modo: “Aunque indicadores macroeconómicos demuestran crecimiento relativo (3,0% en 2025), este dinamismo enmascara vulnerabilidades críticas: precarización laboral de casi la mitad de la población activa, pobreza infantil del 29%, tasa AROPE del 25,8%, y deuda pública en trayectoria creciente.

El rechazo de presupuestos para 2026-2028 (178 votos en contra) perpetúa ciclos de prórroga presupuestaria que impiden reforma social ambiciosa. La ausencia de regulación en áreas clave (reforma electoral, reforma judicial, política migratoria integrada) genera vacuos que amplían conflictividades estructurales.

La confluencia de fragmentación parlamentaria + presión social creciente + debilidad institucional + vulnerabilidad externa (aranceles Trump, volatilidad energética) configura un escenario de riesgo. La viabilidad de gobernanza depende de la capacidad de construir consensos alternativos a la polarización actual, tarea políticamente inmediata pero institucionalmente compleja.”

Acompañan el informe 12 referencias de calidad:

[1] OCDE. (2025). Perspectivas Económicas 2025. París: OCDE. https://www.oecd.org

[2] Congreso de los Diputados. (26 de noviembre de 2025). Votación sobre objetivos de estabilidad 2026-2028. Diario de Sesiones.

[3] Yahoo Noticias España. (2025). Parlamento español rechaza plan de gasto del Gobierno.

Recuperado de https://es-us.noticias.yahoo.com

[4] BBVA Research. (2025, diciembre). Situación España: Previsiones de crecimiento e in

[5] Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. (2025, septiembre). La OCDE eleva la previsión de crecimiento y de la in

[6] BBVA Research. (2025, 2 de diciembre). BBVA Research eleva la previsión de crecimiento del PIB de España al 2,4% en 2026. Madrid: BBVA.

[7] USO (Unión Sindical Obrera). (2025). Pobreza y exclusión social en España: El informe FOESSA revela crisis estructural. Madrid: USO.

[8] EAPN España. (2025). El Estado de la Pobreza: Informe AROPE 2025. Madrid: EAPN España.

[9] Instituto Nacional de Estadística (INE). (2025, noviembre). Estadística Continua de Población: Tercera trimestre 2025. Madrid: INE.

[10] Ipsos. (2025). Estudio «Coste de la vida» 2025. Madrid: Ipsos. Realizado entre 22 de agosto y 5 de septiembre de 2025 (23.772 encuestados).

[11] Eurostat. (2025). Estadísticas de deuda pública en la Eurozona. Luxemburgo: O Publicaciones de la UE.

[12] Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. (2025, septiembre). Aranceles de EE.UU. y su impacto en economías europeas. París: OCDE.

Es decir, nada que no tenga nuestro Presidente sobre su mesa todos los días del año, en desarrollos subrayados en diversos tamaños de cuerpo para distintos auditorios, incluidos aquellos definidos para la opinión sincronizada propia de esos ministerios adheridos por necesidades de sus socios de gobierno.

La carpeta voluminosa que acabamos de resumir se llama: ESPAÑA VA COMO UN COHETE, así mismo y sin entrar en detalles. Pero como es debido, las tertulias de Radio y Televisión apenas se detienen en la ciencia lúgubre de la economía y sí en los detalles escabrosos de sátiros dirigentes socialistas nombrados por el UNO cuya virtud principal es su perfecto desconocimiento de los responsables que nombra o más exactamente  de su vida secreta, porque en realidad Pedro Sánchez solo se ocupa de la vida pública y en contadas ocasiones, de su vida privada.

Entonces, si el gobierno no gobierna al carecer de presupuestos que financien proyectos salvo que pensemos mágicamente que se puede llamar a un conjunto de bailarinas amodorradas sobre inmensos canapés un cuadro del lago de los cisnes, ¿a qué diablos se dedica la conversación pública y más en concreto sus representantes oficiales, y entre ellos, a qué se dedica la izquierda taciturna afincada en los pastos del poder?

En ausencia de hechos contrastables imposibles de propagar en razón de su parálisis sobrevenida, cantan salmos en torno a su pasado emborronado de tanto moverse en filigrana solidaria por los terrenos baldíos de viejas batallas, como la Cuba descrita por Jorge Ferrer (El Mundo 23/11): « Apagada, desierta, enferma y rotundamente desventurada, Cuba vive las peores horas del peor de sus tiempos. Decenas de hoteles vacíos parecen faros de luz en un paisaje de oscuridad y desaliento. Los cubanos no los miran con embeleso, porque ya solo tienen fuerzas para escapar u odiar. Muchos se preguntan qué falta para que el poder cubano sea declarado un «Estado fallido». Tal vez apenas un ínfimo extravío en su ya manifiestamente fallido estado.»

Todo parece indicar que la izquierda latino americana seguirá existiendo con fuerza, pero no en formato revolucionario ni autoritario, sino en formatos mixtos, moderados y pragmáticos, donde el objetivo será la gobernabilidad y la estabilidad fiscal con programas sociales medibles. Quiere esto decir que afortunadamente los destinos de la solidaridad revolucionaria se alejarán de occidente y sólo quedarán muestras amalgamadas con nacionalismos inadaptados pero de frustración llevadera.

En un mundo así el odio no cotiza y entonces ¿qué podrá hacer Pedro Sánchez, o mejor, que deberán hacer sus seguidores menguantes?

Sin duda, rectificar, disfrutando de agradables tardes en el suave discurrir de los nuevos tiempos, sin chusma lumpen, sin braguetas abiertas extraviadas.

Séptimo

Juanjo Cáceres

El inicio del proceso de privatización de uno de los clubes más importantes del fútbol español ha empezado de forma atronadora, aunque simuladamente discreta, mediante el inicio de un proceso de privatización de un porcentaje relevante de dicho club.

En efecto, lo que de forma más o menos encubierta ha hecho el Barça endeudándose hasta las orejas y sometiendo su poder de decisión a las exigencias de sus acreedores, Florentino lo ha hecho ruidosamente, en una intervención donde su decadencia personal se hizo muy evidente, dado el mal tono y comentarios despectivos empleados y sus disparos a diestro y siniestro.

En efecto, hace tiempo que se aprecia que Florentino (78 años) ya no es el mismo. También que los años pasan y que el Madrid debe pensar en un futuro sin Florentino, pero la inexistencia de proceso electoral alguno tras un mandato de casi 20 años, parece haber acabado derivando en una confusión entre el patrimonio colectivo y el suyo, tras empezar a tratar lo que es de todos como si fuera suyo propio.

Cabe preguntarse, no obstante, si la estructura clásica de un club puede soportar los envites del fútbol moderno de élite. Si en el marco del fútbol global, incluso los más grandes se hacen pequeños y pueden no disponer de las estructuras financieras necesarias que el competir con las multinacionales futbolísticas exige. Algunas de las dificultades que estamos viendo en los campos últimamente, tanto por parte del Barça como del Madrid, parece venir dada en parte por un desequilibrio de talento hombre por hombre. Así, aunque los dos grandes equipos nacionales cuenten con parte de los mejores jugadores del mundo, no es extraño que los partidos se hagan muy largos y que al producirse los cambios, mientras los nuestros empeoran, los otros saquen jugadores tan buenos o más que los titulares. He aquí el milagro de los petrodólares.

Con el balón rodando no demasiado a favor suyo y con las acuciantes deudas generadas por la renovación del estadio Santiago Bernabeu, el Real Madrid ha dado un paso al frente y la pregunta natural es: ¿Qué hará el Barça, cuyos niveles de endeudamiento son atroces y su dependencia de lo que los acreedores digan y bendigan es inevitable? Es una pregunta interesante de plantear, ahora que empiezan a bailarse los primeros compases de una precampaña presidencial barcelonista que será larga y que da signos de traducirse en elecciones en la primavera del año que viene.

Con el presidente actual habiendo hecho la puesta de largo de la renovación del campo y con el equipo poseído por las virtudes de Flick, el único temor deportivo real de Laporta es que el equipo profundice sus dificultades y se derrumbe de forma estrepitosa coincidiendo con su convocatoria, pero ni siquiera eso le preocupa mucho. Sus dos flancos débiles son la situación financiera y el agujero sin fondo de las obras del Spotify Camp Nou, así como la posibilidad de que el astro Leo Messi aparezca de la mano de alguna candidatura con posibilidades. No es este último un factor que históricamente haya cambiado nunca mucho las cosas, electoralmente hablando, pero pocas figuras vivan quedan en pie y sin duda una de ellas no es Xavi Hernández, quien vuelve a ser visto junto a la candidatura de Victor Font.

Pero todo esto venía para mencionar la posibilidad que el modelo de club se aborde en serio en esta campaña, es decir, que de una vez por todas se abra la posibilidad de avanzar también en la privatización del club. El potencial económico del Barça no es nada desdeñable y la posibilidad de poner los números en orden se asemeja bastante a la de reducir a 0 la deuda soberana de España. Por lo tanto, más pronto o más tarde, con más imaginación o menos, de forma más visible o disimulada y dentro o fuera de un proceso electoral, tendrá que plantearse. Quién le pondrá el cascabel al gato, cómo será la forma del cascabel y qué será del fútbol, son preguntas que el futuro habrá de responder.

La COP30 no detiene el desastre climático

David Rodríguez Albert

El planeta ya ha cruzado un umbral que durante años se presentó como un límite infranqueable. El famoso 1,5 °C, convertido en línea roja y mantra político, está prácticamente superado. No lo dicen activistas apocalípticos, sino el propio Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP). Con las políticas actuales, el mundo se encamina hacia un calentamiento que lo superará en la próxima década. Y, sin embargo, seguimos actuando como si bastaran pequeños ajustes, declaraciones solemnes o nuevas promesas para detener lo que ya es un proceso global de desestabilización.

Porque el problema ya no es solo la temperatura media, sino el equilibrio general del sistema climático. Y ese equilibrio está quebrándose. Islandia lo dijo sin rodeos hace apenas unas semanas: el posible colapso o fuerte debilitamiento de la AMOC (la gran cinta transportadora de calor que estabiliza el clima atlántico) es una amenaza existencial para su seguridad nacional. Si la AMOC se ralentiza, el norte de Europa podría sufrir inviernos más duros, alteraciones agrícolas, riesgos energéticos y colapsos en infraestructuras que nunca se diseñaron para cambios extremos. Mientras tanto, el sur de Europa, y en particular el Mediterráneo, seguirá sobrecalentándose. Lo que hoy vemos como veranos “excepcionales” (temperaturas que superan los 45 °C, sequías sostenidas, incendios que avanzan a una velocidad incontrolable) será la nueva normalidad. Un continente fracturado climáticamente, con frío extremo arriba y calor insoportable abajo.

En este contexto, la COP30 celebrada recientemente en Brasil tenía una nueva oportunidad de demostrar que la política global estaba a la altura de la emergencia. Pero volvió a dejar esa sensación amarga de tantas cumbres anteriores: avances parciales, cifras que no transforman, mucho lenguaje diplomático y poca realidad. Se habló de financiación climática, de adaptación y de protección de bosques. Pero lo esencial, la reducción real y rápida del uso de combustibles fósiles, quedó una vez más enterrado bajo compromisos futuros, hojas de ruta que nadie cumple y marcos “voluntarios” que dependen, en última instancia, de la buena voluntad de los mismos actores que llevan décadas retrasando decisiones.

Porque la política internacional del clima no está fracasando por falta de información, ni de tecnología, ni de alternativas. Está fracasando por una concepción de la política subordinada a intereses económicos que siguen operando con una lógica del siglo pasado: maximizar beneficios hoy, aunque eso implique destruir el mañana. Gobiernos que hablan de transición energética mientras aprueban nuevas licencias de explotación de petróleo y gas. Empresas que anuncian objetivos de cero emisiones mientras invierten miles de millones en seguir expandiendo infraestructuras fósiles. Y un sistema financiero que continúa premiando los sectores que aceleran la crisis en lugar de apoyar a los que podrían frenarla.

La crisis climática es también una crisis de desigualdad. Y hoy esa desigualdad es más visible y más cruel. Quienes menos emisiones han generado (comunidades rurales, países del sur global, barrios pobres de las grandes ciudades) son quienes pagan los impactos más duros: desplazamientos forzados, pérdida de cosechas, aumento del precio de alimentos, enfermedades vinculadas al calor extremo. Mientras tanto, los grandes emisores siguen negociando márgenes, tiempos y excepciones para no alterar su modelo económico.

Cada día que pasa sin una transformación real, la brecha entre los discursos internacionales y la experiencia trágica de millones de personas se amplía. La pregunta ya no es si tenemos la capacidad técnica para actuar. La verdadera pregunta es si estamos dispuestos a cambiar un sistema político y económico construido para proteger privilegios, no para garantizar la supervivencia común. La COP30 no ha detenido el desastre climático. Pero lo más preocupante es que tampoco ha creado las condiciones para que el mundo empiece a detenerlo. Seguimos atrapados en una política que prefiere gestionar la crisis en lugar de evitarla, que se mueve al ritmo que permiten los lobbies, no al ritmo que exige la ciencia.

Las advertencias de Islandia, los datos del UNEP y la experiencia directa de los fenómenos extremos no dejan espacio para dudas. La crisis climática no espera, sino que actúa, golpea y hace daño. La historia nos está ofreciendo las últimas oportunidades para decidir qué tipo de civilización queremos construir. O empezamos a cambiar ahora o el problema se intensificará con un clima fuera de control. No podemos posponer más la oportunidad de actuar mientras todavía queda algo para defender.

Mencionar a ETA hoy

Carlos Hidalgo

Dentro de la lista de barbaridades con las que nos suele obsequiar la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, está la de que Pedro Sánchez va a servir en bandeja Navarra y el País Vasco a ETA.

Hasta donde yo sé, ETA desapareció del todo hace siete años. Y daba la casualidad de que estaba en el Bilbao el día en el que dijeron que cesaban toda actividad armada. También recuerdo qué hacía Isabel Díaz Ayuso en aquellos momentos. Era la encargada de redes del PP de Madrid y se dedicaba a falsificar perfiles en Internet y a crear medios y wikipedias falsas con la ayuda de Alejandro de Pedro, el que luego sería conocido como «el conseguidor” de la Trama Púnica.

Mientras Isabel demostraba sus destrezas con Twitter a Esperanza Aguirre, había gente que moría: policías, militares, políticos, empresarios, trabajadores, niños. Mientras ella trapaceaba con de Pedro, sus compañeros del País Vasco y el PSE plantaban cara en su día a día a los asesinos, a sus chivatos y a sus simpatizantes.

Cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid usaba sus contactos en el PP para conseguir a su familia un crédito de Aval Madrid que luego nunca se pagó, hacía poco que ETA había matado a su última víctima, un gendarme francés llamado Jean-Sérge Nerin.

De hecho, mientras Ayuso hacía esas declaraciones, ha privatizado la unidad del dolor del Hospital Infanta Leonor de Vallecas. De hecho, la sanidad madrileña lleva pagados más de 5.000 millones de euros al grupo Quirón en los seis años en los que es presidenta de la Comunidad. Da la casualidad de que su pareja es comisionista para dicha empresa y que sus líos con Hacienda vienen por usar facturas y empresas falsas para no tributar por dichas comisiones. Ayuso vive en un dúplex comprado con el dinero de esas comisiones. Y el comisionista que convive con ella conduce un Maserati Ghibli diesel pagado con ese dinero público que ahora está en manos privadas: concretamente en las suyas.

Entiendo que, ante esos hechos, que sí que existen y están presentes, Ayuso quiera contraponer hechos inexistentes, como la propia ETA. Al fin y al cabo, si algo le parecen haber demostrado sus seis años en el gobierno regional, es que parece que siempre se va a salir con la suya mintiendo, desviando la atención, diciendo burradas sin fundamento y culpando de las desigualdades y creciente caos producto de su gestión al gobierno de España.

Afortunadamente, ETA hace mucho que ya no existe. Por desgracia, la gestión de Ayuso sí que lo hace.